lunes, 10 de septiembre de 2012

Triatlón de Chiclana 2012 (Olímpico)


En principio un inofensivo triatlón Olímpico. Al final nunca es fácil.
Llego con tiempo a Chiclana acompañado de mi padre, que se pega conmigo el madrugón del domingo.
Y después de guardar la cola para retirar el dorsal, preparo los boxes y veo como el 80% de la gente se calza el neopreno, que está permitido. Y yo me lo he dejado en casa. Que se le va a hacer.
Poquitos sin neopreno

Caliento un poco antes de la salida, y pronto estamos todos en el agua. Yo estoy tranquilo como pocas veces, no se porqué, y ni siquiera paso por el típico momento de agobio inicial, sino que pongo mi ritmo, y me preocupo de no chocar con la gente (400 participantes), ni tragar agua con tanta ola. El circuito en triángulo tiene el primer segmento largo, en diagonal buscando la primera boya.

No se me hace largo. Como digo a mi ritmo, llego a la primera boya, y la doblo buscando la segunda. En ese trayecto la corriente me desvía bastante hacia la orilla, y tengo que rectificar bastante en los últimos metros, pero a cambio, nadé por una zona muy despejada. Doblo la última boya, y directo a tierra. Ya solo queda el último segmento de unos 300 m.

He tardado en los 1500 unos 30 min, que con las olas que había, creo que está bien. Ya en los boxees, veo que está todo todavía con muchas bicis. Hasta aquí muy bien.

Salgo de la transición y comienzo la bici, que es un circuito de 10 km a ida y vuelta, llano y recto, sin problemas salvo los giros de 180º en los extremos, y uno o dos pequeños baches. Un circuito llano y seguro. Muy rápido.

Nada mas salir, voy buscando la rueda de gente que me parece fuerte, y cuando acaban los primeros 10 km, estoy integrado en un grupo potente, de unos 10. Estoy muy atento a los cortes en los giros para no perderlos. Me llevan rápido, cuando me estabilizo voy muy cómodo. Veo que llevo delante a unos  3 de los 7 que hemos venido de nuestro club. Es decir que, para mi sorpresa, varios compañeros van detrás.
Veo a Eduardo en un grupo muy cerca del mío, pero que no acaba de cazarnos.

Así hago los siguientes 15 km, a rueda, muy atento para no tocarme con nadie, ni perder la rueda, de los que tiraban. Me siento muy bien, y durante un par de minutos, hago un relevo yo, de esos de tranquilizar mi conciencia de chupoptero. En ese momento voy tirando de un grupo como nunca he llevado detrás, creo que con unos 10 triatletas.

Hacía ya algunos kms, se nos había incorporado viniendo muy fuerte de atrás, un tío con buen ritmo, y casco aerodinámico. Al principio lo seguí a rueda por si rompía el grupo, pero no lo hizo se conformó con ponerse delante a tirar a su ritmo. Me olvidé de el, y me instalé un poco mas atrás, durante esos 15 km que digo.

En un momento dado, uno que está a mi lado me dice: Que fuerte! Ya podemos decir que hemos estado rodando en el grupo de Samer. ¿Como?
Antes de que llegaran los problemas

Pues si el máquina en cuestión, era nada menos que Samer Alí Saad, que nos llevaba al resto una vuelta de ventaja (nadó en 20 min).

Joder! 15 km rodando detrás de Samer. Y ya solo quedan unos 12 km… voy a llegar nuevo, y con un tiempazo. No me lo creo.

Y aquí llegaron los problemas. Oígo un ruido detrás mía. Se han chocado varios entre si, cuando íbamos cerca de 40km/h. Uno de ellos que está a mi izquierda, se desequilibra y pega un golpe tremendo contra mi rueda trasera.

No se como, pero no caigo al suelo. Sigo dando pedales, acojonado. Pero la bici no va. Está frenada.
Pienso que el golpe ha debido pinchar la rueda.
Finalmente tengo que parar, porque iba a tope, y no podía ni mantener el plato. El golpe ha descentrado la rueda, y está aprisionada con el freno. Trato de colocarla: Es inútil.

Paso los siguientes 10 minutos maldiciendo, cagándome en todo (hasta yo , que no tengo, puedo perder los nervios). Pruebo a sacar la rueda a soltar el freno… nada funciona. Espero que alguien m recoja, pero nada.

Veo pasar grupos y grupos de gente que iba detrás mía. Estoy contento y agradecido por el milagro de no haberme ido al suelo. Pero frustrado, por no poder acabar una prueba que prometía tanto.

Espero un poco que me recoja alguien. Veo que no. Pienso en mi padre que me ha acompañado a Chiclana. Si ve que no aparezco se preocupará. Tengo que tratar de acabar como sea.

Vuelvo a pelearme con la rueda y el freno. NADA. Finalmente, decido liberar el freno y dejar abierto el pasador de la rueda ¡Aun así sigue rozando algo!!
Llegando a Meta

Pero decido intentarlo y me pongo en marcha para los últimos 12 kms, sin freno atrás y con la rueda  rozando y frenándome.

Intentaré acabar así. Se que si pillo un bache la rueda que va suelta puede salir andando.

Casi puedo oír a mi Ángel de la Guarda a mi lado diciendo "Mira tío no te voy a salvar el culo otra vez".

Cruzo los dedos y Pedaleo solo, con tanta fuerza como rabia. Mucha rabia. Quien me conozca sabe que esto de la rabia en mi es mas bien raro.

Llego a la transición con una extraña mezcla de frustración rabia y orgullo. Un orgullo tremendo, de estar todavía ahí a a pesar de todo. De haber hecho 15 km con una rueda frenada y tener aun fuerzas para correr.

Y vaya si corrí. Salí fuerte. Con la locura que estaba siendo este día, ya era olvidarse de todo y correr para desahogarme para vaciar totalmente la rabia.

Eran dos vueltas de 5 km, por un circuito bastante bonito. Parte con vistas a la la playa, parte por las urbanizaciones. Un tramo por el césped de un campo de Golf. Que por cierto había 4 tipos dándo bolazos con el driver, al lado de donde corríamos, que yo me acordaba del anuncio ese en que un surfista escapa de un tiburón y cuando se cree a salvo en la playa le da un bolazo un golfista.
Pues lo mismo, solo hacía falta que con lo que llevaba pasado me dejara fuera de combate, un aprendiz de Tiger Woods.

La carrera a pie no tuvo mucha historia. Fui a tope. El estómago funcionó, las piernas respondían, e increíblemente, no las sentí vacías hasta los últimos 2 km.

Por mi reloj me salieron a un poco menos de 50 min el 10.000, que vaya, para mi está muy bien.

Crucé la meta, muy satisfecho, y orgulloso de verdad, por haberme sobrepuesto a los problemas. Un poco con la espinita de que habría pasado si todo hubiera ido perfecto. Si no hubiera perdido 10 min en la cuneta, si no hubiera ido con una rueda frenada.

Pero casi nunca sale todo perfecto. No obstante muy contento, y aliviado de dejar a un lado las pruebas con drafting por este año.
¡Que peligro tiene eso de ir a rueda!

Ahora solo queda el 1/2 Ironman Trisur, y ahí no vale chupar rueda.



3 comentarios:

Alberto Jorge dijo...

Qué grande eres Jesús, te lo he dicho varias veces, pero cada día te admiro más!

Me gusta leer cómo expresas tus vivencias y tus sentimientos durante esos momentos tan duros, sigue así!

Xocas dijo...

La verdad es que los grupos tienen un punto de peligro que a veces se pasa por alto. No digamos cuando hay algún novato de los que parece que hayan aprendido a montar en bici antes de ayer. No obstante, te has marcado un carrerón, porque no es poca cosa acabar tras un percance así (y sobre todo, no pegársela). Enhorabuena y suerte con el 1/2IM.

Jesús dijo...

Muchas Gracias Alberto! Me alegro que lo disfrutes... no son tan duros esos momentos: es una aventura buscada y deseada.

Gracias Xocas. Solo me quedó el regustillo ese amargo. Piensa que ha sido mi mejor carrera y mi mejor clasificación... ¡A pesar de perder 10 minutos en la cuneta!! Imaginar si no (que lástima). Lo mejor, que no me pasó nada, y que crucé la meta de nuevo.