Esta mañana me he enterado de una noticia, que aunque no se produjo recientemente, los medios han tenido a bien publicarla ahora.
Se ha publicado ahora, porque supongo que son días propicios para hablar de sucesos amables, de familia, de niños y de Milagros como es el caso.
Igual que en Agosto hay que dar noticias, de olas de calor.
Hay que hablar en Enero de las Rebajas.
Hay que hablar de los ataques de los perros peligrosos.
Hay que contar una a una las muertes de mujeres (solo las mujeres son contadas) por violencia de género.
Perdón, un inciso: violencia doméstica, no de género.
Es que cada vez

Imaginarse una batalla campal entre; el niño, el perro, el libro, y el viento, de género masculino, contra; la niña, la vaca, la mesa, la ventana, y la camisa, de género femenino.
O peor. Imaginarse que pierdo mi condición sexual, pero no para cambiarla por otra, ni salir de armario alguno, sino tan solo porque ahora fuera a tener género, de tal suerte que de hombre, de sexo masculino, y heterosexual pasaría a ser un sustantivo, desposeído de sexo masculino (que triste), pero con género masculino (que aburrido). ¿Qué ligo yo con un género salvo un adjetivo, o un adverbio?
En fin que volviendo al hilo y dejando al margen

¡Ojo! Y no sin antes advertir que estoy totalmente a favor de mecanismos EFICACES, que protejan a hombres, mujeres y niños del maltrato en el ámbito doméstico.
Volviendo digo, os cuento la noticia que me ha llamado la atención esta mañana.
Vuelve a caminar después de 13 años en silla de ruedas.
Monique Van der Vorst, deportista, con 13 años perdió el uso de ambas piernas.
Dos años después competía en ciclismo para discapacitados, donde ha competido todos estos años, con varios e importantes logros.
Ello a pesar de sufrir varios accidentes, con traumatismos de todo tipo, e incluso una lesión medular, con la que compitió en los Juegos Paralímpicos logrando la plata.
Entre sus logros, doble subcampeona paralímpica, y ser la ganadora del Ironman de Hawai, como atleta discapacitada. (Que os creíais que no iba a hablar nada de Triatlón ¿eh?).
El último accidente sufrido entrenando en Mallorca, pareció “despertar” sus piernas.
Pinchar en la foto, para ver el video con la increible historia.
¡Feliz Navidad! Y pasarlo bien despidiendo el año.
PD. Ya otro día os cuento como van los entrenos. Voy cogiendo forma.