lunes, 11 de junio de 2012

Circuito de bici del Triatlón Quebrantahuesos.
 El Paso 4 que decía en la anterior entrada. Este fin de semana he estado por allí haciendo el circuito de bici, con unas bici alquilada al amigo Bobby.

Y lo que tengo claro: Va a ser un triatlón muy bonito, y muy duro.
Difícilmente se puede hacer en un sitio mas bonito un triatlón. Esto es indiscutible.
El recorrido de bici, es muy duro pero creo que asequible.


EMPECEMOS ( IDA)


La bajada desde Sallent, donde está el área de transición, en busca de Hoz de Jaca, es sencilla. Todo bajada. Hará fresco, no creo que sea aconsejable ir solo con el mono empapado.

La subida a Hoz de Jaca, así sin calentamiento ni nada, nos va a poner las piernas de 0 a 100 en unos minutos.

Es un puerto muy corto unos 3 km por ese lado, pero con algunas rampitas sobre el 10%.

Las mejores vistas del recorrido están aquí.


Vistas del Bubal desde el Puerto de Hoz de Jaca

Después bajar, cruzar la presa, y seguir bajando hasta Biescas. Llegados a este punto hay que pensar que aun estamos empezando, en los aperitivos. Aun quedan los platos principales, así que nadie debe atiborrarse demasiado pronto.

Desde aquí empieza la subida al Cotefablo, alrededor de 14 km mas o menos.

Los primeros kms, tiene algunas pendientes notables, que hacen pensar, que como todo el puerto sea así, va a ser demasiado duro.
Pero no, poco antes de llegar a la altura del Yesero, viene un tramo de varios kms de descanso, con bajadas y pendientes suaves. El recorrido se endurece de nuevo en los últimos kms, y se vuelve a pendientes duras, de notable y mas.

Se cruza el túnel (el segundo, antes hemos pasado el de Gavín), bajada unos kms por la otra vertiente del Cotefablo, y punto de giro.

VUELTA

Subir de nuevo Cotefablo, y todo bajada de vuelta hasta Biescas. Larga bajada para recuperar.
Desde Biescas empezamos a subir de nuevo buscando el segundo paso por Hoz de Jaca.

El punto de control de tiempo de corte en el ciclismo estará a la altura de la Presa. Habrá que llegar aquí en menos de 3 horas. La verdad es que por lo que he visto este fin de semana no es un corte tan exigente como parecía, y debería pasarlo la mayoría. (Ya os contaré cuando me descalifiquen lo fácil que era, ja, ja).

Por cierto, que viniendo de Biescas, es un error pensar, solo en los 3 km del Puerto de Hoz de Jaca, ya que la subida de Biescas a la Presa del Bubal (donde estará el corte de bici), ya es bastante dura, y minará nuestras fuerzas.

Cuando crucemos la presa y empecemos a subir Hoz, estaremos bastante tocados, y malo será que no hayamos reservado algo para las fortísimas pendientes del último km.
Probablemente alguno tendrá (quizás tendré), que echar pie a tierra en este km.


Después bajando desde Hoz disfrutaremos de nuevo de las impresionantes vistas del embalse Bubal, con el relajo mental de creer que ya tenemos superados los puertos que marcaba el perfil de carrera. Pensaremos que está ya todo hecho.
Si vamos pensando esto, quizás se haga larga el trayecto del Pueyo hacia la transición en Sallent, ya que algunos kms de subida quedan aun y alguna rampa también.
Y luego hay que correr…… y tampoco esto será en llano.

CONCLUSIONES.

Las comparaciones son odiosas, pero va a ser un triatlón duro, duro. Al nivel del Titán Sierra de Cádiz, que es el que conozco yo de este tipo.

No se decir si más o menos duro, pero no habrá mucha diferencia.
Continuo comparando, que total, al final es inevitable hacerlo. Seguramente la bici es mas dura, con Puertos mas cortos pero mas numerosos y de mayor pendiente.

La carrera a pie, por lo que se va sabiendo, será también dura, aunque seguramente menos que nuestro Titán.

Diría que esta prueba tiene toda la pinta de ser el Titán del norte, aunque es injusto que la llame así porque tiene todos los ingredientes para ser incomparable, única.

Hay muchos paisajes de dejarle a uno mudo, hipnotizado. Aunque el día de la carrera pocos serán capaces de ver algo mas allá del asfalto bajo sus ruedas.
Habrá que ver  si la organización con tanta experiencia y nombre en la cicloturista, es capaz de cocinar esta excelente materia prima, en su primer Triatlón Quebrantahuesos (espero que si).


miércoles, 6 de junio de 2012

Quebrantahuesos Triatlón.


PASO 1 Que la prueba motive y entre por los ojos. Es cierto que se puede hacer un triatlón casi en cualquier sitio, pero no es lo mismo hacerlo en un sitio que en otro.


PASO 2. Periodo de reflexión (también llamado de madurar la idea o de envenenamiento). Durante el cual se valora si se reúnen los requisitos, de tiempo, dinero etc, para asumir el reto, y si se cuenta con el apoyo y comprensión imprescindible del entorno.

PASO 3. Pagar la inscripción antes de que pueda uno arrepentirse, o caprichosamente cambie de reto.


Enfrentarme a mis demonios
 PASO 4. Reconocimiento del circuito. Averiguar exactamente donde se ha metido uno. Si se es propenso a acobardarse, es importante hacer el Paso 3 antes que este.
Una vez pagado ya no hay mas solución que entrenar lo mejor posible.

PASO 5. Disfrutar del entrenamiento, la preparación, el camino al día D y la hora H.

Hoy he cumplido con el Paso 3, y el fin de semana podré disfrutar de la zona en cuestión, y ver realmente donde me he metido.

¿En qué estaba pensando alguien de mis limitadas prestaciones ciclistas al apuntarse al Triatlón Quebrantahuesos?



Quizás en enfrentarme de una vez a mis demonios, además de disfrutar de un triatlón en una zona de belleza espectacular.


PD: Para quien todo lo que sea menos que un EmbrumMan, no cuente, le costará ver esto como un desafio, pero para mi acostumbrado a llanear (y poco) por Sevilla.......

martes, 22 de mayo de 2012

Triatlón de Sevilla 2012   1.5 km -40 km -10km  
(Crónica de un triatleta de gorro rojo).


Seguramente uno de los triatlones que mas he disfrutado.

1ª vuelta de natación: El semaforito soy yo.


Ya venía necesitando una prueba en la que me divirtiera realmente de principio a fin.
Llego un poco apurado a preparar los boxes, y me encuentro allí con todos los camaleones.

Me tengo que olvidar de calentar en el agua, porque ya no queda tiempo.

Van a dar la salida a la primera ola de la distancia olímpica. Estamos casi 400 triatletas al borde del río, todos preparados y ansiosos. Un ejército de gorros amarillos y yo.
Ellos y yo, por otro lado, porque era el único con gorro rojo.
Ahora, siendo la mosca en el plato de leche, todo resulta muy evidente, pero cuando un día antes tienes a un voluntario de la organización que con toda la vehemencia del mundo te asegura, que puedes elegir el color del gorro, no es tan fácil.

Yo le decía:
-¿Seguro que se puede elegir? ¡Como va a ser! Tendremos que llevar todos el mismo color.

El contestaba:
- Que si, que si, que te lo digo yo.
Ahora bien ¿Por qué extraño motivo, en vez de elegir el amarillo, color de mi club, me decanté por el rojo? Habría que adentrarse en diversas posibilidades psicológicas sin descartar un daltonismo no diagnosticado.
Dejando este inciso, y dándole para adelante a la moviola, estoy ya en el agua con los demás esperando la salida. El spiker, por megafonía anuncia la salida inminente.

Que importante es un spiker. Acordaros los mas mayores de la serie de dibujos animados “Campeones”. Había tres dibujos en cada capitulo. El resto se hacía a base de zoom, y de eternos monólogos del spiker.
Este spiker, el de nuestro triatlón decía:

“Casi 200 triatletas preparados para la segunda oleada, todos, detrás de la línea de salida esperando la señal de los Jueces, todos con su gorro amarillo con el correspondiente dorsal…. Salvo uno.. ejem…. expresamente autorizado por la organización”
No se por qué la mención no me hizo sentir importante.
Empieza la prueba. Hoy tampoco tengo ganas de complicarme en el agua. Además he nadado poquísimo este año, y prefiero disfrutar al ritmo que pueda, que al final fue bastante majo, casi igual que el año pasado.
Hago la transición, y salgo con la bici, decidido a tener cabeza y no volverme loco. Que luego hay que correr.

Desde el principio encuentro buenos compañeros. Grupos de 3 o 4 con los que voy bien. Me acuerdo de un tal Alfonso de un Club de Almendralejo, y de otro que creo que era guiri. Hicimos casi toda la prueba juntos. Voy cómodo.

Cuando puedo tiro yo del grupo, cuando me falta el aliento, me escondo a rueda, el tiempo que necesito, sin complejos, recupero, bebo, y cuando vuelvo a estar, vuelvo a tirar.
Bici tan divertida como peligrosa.

Hay algunos momentos en los que me encuentro muy bien. Incluso sobre el km30, hay un momento en que tirando de mi grupo para tratar de juntarlo con otro un poco mas adelante, me doy cuenta al alcanzarlos, que ¡He dejado atrás a mis compañeros!!

Con lo patata que soy en bici, he saltado de un grupito, y los he dejado atrás. Lo nunca visto.
De todos modos no tardo en darme cuenta, que el grupo que había cazado, me llevaba con el gancho todo el rato. Me acuerdo de ese propósito de tener cabeza y ser listo, así que me dejo ir tranquilamente. Recupero, tomo un gel, y voy mas tranquilo esperando a que me alcance el grupo de antes. Cuando lo hacen ya estoy repuesto, y puedo ir con ellos cómodamente. Con ellos está ahora mi compañero de entrenos Luis, que si no me equivoco se estrena en un olímpico, y que lo está haciendo fenomenal, lo cual no me extraña, porque se que entrena mucho y bien guiado. Cambiamos algunas impresiones, hablamos. Hay un momento en que casi olvido que estoy en una carrera.
Pero pronto toca volver a esforzarse y concentrarse en el circuito.

Parecido al del año pasado, sigue siendo igual o mas peligroso. Muchos giros muy pronunciados. Zonas estrechas y veloces, como la que pasa junto al río, y que los grupos numerosos se la juegan ahí. Curvas, barandillas, y todo en un estrecho carril bici.

Y luego enormes baches y resaltos por cambios de pavimento.
Cuando corría al fin.
Muchos abandonos por reventón de la rueda. Y muchas caídas.

Poco antes de llegar a la T2 veo a un compañero del club en el suelo. Bastante sangre en el hombro. Está con el Dani. Luego supe que era su hermano el caído, y que tenía dislocado el hombro y bastantes contusiones.
Yo la verdad es que disfruté, pero hubo momentos de mucha adrenalina. Muchos ¡Uys!.
Acabo la bici. Y Salgo a correr. El estomago regular para variar, así que voy a trote cochinero hasta el primer avituallamiento cojo un vaso de agua, me lo tiro por lo alto, y sigo trotando despacito. Poco a poco. A ver si recupero.

Me adelanta mogollón de gente. Pero no me altero. Tranquiilo.
Poco a poco me siento mejor, sobre el km 4 puedo aumentar el ritmo. Y desde ese momento aumentaría el ritmo progresivamente, hasta el final. Hice la carrera de menos a mas, acabando muy fuerte, y recuperando algunas posiciones, de las muchas que perdí al principio.
Acabo entero y satisfecho. Físicamente estoy genial. Creo que con lo que llevaba entrenado me ha salido una prueba bastante buena. Aunque ha sido una prueba lenta, segurmente por el viento (casi 15 min mas lenta que el año pasado para todos los participantes), por la clasificación veo que es uno de los mejores Tri que me ha salido.
Lo he pasado genial.

Muchas gracias, a los que animasteis a este camaleón.

Gracias a Oscar por sus ánimos en la bici, y las fotos.

Mucho ánimo a David. Espero que se recupere pronto y que pueda olvidar el mal trago.


domingo, 29 de abril de 2012

ICAN en imágenes.

Algunas fotos de Marbella.

Después del bajonazo físico en la carrera a pie que tuve, he pensado un poco, y repasando mis entrenamientos quizás no debí saltarme tantas veces la tirada larga a pie, en los dos últimos meses.
Es cuestión de echarle un rato y uno acaba encontrando una teoría o una excusa (según convenga) para casi todo.

Esta semana he vuelto a trotar, a rodar y a mojarme en la piscina. Por la mente ya rondan planes e ideas raras. No tengo remedio. Ni ganas de remediarlo.



Ese momento tan bonito





Natación fría

Quitándome el neopreno con prisas un par de avisos del gemelo.

¿Para Ojén? Seguir subiendo

A punto de entrar en reserva...demasiado pronto.

El momento que compensa otros.


martes, 17 de abril de 2012

ICAN Marbella 2012 (1,9 Swim - 90 Bike - 21 Run).



Mi crónica del reencuentro con la gente del ICAN. Desde luego están al nivel de las mejores organizaciones, pero lo mejor de todo es su actitud ante las dificultades, y problemas, siempre con la voluntad de darlo todo por el triatleta. Espero que no abandonen ese camino.

El día anterior a la prueba estuvimos inquietos, porque había un viento y unas olas tremendas, pero las previsiones era de que mejorara bastante para el domingo.

Yo me desperté un par de veces por la noche por los nervios. Mi habitación daba al mar y estuve todo el tiempo  con el sonido de las olas y el viento metido en mis sueños, y dando forma a escenarios terribles para la carrera del día siguiente.
En fin que cuando suena el despertador, yo ya estoy despierto, y corro a la ventana, para comprobar con alivio que las olas parecen pequeñas. Claro que hasta la ola de un tsunami es pequeña si se mira desde un 6º piso.

Llego con tiempo a los boxes, preparo la bici, y charlo un poco con Quini.
Después pongo las bolsas. Me doy cuenta que llevo el índice sangrando. No se si me lo he hecho con el clavo en el que cuelgo la bolsa, o cuando me pillé con la puerta del coche, pero el caso es que aunque es solo un pequeño corte, no dejó de sangrar en varias horas,  hasta que dejé la bici mas o menos.
Menos mal que en el Mediterraneo no hay tiburones. Al menos no de los grandes.



Tiburones en el agua no, pero fría de cojones. Perdón por la expresión pero es que cuando metí la cabeza, me daban punzadas de dolor en la jeta, y solo se puede decir eso. Fría de cojones.
Yo no volví a sentir los pies hasta poco antes de correr. 

Bueno volviendo a la playa, ahí estamos neopreno puesto, animándonos mutuamente, y yo pensando si  los Ironman hechos y derechos piden una tirita, o son mas de amputarse  el dedo y ya está.
Caigo en la cuenta de que tengo un poco de asma por la alergia, y claro he olvidado la medicación. Otra vez me he olvidado. Me pasa en 2 de cada 3 triatlones. Osea los que hago en primavera. Tendrán que prescribirme otra medicación para la memoria.


Y mientras pienso en estos y otros achaques, ¡Dan la salida!. Mogollón de gente. Nado sin ritmo, sin aire y metido en toda la melé. Hasta la primera boya, sin golpes, pero al llegar a ella, la mayoría levanta la cabeza y pasa con prudencia tranquilamente, pero una bestia parda, que iba detrás mía va a piñón fijo como un molino, sacudiendo mazazos al agua. Me arrea en la cabeza un buen puñetazo.
Ni levanta la cabeza. Es como un autómata. Sigue como si nada. Lo mismo le da sacudir el agua que cabezas, que todo lo que pilla. Debe ser que ha perdido la sensibilidad con el frío.
Le grito ¡Animal! o alguna tontería así. Oigo a alguien, seguramente otro damnificado, que me dice: "Tienes toda la razón".

Encaramos la segunda boya, y la verdad, que es un mal rato. Las olas eran medianas pero con poco espacio entre ellas, y además había corriente. Era imposible nadar con ritmo y además tragabas agua. Probé respirando por la derecha, por la izquierda. Daba igual.

Poco antes de las segunda boya empiezo a nadar mas cómodo. ¿Cambió la dirección de las olas?. Ahora las tengo de frente. Sí si ¡Mucho mejor!.
No, nada eso. El mar no ha cambiado, soy yo el que está nadando como para irse a una playa Siciliana mas o menos.
Rectifico rumbo, y retomo el bueno, que esa dinámica de  sin ritmo y tragar agua.

Giro la segunda boya, y veo que lo siguiente es ya la playa, pasando cerca del espigón del Puerto.
Llevo nadando un rato con la pierna un poco acalambrada, pero nada importante.

Salgo del agua, y veo a toda la tropa camaleónica sentada en el suelo tratando de vestirse. Eso me tranquiliza porque pensé que era de los últimos en salir del agua.
Me siento yo también. Me saco con prisas el neopreno, y suelto el primer grito por un tirón en el gemelo. Me pongo el calcetín con prisas y otro grito por tirón en los isquios.

Me agarro el músculo y me pongo a reirme, porque esto es de idiotas.

A ver si no es de idiotas: Estamos unos 50 tíos con una edad ya, calados hasta los huesos, retorciéndonos por el suelo, como si fueramos alguna especie de feo mamífero que hubiera escupido el oceano a la orilla y que  estuviera en pleno proceso de depelleje de neoprenos.

Por si la comicidad del momento se me escapaba, ahí estaba María gritándome:
¡Ánimo Gordi! Que guapo que estás ahí mojado, con toda esa licra empapada, pelado como una rana. Guapo, guapo. ¡Si te viera tu madre!.
El que tenía al lado, descojonado.



Imposible no sonreir a la fotógrafo

36 Camaleones. Una especie en franca expansión.
Total que cuando consigo ponerme todo (ponerse guantes y calcetines sin sentir las manos y los pies, tiene lo suyo), salgo con la bici.
Me tomo con calma la primera subida a Ojén. Veo a algunos compañeros camaleones, cerca. Algunos ya bajan como aviones, cuando me queda aun bastante para llegar al alto.
Veo a Paco Espejo cerca, y decido que es mi referencia.

En la segunda subida lo cojo. Charlamos un rato, pero cuando quedan solo 6 km para llegar al Alto de Ojén, en un momento de entusiasmo decido que quiero ir mas rápido, porque la verdad es que estoy cómodo subiendo.
No le digo nada a Paco, y cambio el ritmo, pero se vino conmigo hasta arriba.
Pensé para lo que queda, apretamos un poco este trecho que luego es solo bajar.


Tras la bajada, divertida y fácil, me di cuenta que el tramo entre Marbella y Puerto Banús, que había despreciado, como si fueran kilómetros de la basura, iba a requerir bastante energía, sobre todo porque se había levantado un fuerte viento en contra, lo que se sumaba a la pendiente.

Total que llego a la transición tras Paco, pero con la sensación de haberme quedado sin nada de energía para correr.
Además no he comido todo lo que debía, porque no me entraba en las subidas, y tampoco iba a atiborrarme en la única bajada.

Empiezo a correr detrás de Paco, quiere que vaya con el, pero a la altura del faro, le digo que no. No puedo llevar un ritmo ni medio decente.
Las piernas me duelen ya un montón y acabo de empezar a correr.

Decido que tengo que apostar mi estómago a Rojo o Negro con otro gel, el último, y a ver que pasa, porque no tengo nada de energía para correr.

Me lo tomo, y aunque no me deja KO el estómago, no acabo de digerirlo.

Durante los siguientes 10 kms me centro en dominar el dolor de piernas, y el malestar del estómago.

Los camaleones nos vamos animando, somos muchísimos. Los novatos en la distancia están haciendo un papel sobresaliente.

Yo decido que tal y como están las cosas, tengo que evadirme, olvidarme de la carerera, sentir como si solo fuera un entreno mas.
Disfrutar del mar del paisaje..tranquilzarme,….Pero ¡Joder como duele!. Sigo improvisando truquitos mentales, cosas que me hagan sentir fuerte.
¿Cómo he hecho 2 Ironman? ¿Por qué soy Ironman? Porque puedo seguir y seguir cuando no hay un puñetero gramo de Hidrato de carbono. Puedo seguir cuando no queda, ni grasa ni nada, en todo el cuerpo, y sigo aunque duela.


Muy duro, muy feliz.

A ver, que sí, que serán tonterías de enajenado, pero de otra manera no podría haber hecho los 21 kms corriendo. 
Es que el clásico ¿Qué somos hombres o ratones? no me funciona porque evoco mentalmente mi propia imagen durante horas en la bici estática del gym o en la cinta de correr, y no me parece muy  diferente de un hámster.

Pues si. Los 21 km corriendo. Despacio pero corriendo.
Que esa es otra. Cada vez que paraba de correr (paraditas técnicas), los solidarios triatletas me gritaban: ¡No pares!, todo menos parar, sigue corriendo. O también "Tranquilo vente conmigo, así a mi ritmo" que además lo suele decir un tío mientras te adelanta a ritmo de keniata.

Porque piensan que yo paro por un tema mental.

Alguna vez he estado por gritarles como Lola Flores: "Si me quereis ¡Irse!". Que no le dejan a uno ni parar a soltar un gasecito de la combustión de geles isotónicas y resto de guarradas.
Dejarme si quiero parar a calmar mi estómago y disfrutar de unas nauseas con un par de arcadas. Os lo agradezco, pero prefiero hacerlo parado.

Hecha esta acotación de carácter general, la verdad es que el estómago no dio casi guerra esta vez. Nos conocemos y sabía que no podía pedirle mas o petaría. Así que solo bebí un poco de agua en los avituallamientos, y tomé un poco de plátano.

Cuando quedaban unos 7 km el estómago ya no molestaba nada, y pude por fin concentrar todos mis super poderes mentales en el dolor de las piernas, con lo que todo fue mas fácil.

Me ha resultado una prueba muy dura, y me ha llenado la cabeza de dudas y preguntas. No esperaba sufrir tanto y creo que por eso sufrí. Parte de culpa la ha tenido el cambio de recorrido ciclista, de casi llano a casi montaña, y mis pocos kms de bici en los últimos 20 días.

Mención especial al impresionante papel de mi Club, el Triatlón Camaleón. Fuimos los mas numerosos en participación, con bastantes que debutaban en la distancia, y el desempeño de casi todos, cada uno a su nivel, fue, repito:  impresionante.

Otro lujazo. Los acompañantes, fueron unos animadores de primera. Incansables. No me faltaba un grito de ánimo cada pocos kms. Incluso en el recorrido ciclista. De principio a fin de la prueba.
Muchas Gracias, a todos, en especial a María.

jueves, 12 de abril de 2012



Pre- ICAN

El otro día leí estos datos sobre la evolución de las licencias federativas:


Año 
2000- 4.000 licencias.
2004- 7.000 licencias.
2008- 12.000 licencias.
2011- 18.000 licencias.

Nuestro deporte crece y se hace cada vez menos extraños a la gente. Cada vez somos menos bichos raros.

Pero los triatletas siempre tendremos nuestras cosas.

Por ejemplo, siempre estaremos dando la brasa a alguien cercano, hablando sobre nuestra próxima prueba.
La elegida para buscar el Puerto de Ojén
Consultaremos con frecuencia las previsiones meteorológicas de cualquier rincón donde nuestro deporte nos reúna incluso con semanas de anticipación a la prueba.
Mimaremos los detalles, pensaremos en mil alternativas, estudiaremos recorridos, y perfiles, altitud, distancias.

Cuando en realidad da todo un poco igual, porque nos enfrentaremos con La Prueba y afrontaremos sus dificultades, como vengan, y cuantas sean. Tirando de sensaciones, y experiencia quien la tenga.

Al final poco importará que sople Levante, poniente, que haga frío o calor, que llueva o no, que las olas sean grandes o esté el mar plano.
Nos enfrentaremos con la misma decisión a lo que haya.

Pero a pesar de ello, no lo podemos evitar. Vivimos con auténtica ansiedad la cercanía de la cita. 
Nada menos que 35 Camaleones marchan a Marbella.
Aunque haya otras pruebas, aunque disfrutemos mas de los entrenamientos que de la competición. Aunque este no sea mas que un pasatiempo, una forma de vida, pero nunca el centro de ella. 
Lo cierto es que la prueba para la que hemos entrenado todos los días durante meses, va a ser un poco la medida de nuestro trabajo, de nuestros esfuerzos, y el momento de compartirlo con otros.

Así se explica un poco que tanto yo como el resto de compañeros del Club Camaleón estemos esperando con impaciencia la llegada del domingo.
Para mi no es el primer ½ Ironman, para otros es uno a añadir a una larga lista, y para muchos de los que van es la primera vez.
Pero todos los novatos y los experimentados estamos ansiosos.

Por fin el ICAN Marbella ha llegado, y nada menos que 35 camaleones iremos para allá a poner a prueba nuestro entrenamiento, nuestros límites en competencia con el resto de participantes.

Si todo va bien, volveremos con el orgullo de ser finisher.



domingo, 1 de abril de 2012


Semanas rápidas, triatleta lento.


Las semanas  de esta primavera, pasan rápido. Me parece increíble que ya estemos  abril!. Las semanas se han sucedido con rapidez. Los días me han atropellado uno a uno, sin que ni agenda alguna, ni todo el esfuerzo y concentración por mi parte, hayan podido evitar que uno tras otro en oleadas, se estrellen sobre mi, me revuelquen, y cuando al final de cada jornada, logro ponerme en pie y sacar la cabeza para tomar aire, el siguiente  día me golpea y me sumerge en un nuevo revolcón.
Así está siendo para mi este atropellado principio de año…

La primavera la estrené yéndome a un estupendo fin de semana rural con amigos, en las que disfruté de ellos y la naturaleza. Por cierto que supieron disculparme   cuando saque las zapas, que no pude evitar echar a la maleta, y me perdí por el monte durante una hora para cumplir entreno.

No hay semana igual a otra. La siguiente semana, ya de regreso a la urbe, en un entorno mucho menos natural, me pilla de sopetón un buen  ataque de alergia de 3 días, lo que confirma mi opinión de que en cuanto a alergia se refiere es mucho mas sospechoso el entorno urbano y las especies de árboles y plantas de crecimiento rápido con las que pretendemos cubrir la piel gris de la ciudad, que la propia naturaleza, en toda su diversidad botánica.
Muy fastidiado, incluso con la medicación.

Con unas cosas y otras, mis entrenamientos, se han vuelto irregulares los dos últimos meses, con alguna semana buena alternada con varias mediocres.

Esta que termina era mi última oportunidad de hacer una semana buena, antes del ICAN de Marbella, y creo que lo he conseguido. Ha sido intensa, y por fin tengo la sensación de cuerpo algo sobrecargado de entrenamiento. Aunque en realidad parte de la culpa  de tener el cuerpo pesado, es que hoy, por primera vez en 15 días alcanzo las 8 horas de sueño seguidas.
Los números dicen que debería estar en forma, al menos en la misma forma que el año pasado por estas fechas. Pero las sensaciones no son demasiado buenas.
Supongo que cuando descanse debidamente estaré mejor.

Tengo muchísimas ganas del 1/2 Ironman ICAN Marbella. Me da bastante pena perderme Elche, después de tres años seguídos. Pero Málaga está mas cerca, y sobre todo, vamos a coincidir allí, mas camaleones que nunca en una prueba larga.
La presencia de nuestro club, va a ser masiva.
Me preocupa mucho la bici. Yo siempre voy con un saldo de kilómetros pedaleados ridículos. Este año no es excepción. Y ese circuito de toboganes, probablemente con viento, que los sinceros reconocen como duro, me tiene un poco mosca. 
Larguísimas dos horas ayer.
Aunque se que lo único que tengo que hacer para garantizar mi llegada a meta es ser coherente con lo entrenado y no tratar de firmar durante la carrera cheques que mi cuerpo no pueda pagar.
Si soy capaz de ese ejercicio de humildad y prudencia, estoy seguro que, salvo que tenga algún incidente, no tendré problemas en llegar a meta y con buenas sensaciones.

Desde hoy hasta que ese día llegue, solo dos semanas, que son ya de adaptarse a las cargas de estos meses, y dejar que el cuerpo recupere.
Lamentablemente me temo que raro será que me monte otra vez en la bici hasta que llegue la fecha. El tiempo de este fin de semana se ha encargado de abortar mi último entreno bueno sobre la bici, y que tuviera que conformarme con el sucedaneao indoor. La Semana Santa se presenta igual ya que estaré de viaje. Así que nada, últimos 20 días de pedaleo estático, ya que soy de los que solo puede sacar la bici en fin de semana. ¡Que triste!  Pero bueno es lo que hay. Hoy día es mas que nunca  una suerte y una bendición, contar con un trabajo aun cundo no deje demasiado tiempo para mas cosas. Ojalá pueda seguir quejándome de solo de eso.



miércoles, 14 de marzo de 2012

Ya es primavera.


La gente sale a la calle, porque desea salir a la calle.
Las horas de luz y el sol, mejoran su humor.
La gente cuando espera en un semáforo en la parada del autobús, cierra los ojos y dirige su cara al sol para sentir el calor en su rostro.

Deciden que estas tardes tiene una excelente temperatura para salir a correr, y las aceras y los parques se llenan de personas que desean inhalar a grandes bocanadas la primavera que se respira ya en montones de sutiles aromas de las plantas el parque, y en el incienso que se descubre en algunos rincones de esta ciudad.

A veces la Primavera, ni en pintura quiero verla.
Y la gente se muere de ganas por tomar una cerveza fresquita al sol con amigos.

Y le entran una ganas horrorosas de escaparse a la playa, lo que a su vez le recuerda la necesidad de acudir al gimnasio a arreglar un poco el cuerpo que ineludiblemente tendrá que exhibir en la la playa.

Y los chicos y las chicas, prueban a ponerse ropa de verano ya  durante alguno de estos tontos días de inicio de primavera, y pasarán frío en las mañanas y las noches que aun no mantienen una temperatura como para vestir así.

Fuera perneras, fuera manguitos, el buff se queda en casa. Hoy sin cubrebotas y con el mallot de verano.

Y la gente acude a los gimnasios que se llenan.
Y la gente ocupa las cervecerías y los veladores que se llenan.
Y las avenidas son un ir y venir de gente paseando.



Y por lo que a mi respecta me empiezan a picar la nariz, los ojos, y pierdo un buen tanto por cien de mi capacidad pulmonar, cuando no empiezo directamente a dar pitidos de asma.

Por delante tres meses de medicarme, y algunas semanas claves de exponerme lo menos posible a la agradable primavera.

No obstante. Bienvenida.
Que me gusta este momento de sacarlas de la caja.

Señoras y señores, dado que escribo poco ultimamente, aprovecho la ocasión para presentarles un nuevo juego de neumáticos. El anterior acumulaba ya demasiados kms.

La marca ha tenido a bien, respetar este año los colores de mi club y hacerme el modelo que siempre compro, a juego con el Verde de nuestras equipaciones.

Yo preferiría un patrocinio, la verdad, pero se agradece.

Los entrenamientos algo irregulares, pero creo que me van a llegar como para poder acabar le ICAN Marbella (Half), para el cual no queda mas que un mes.

Motivadísimo y como loco por swimbikerunear, que driría alguien que yo me se.




martes, 7 de febrero de 2012

En lo bueno y en lo malo.

Me bajé de la bici,  entre las sombras de un crépusculo que me venció, que llegó antes que yo.
Fin de una salida que me habá negado ni un solo kilómetro fácil, ni un solo momento de paz. Ni uno de esos instantes de otras veces, de bajar el pulso, llenar el pecho de aire, sentir el sol  encenderme las mejillas, y guiar mi vista hacia la contemplación del paisaje que atraviesa mi bici casi en silencio.
Mirar mas allá del molinillo de mis pies, de la cuneta gris, de la frontera del arcén, hacia el paisaje que no se mueve, que permanece parado brillante iluminado e inmutable. La quietud de una foto pero no por el tiempo de una instantánea, sino por el tiempo en que se crea una obra pictórica y mas aun.


Pero hoy no.
Hoy la vista no iba mas allá del molinillo de los pies, de las ruedas de perfil medio trazando eses a capricho de las ráfagas. De la inspección de mi propio interior buscando fuerzas, buenas sensaciones, y razones para estar ahí precisamente un días como ese.

Hoy la quietud del cuadro, era movimiento caótico.
Viento y frío
Banderas prisioneras estirándose torturadas por un viento atroz. Árboles  meciéndose con violencia, a veces volcándose al borde del naufragio, al borde de besar la lona. Todo se mueve, los árboles, hojas volando, ramas que caen. La silenciosa e inmutable imagen de  otras veces es ahora una caja de ruidos que cruje, aúlla y silva, cambiando a cada momento.
Todo se mueve a mi alrededor, a tanta velocidad que parece que yo apenas me moviera.
Bueno, realmente, apenas me muevo. Busco en el cambio de la  cabra, pero ya no quedan combinaciones mas fáciles.
Me esfuerzo a cada pedalada. Tranquilo Jesús dale duro. Hoy tocaba sesión intensa, no pasa nada. Descuida, que ya te divertirás de vuelta con el viento a favor.

Y si solo fuera el viento, pero es que ese frío viento del norte, movía un ambiente de menos de 7º,  y no soy yo de llevar mas ropa de la necesaria.
Claro que ¿cuanta es la necesaria?. Y ¿cuanto tardaremos en hacer la ruta con este viento?

Cada minuto de esas 3 horas me robó poco a poco la  energía y  las ganas y el calor, de la ilusión de salir con mi cabra a hacer kms.

La tarde no me concedió un solo km de tranquilidad en el trayecto de ida.
Y de vuelta, es cierto que volaba sin bajar de  30 kms/h ni un instante, pero sentía frío, y la inquietud de ver como el sol se escondía mas rápido de lo que había calculado.
¡Dale fuerte que se hace de noche!

Habrá días mas divertidos te lo prometo.
Al fin en el destino, transición. Dejo la bici, me calzo las zapatillas, y maldigo una vez mas el día que me ha maltratado, y que sin saber como mas fastidiarme, me ha acabado por negar hasta la luz. Ya solo quedan girones del día en el poniente.
Con mis zapas ya en los pies me cruzo frente al espejo, y veo una cara envejecida de quejas, malos pensamientos, y frío.
Una cara que reflejaba todo el resentimiento acumulado durante tres hora contra las inclemencias. Tan malvado y sombrío era el gesto que necesité un segundo para reconocer mi propia cara en el espejo, y primero asustarme, luego sentir un poco de pena de mi mismo. A continuación  estornudar un par de veces.

Y a seguidamente pensar:
"Que le den por culo a la carrera de transición. ¡Ya he pasado bastante frío hoy! ¡Al Carajo!"


Hoy ya he olvidado el disgusto, y quizás por tanto que pasé con ella ayer, hoy la quiero mas, y me siento mas unido a ella.

El sábado saldremos y trataremos de que todo sea  mejor pequeña....... por cierto ¿Te he dicho que se prevé otra ola de frío siberiano?