lunes, 26 de mayo de 2008

Tortuga.

El jueves fue festivo en Sevilla. Aunque no he hecho puente, me ha sabido a fin de semana largo. He descansado.

También he tenido momentos de detener la navegación, de arriar velas, y me he quedado así al pairo un rato y después de fondear, he dedicado mi tiempo a hacer inventario de lo que llevo encima mientras me viajo en los rumbos que voy tomando.
Y he mirado cada cosa, y la he apuntado mentalmente en la lista. Las he puesto un poco en orden y en seguida he tenido que izar velas de nuevo, porque no hay nada que maree tanto como mirarse en la bodega mucho rato mientras estás parado. Esto es porque aunque uno se detenga, ni la vida ni el mar lo hacen, y lo menea a uno para todos lados y no queda otra que iniciar de nuevo la marcha con la vista en el horizonte, para no echar hasta los higadillos.

Así que he tenido útiles momentos de reflexión, paraditas no muy largas para no marearme, y ya estoy en marcha de nuevo, un poco mas consciente de lo que llevo encima y lo que no mientras viajo.

El fin de semana por lo demás ha sido estupendo, de descansar, de tiempo en familia, de disfrutar con la visita de mi hermana, que no veo tan a menudo como quisiera.

Mi hermana tiene una tortuga. Se la regalaron. Por lo que he podido saber a las tortugas le pasa como a las flores, es mucho mas frecuente que las regalen, que las compre alguien para sí.
Supongo que así empieza la afición de la gente a estos bichos. Alguien hace el regalito, y si se tiene un mínimo de sensibilidad, no queda otra que conservar el presente y tratar de verle la gracia a ese bicho mudo que vive dentro de una carcasa no intercambiable.

No acude a la puerta a recibirte, no corre a por la pelota, no salta, no hace ruidos, no exterioriza emociones, y siempre te mira con ese aire severo de ojos saltones y cara seria.
Pero uno le coge cariño igual. Yo la saludo siempre que la veo. Hola Faustino! Y a veces le cambio el agua o le doy de comer.
No se llama Faustino. Mi hermana le puso un nombre raro, que no puedo recordar, así que me doy un gusto que no me permiten las personas cuando esto me pasa, que es el de llamarla cada día como me viene en gana. Y nunca repito nombre.

El bicho no protesta, porque es esencialmente silencioso, y lo más que hace es nadar dentro de los tres palmos escasos de pecera de plástico.
He sabido por mi cuñado, que si se deja tal cual, Filipo, no crece mucho mas, y tiene tendencia a permanecer en invierno como muerto, invernando. Sin comer ni nada.
Y en verano con buena temperatura come algo mas.
Sin embargo con una pecera mas grande, calefactada para mantener la temperatura, y dándole mas comida, se llegan a hacer grandes, incluso enormes. Se vuelven mas activas por la temperatura, supongo que se les acelera el metabolismo y comen y se mueven mas todo el año, incluso en invierno.

Que curioso. No tan diferente de las personas. Cuanto mejores condiciones tenemos, mas grandes nos hacemos, mas comemos, cargamos una casa mas grande, consumimos mas, y es un proceso además irreversible, porque ni las tortugas ni nosotros podemos encoger, ni desprendernos de nuestro volumen, o el de nuestras vidas.

Esto a los taoistas les inquietaba un poco y defendían como filosofía vital el "wu wei", o camino “del no hacer”.( Interpretación algo personal que no se ofenda ningún taoista.)

Es algo así como no hacer, no ambicionar, no desear, sino simplemente dejarse llevar, porque las ambiciones personales, solo conducen a una derrota más tarde o mas temprano.
Algo así como que al final uno sería una tortuga demasiado grande y lo pasaría mal.

No comparto esta idea. Soy mas de caballo grande, ande o no ande, que de vivir a medio gas, por si se gasta uno. Sin jugar por miedo a perder las ganancias.

Me pregunto que haría Fulgencio si le dejaran elegir. ¿Pecera grande o conservar la actual?, No crecer, y vivir mas tranquilo, con su metabolismo lento, y con su esperanza de vida larga.

Decirme no me ha dicho nada el bicho, pero le he visto con la cabeza pegada a la pared de la pecera, nadando con fuerza. Como queriendo atravesarla. Como deseando que fuera mas grande. Algo querrá decir.

Noticias de triatlón: Gomez Noya gana de nuevo en Madrid, y tres camaleones son finisher de Lanzarote. Enhorabuena Michi, Marco, y Anastasio, por lograr ese sueño. Sois unos campeones.

Entrenamientos: No solo he mirado la tortuga. El polen casi se ha ido, mi tos casi también y yo me siento muy bien físicamente y motivado. Buena semana de entrenamientos.
L- Natación 30 min.
M-
X- Carrera 1 hora
J- Una hora de rodillo, y 20 min carrera
V-Natación 2400 m
S- Bici 58 Km en dos horas y poco.
D- Natación con neopreno en el mar 30 min + Carrera al 70% 35 min con cuestas

Total: 7 h

7 comentarios:

Emilio dijo...

Bueno creo que la filosofia del no hacer no va con nosotros no? cada dia intentando superarnos, mejorar cada minuto, disfrutar con nuevos retos...asi que del no hacer nada de nada¡¡ Bueno tengo tachado el 29 de Junio para ir a Posadas eh? Un saludo¡¡

Ramón Doval dijo...

Al final... ¿cómo cojones se llama la tortuga? A ver si se te mosquea el Tortuga del Camaleón. Por cierto ¡qué buenos Anastasio, Michi y compañía!

Ahastari dijo...

Muy buena reflexion la de la tortuga. Estoy de acuerdo en que no coincidimos con los taoistas porque al final de todo para que es la vidad sino para vivirla. Me alegro de que la Tortuga te ayude a seguir viviendo al máximo. Por cierto, espero que TORTUGA (mi hermano) lea este artículo porque no veas como tira el menda del caparazón ese cuando hace series. Jejejeje. Saludos.

Ivan dijo...

Boquiabierto estoy de la profundidad de las palabras y la elocuencia del autor.
Estoy totalmente de acuerdo con la esencia de la razón de surgimiento de esa corriente filosófica; el desmesurado consumismo en el que nuestra sociedad se halla inmerso. Sin embargo, no estoy de acuerdo con ella en lo que a las expectativas personales que nada tienen que ver con el consumismo. En ese caso, coincido con el resto de comentarios y añado que si no hago, muero.

Jesús dijo...

Si Emilio y Alberto. No lo he escrito, pero si pensaba que un triatleta siempre evoluciona a una nueva meta, a una nueva ambición. No esa filosofía no va con nosotros.
Emilio, Posadas es fija para mi. No me la pierdo, vamos.

Ramón ¡Yo que se como se llama la tortuga!! Pero hay días que le pongo nombres mas bonitos que el suyo. Seguro.


Muchas gracias Iván. Bueno, en su momento me leí con interés el libro de Lao Tse, pero tras digerir un poco el tema. Saltaron todas las cosas que no comparto.

robert mayoral dijo...

y lo mejor de la tortuga...no hace ruidos.....
a seguir entrenando crack!

Tortuga dijo...

Me ha encantado la reflexion de la tortuga, en mi caso soy mas una de las grandes que de las pequeñas, pienso que sin ambicion la vida se queda vacia,la oportunidad que tenemos cada dia de mejorar, compartir, luchar, sonreir, sufrir, disfrutar... es lo que hace que esta vida sea emocionante, es lo que hace que la pecera sea mas grande y por tanto podamos crecer. Nos vemos en Posadas.