sábado, 28 de febrero de 2009

Jaleo.

Te invito a pisar los charcos
desde mi hotel hasta tu barrio.
Te invito a cantar canciones toda la noche
hasta desgastarnos los labios.

Disculpas: no van a servirte de nada,
me quema la sangre, me pueden las ganas.
Te invito a estrenar la luz que entre mañana
por la mañana por la ventana.


Te invito a que cambiemos de planeta,
y a dormir en las aceras.
Te llevaré donde la luna siempre está llena
de cosas buenas.


El viernes salí de la piscina, transición rápida y unos 21 km hasta La Algaba. No era un simulacro de sprint.

Allí me esperaban un par de amigos, y un concierto de La Fuga.
Lo pasé como un enano. Un señor concierto de Rock.

Una buena semana de entrenamientos. Pronto estaré como estaba hace dos meses.

Hoy no me entretengo mucho, os cuelgo un video de este grupo cántabro, por si le gusta a alguien y enganchamos a otro.
Y así para el próximo concierto se llena el local.

2 comentarios:

Ramón Doval dijo...

¿Ya se fugó la lesión?

Jesús dijo...

Pues no, no se ha fugado.
Ha quedado como una pequeña tensión cercana a la rodilla que me recuerda que debo estirar todos los días.
Va remitiendo.
Y por fin me permite entrenar con normalidad.