¡Como debe ser el Ironman de Lanzarote!
Este año no me sentía capaz de prepararlo, así que lo he dejado pasar.
Aun me siento menos capaz, de ir tan solo a verlo, aunque no es mal plan para una escapadita de fin de semana y tiene que ser un verdadero espectáculo. Pero creo que sufriría de no estar ahí, dejándome las energías con los demás.
De modo que tendré que conformarme con leer con avidez, las crónicas de mis compañeros cuando regresen de la isla.
Al principio de este año, me columpiaba entre todos los objetivos posibles, y picoteaba en la información de todas las pruebas largas que podrían justificar en caso de convencerme los entrenamientos de todo un año.
Y hacía todas estas consideraciones con el canto de sirena, cuyo estribillo hablaba de romper otro límite, la distancia IM.
El Maresme era una buena oportunidad. Todo a favor, fechas, condiciones... todo.
Pero no me he sentido m

Maresme, Desafio Doñana, Algún IM como Cerdeña, como Como (esto último puede significar muchas cosas, pero me refiero a donde Cloney tiene su casita de fin de semana).
Todas habrían sido buenas razones, para diseñar un plan que me permitiera ser un triatleta mas capaz que el del año pasado.
Pero a día de hoy, la única prueba que me ilusiona de verdad, es el Titán, para la que ya estoy inscrito. Por cierto que las 250 plazas volaron en unos cuatro días.
Como digo, esta prueba es la que ha vencido mi pereza de diseñar un plan de entrenamiento que culmine a mediados de septiembre.
Han sido las ganas de rehacer el Titán poniendo más medios.
Han sido las ganas de hacerlo con mas solvencia, término este muy usado por el periodismo deportivo y muy soñado por cualquier director de Banco.
Hoy cumplo la semana 1 de un plan de 17 semanas. Esta ha ido muy bien.
En algún momento pasaré a improvisarlo todo, fase de "al carajo el plan".
La realidad supera a la ficción, y a cualquier plan mal concebido.