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viernes, 10 de octubre de 2014

El reto del Titán X quema solo tres etapas: diseñado, soñado y preparado.

Solo ha faltado completarlo. Realizarlo. La organización y los atletas ya pusieron el resto. Solo faltaba la cuarta etapa.

Diez años acudiendo al Titán, y asumiendo las reglas de una de las pruebas mas duras que puede hacerse.
 Mas duro que algunos Ironman dicen. Mas genuino y auténtico que la mayoría de los triatlones de pasarela actuales.  Si, esos Ironmans de ahora, de lucirse, de lucir bici, de presumir de rodar rápido aunque sea a rueda.
Que no digo que no vaya yo a hacer de esos, o hasta los haya hecho ya, pero esto, el Titán , es otra cosa.

Pues ha tenido que ser en esta décima edición tan especial, de mayores distancias, de dureza imprevisible, que precisamente eso, lo imprevisible, no nos ha dejado ponernos a prueba.


En la madrugada  del día de la prueba, la tromba de agua que caía sobre la Sierra de Cádiz durante toda la noche, aun duraba al dirigirnos a los boxes por la mañana. Todo auguraba que la prueba o bien no se disputaría o bien tendría que ser mutilada.

Solo tuvimos sol cuando estábamos en remojo
Y así se hizo, creo que con muy buen criterio. Tras el reconocimiento del circuito por la Guardia Civil, comprobaron que en los Puertos de montaña que tendríamos que descender a bastante velocidad, con la carretera directamente inundado, por agua que bajaba por las laderas del modo mas aleatorio y caprichoso, dejando a su paso  grava, barro, ramas hojas, y hasta piedras.

La dirección de carrera decidió suspender el durísimo sector de Bici, y tras consultarlo en Asamblea, de sombríos y tristes aspirantes a Titán, improvisar un durísimo aquatlon:
4 Km de natación + subida al Puerto de las Palomas - Bajada a la Presa- Y Subida a la Meta en Zahara. Es decir 4 km de natación mas subir y bajar un puerto de 1400 m, para un total de 36 Km a pie.

A mi no me podía ir peor el asunto.

Entrené sobre todo bici este verano, por molestias que no me han abandonado en la carrera a pie, en los últimos meses.
Así que esta vez iba regular de natación, suspenso de carrera, y aprobado justito para la dura bici.

Saboreando tranquilo la unica transición
Había corrido poco en verano, y desde luego siempre en llano. No sabía como me iría  subiendo un puerto de pendientes entre el 5% y el 10% durante 11 km.
Nunca había hecho algo así y lo que no se entrena, no suele salir demasiado bien.


Pero como no nos podíamos ir con toda esa energía y frustración en nuestros cuerpos, casi todos tomamos la salida.


La natación me salió demasiado bien teniendo en cuenta, que apenas he nadado este Verano.
Era a 2 vueltas de 2 km, y tras la primera vuelta empecé a sentir la tripa revuelta. Además durante esa primera vuelta me había desorientado bastante. Creo que lo arreglé en la segunda mitad, en la que si que me dirigí en linea recta a las boyas sin desviarme.
Salí en la zona media de la clasificación , lo mismo que cuando entreno bien, así que fenomenal.


Corriendo el único tramo llano: Los boxes
Luego la carrera a pie... me la tomé con filosofía. Sabía que no estaba ni bien entrenado ni preparado para subir una montaña corriendo. Así que puse una intensidad de larga distancia ayudándome del pulsómetro. Parando a caminar, cada poco, para recuperar y volviendo a correr.
Así mucho antes de lo previsto, y sin apenas desgaste llegué a lo alto del Puerto.

Me di cuenta que estaría en meta mucho antes de lo que yo pensaba, así que hice la bajada del Puerto corriendo con mas intensidad, aunque sin pasarme porque las rodillas dolían mucho. Y que nadie se ofenda, pero no pensaba yo buscarme una lesión haciendo un sucedáneo del reto con el que había soñado.

Así que me esforcé pero sin pasar los límites.
Y a cambio disfruté muchísimo de los paisajes, del camino...

Hacía frío y llovía. Para mi genial : ningún problema con la hidratación ni la comida, aunque la verdad solo tome un par de geles y medio plátano.


Siempre merece la pena
Cuando terminé de bajar y el terreno se hizo mas llano, en los últimos 6 km, me animé a ir mas rápido, y alcancé a mi compañero Mariano, que a su vez me había sobrepasado bajando el Puerto, de modo que los dos acordamos hacer los 2 últimos kms corriendo juntos y casi reeditar la entrada a Meta del Titán 2013. Solo nos faltaba Jose, que esta vez fue mucho mas rápido que nosotros.

Satisfecho por cruzar esa meta de nuevo, pero algo decepcionado, por no poder ponerme a prueba con el reto que todos habíamos soñado.
Contento de haber disfrutado de fin de semana estupendo.

Que rabia da guardar la bici en el trastero , y decirle: Hasta el año que viene, sin haber podido demostrar lo que habíamos entrenado durante meses.
Otro año será. Toca descansar.




lunes, 22 de septiembre de 2014

Qué nos espera.



A veces me hacen esa pregunta respecto del Titán. Por lo general atletas mejor preparados que yo.
Mas fuertes. Y lo hacen porque yo ya le conozco. Me he enfrentado a él ya tres veces, esta será la cuarta, y eso es ya una pequeña ayuda a mi favor.


El Titán es un Gigante, o así lo intuyo por lo enorme de su poder, de su fuerza para doblegar voluntades.
Este año el Titán ha crecido para su décima edición. Se ha hecho aun mas grande y poderoso. Ha aumentado sus distancias que serán 4 km de natación, 120 km de bici y 30 de carrera.

Es un Gigante invisible, o de camuflaje perfecto, que unos sitúan en un lugar, y otros en otro.
Para algunos se oculta confundido con la enorme montaña, en cuya cara se dibuja la cicatriz de la carretera que lleva al Puerto de Las Palomas.
Para otros está escondido en la silenciosa profundidad del embalse. Y para otros espera invisible en la plaza de Zahara, en el lugar de la ansiada Meta.

El Titán va a recibir a alrededor de 300 triatletas, con tres preguntas.
A cada uno de ellos, les va a preguntar:
- Quien eres.
- Qué quieres.
- Qué crees que mereces. (Yo he acabado entendiendo que esta última pregunta se refiere al trabajo, al entrenamiento realizado para afrontar el reto).


El Titán hace esta preguntas a todos los triatletas, cuando se introducen en el agua del embalse con sus neoprenos, en el preciso instante en el que comparten el reflejo sobre la superficie del ojo del Titán, con la Montaña y el pueblo de Zahara.
Ahí el gigante dirige su mirada por primera vez al triatleta, y lo evalúa por primera vez. Le hace esas preguntas, y escucha las respuestas. Pero no habla. Nunca responde.

El triatlón Titán es un viaje, y yo creo que es así como hay que entenderlo y asumirlo. Es una jornada, en la que se va a recorrer un durísimo trayecto en el que vas a tener que pelear todos y cada uno de los kilómetros. Pelearlos y disfrutarlos. Es un viaje, yo no logro verlo como una carrera. No hay reloj, ni contrincantes. Hay kilómetros y compañeros de viaje.

El invisible Gigante va a hacer sus tres preguntas muchas veces durante las horas que dura el Titán. Lo hará machaconamente, buscando la debilidad, la duda. Quebrantar la voluntad.
Nunca responderá, solo escucha. Y por respuesta siempre saca de entre sus manos un nuevo kilómetro, casi siempre mas duro que el anterior. Hasta que se pierde la cuenta.

Un lugar donde siempre pregunta, y yo personalmente pienso que se puede ocultar, es las rampas de esos casi 4 kilómetros de "Las Palomitas".
Ahí después de haber exprimido a todos los triatletas su jugo en la subida del El Boyar, en forma de sudor, y ya reducidos a pulpa y al borde de la deshidratación, nos suele preguntar de nuevo.
Y escucha divertido las respuestas, que antes, al principio, eran mas largas y heterogéneas, y ahora son mucho mas parecidas, y breves.
Básicamente la mayoría responderemos que queremos llegar a la Meta. Solo eso. Llegar en el tiempo y posición que sea, y poner fin cuanto antes al sufrimiento. Eso, y que esperamos merecerlo.

Cuando los titanes ponen pie en tierra, y echan a correr, ya no hay ninguno que no tenga un gran respeto, que no sienta humildad ante el desafío. Y tratarán de mantenerse inquebrantables a las preguntas en su cabeza, a la duda, a los kilómetros, a las cuestas.....

Y así muchos acabarán por llegar  a los pies del pueblo de Zahara, y les parecerá oír al Gigante decirles: "Aquí está. Esto es lo que has venido a buscar. ¡Ven! Sube aquí a buscarlo".

Y ya solo quedará subir esos durísimos 2 kms finales. Y ya el Titán no te vuelve a hablar. Y cuando acabas de subir, termina el silencio. Tu familia, amigos, la gente del Titán, y los compañeros del viaje que ya han llegado, celebran tu llegada. Te inunda la alegría y la emoción.
Y encuentras respuesta silenciosa a las preguntas silenciosas.Y le pones fin.
 Y el Titán te enseña las manos abiertas, con las palmas desnudas, que no ofrecen ya ni un solo kilómetro mas.




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martes, 9 de septiembre de 2014

Conociendo el X Titán Sierra de Cádiz (Natación y Bici).

Conociéndolo pero por partes.

I Travesía Amore.

Primero he podido saber de primera mano que va a suponer nadar en el embalse de Zahara - El Gastor, 4km.

Día precioso. Se da la salida a los 4 km
La coincidencia de la distancia y el lugar de la I Travesía Amore y el Titán se hace extensible a sus promotores ( Proyeto Amore.)
A muchos triatletas nos sirvió para conocer a apenas un mes de la prueba, como iba a ser eso de nadar 4 km, en lugar de los habituales 2 km del Titán. A parte de tener  otra excusa, siempre bienvenida, para visitar la zona.

Yo me apunté habiendo nadado poquito, apenas un día  por semana, durante el mes de agosto, así que no sabía como me iría.

La prueba, no permitía el uso de neopreno, lo cual para mi es una alegría la verdad.

Un circuito a una vuelta, en el sentido de las agujas del reloj, y pasando 4 boyas por fuera.
¿A que son fáciles las reglas?
Entrando entre las dos Boyas

Pues no deben serlo tanto, que vi a decenas de nadadores, recortar las primeras boyas, pasándolas por dentro,
Y la última boya directamente se la saltaron todos los que yo llevaba delante. ¡Todos!

Yo no se que satisfacción encuentra la gente en hacer el recorrido incompleto para salir unos minutos antes del agua y ganar una decena de puestos en la clasificación.


Pero bueno, yo a lo mio.
Empecé nadando a ritmo alegre, pero sostenible, y disfrutando mucho de cada brazada. Guardando, porque no sabía como me iría con tanta distancia.
Al doblar la tercera boya, tocaba volver hacia la última boya cerca de la salida.
El dedo dice OK, la cara "dice"cansado
Tan lejos estaba que no se veía. Me tuve que orientar nadando hacia la casita blanca, que había al lado de donde aparqué el coche, y que apenas era un punto blanco en el monte.

Yo iré lento, pero recto y preciso como pocos, ja ja.
Sin apenas levantar la cabeza, me encontré en la última boya, en la que hasta dude si me estaba equivocando al pasarla por fuera, porque era el único.
Hasta que vi a otros dos que hicieron lo mismo que yo. (Uno de ellos estaba indignado)

A partir de ahí, los últimos 1000 m a tope hasta la meta.
Pregunte el tiempo a Manuel del Tripuerto que salió unos segundos antes que yo, porque no llevaba reloj. Había nadado en 1 hora 12 m, superando bastante mi expectativa.

Muy divertido. Un buen rato, y bastante cansado. En el Titán lo tomaré con mas calma, porque los 4 km serán solo el aperitivo.


Sábado 6 septiembre.
Recoirrido Bici Titán X

El pasado sábado realicé el recorrido de bici completo.

Los que conozcan el antiguo, saben ya lo duro que es. Pues ahora esta edición añade otro puerto, el de Montejaque. Un recorrido adicional de hora y pico (si no eres Contador), que hará la bici mas dura que en las 9 ediciones anteriores.

Yo lo tomé con calma saliendo de la presa de Zahara, llegando al Alto de Las Palomas en el tiempo previsto, después bajada a Grazalema y ahí viene la novedad.
Perfil incluyendo el nuevo tramo.
En vez de seguir recto hay un desvío a la izquierda que nos devuelve a la zona del embalse, con un descenso bastante largo, y algo bacheado. Muchas curvas, habrá que andarse con ojo.
Después una larga subida, sin mucha pendiente, pero larga, de unos 10 km, hasta llegar al Alto de Montejaque, viendo Montecorto (Málaga) a nuestra izquierda, y dando la espalda a unas vistas del pantano totalmente nuevas para los titaneros de otras ediciones.

Después de Montejaque, en apenas unos metros hay que girar a la derecha, para adentrarse en una zona de sube/bajas por un bosque de alcornoques. Una zona fresca y agradable, pero que te sigue haciendo trabajar, hasta que por fin la carretera desemboca arriba del Alto de los Alamillos.
Desde allí se retoma el recorrido clásico del Titán: Villaluenga, Benaocaz, El Bosque..... zona mas llevadera, de bajar dos, tres, escalones y subir uno…. Durante bastantes kilómetros.

Esa hora y pico adicional sobre el recorrido clásico me hizo llegar a El Bosque, bastante cansado, así que me aseguré de ir muy tranquilo en El Boyar.
Reconozco que cuando lo terminé me tuve que tomar un par de minutos para tomar aire, antes de ir a por esos kms finales de Las Palomitas, que ya me remataron, y me dejaron apajarado total.
Tal y como llegué a la Presa, no quiero pensar el día de la prueba con una natación de 4 km antes, como puede ser.

Habrá que echarle mucho.... mucho de todo, para poder correr después ¡30 kilómetros! hasta la Meta de Zahara.

Ya quedan solo 3 semanas.



Fotos: L. Soto


miércoles, 27 de agosto de 2014

Agosto preparando el X Titán Sierra de Cádiz



Un año mas, las vacaciones de verano, han servido para incrementar un punto mis entrenamientos, y realizar volúmenes que me permitan alcanzar objetivos mas ambiciosos de los que en realidad debería aspirar un triatleta normalito como yo, pero que no puede evitar encontrar mas satisfacción y diversión en las pruebas de larga distancia que en los cortos y explosivos triatlones con drafting.

Un año mas me hago de vez en cuando la pregunta, de por qué me he comprometido con un objetivo tan difícil, que requiere tanto esfuerzo.
Y como en todas las cosas, a los días de duda  les suceden otros, en los que me doy cuenta de cuanto disfruto, nadando una hora en el mar, o pedaleando con el plato metido y el viento a favor, y buenas sensaciones.
O trotando durante una hora con piernas que a fuerza de entrenar, se han endurecido, y parecen haber olvidado lo que es el cansancio, como una sensación ajena, algo del pasado, y que simplemente lanzan mecánicamente  zancada, tras zancada hasta la hora prescrita, hasta cumplir con la rutina del día.

Un lugar único. Sábado pasado primera visita
He empezado la preparación de este triatlón realmente tarde, y está siendo muy duro alcanzar la forma adecuada. Pero después de un mes, por fin empiezo a sentirme de nuevo un triatleta capaz de terminar el Titán.

El objetivo este año es un viejo conocido, el triatlón con mayúsculas para mi.
Este año El Titán planeó algo especial para celebrar sus 10 añitos. Y lo especial, ha sido endurecerse aun mas, lo que ya parecía imposible. Convertir una prueba que yo solo podía aspirar a hacer en algo menos de 8 horas, en otra aun  mas larga cuya exigencia nos castigará durante alrededor de 11 horas.

Mas horas de sufrimiento, mas horas de esfuerzo, belleza, sudor, emoción, y pasearnos de nuevo por un día entre el límite del Triple deporte que nos gusta y para el que estamos entrenados, y esa  frontera, de lo increíble, del reto impensable, de lo aparentemente inalcanzable, que sin embargo, se alcanza.

Mas horas para alcanzar de nuevo la gloria, de esa elevada meta, la ya carísima  plaza de Zahara.



martes, 17 de septiembre de 2013

Y a la tercera fue la vencida.


Esta edición del Titán ha sido especial para mi.

Es verdad. La primera vez que acudí a la llamada para ser Titán lo conseguí.
Fuí Titán con insensatez e ilusión. Tuvo un alto precio en sufrimiento, y también lesión, pero llegué. Superé el reto aunque no pude ver mi nombre escrito entre el resto de titanes, porque no superé el tiempo de corte de la bici.

Después de eso volví a intentarlo en el 2009. Y mi cuerpo dijo basta en las rampas del Boyar.

Por eso es el Titán. Porque es duro. Por eso decir que es un doble olímpico es insultarle.
Y quien no acuda al Titán, con respeto, allá él o ella.


El fin de semana fue intenso, por lo que trataré de solo dar unas pinceladas.

Desde el viernes compartí el ambiente con la familia del Titán, descubriendo una calidad humana por la que ya solo merece la pena acudir.
La acogida de la organización, de las gentes de Zahara y Algodonales, escuchar los proyectos de gente con ganas de cambiar el Mundo como Juan Luis Mendoza, sobre la donación de médula , y Eduardo Rangel "donando vidas", de verdad que enriquece el espíritu y abre los ojos.



El perfil del Titán

La Virgen como testigo.

Cuando amanecí y tras compartir el desayuno en el Hotel con los compañeros del Club Triatlon Camaleón, cojo las cosas, la mochila, la bici, y me dirijo a los boxes en el pantano.
Paso por la plaza que en unas horas será la carísima Meta de los esforzados titanes, y una Gran fiesta.

Son las 8.00 de la Mañana y Junto a la Iglesia, hay un grupo numeroso de fieles, que ha sacado a la Virgen de la Iglesia.
Aprovechola coincidencia  para rezar de nuevo para que nada importante le pase ni a mi ni a nadie.
(Al parecer ese fin de semana se declaraba oficialmente a la Virgen de Los Dolores patrona de Zahara)

Mis dos miedos.

Preparo los boxes muy relajado. He llegado con mucho tiempo, y puedo ir despacio como me gusta. Hablando con la gente. Retrasando el momento de ponerme el neopreno.
Cambio impresiones con amigos. Con novatos y Titanes "enganchados" como Manuel Olmo .
Estoy relajado, porque se que puedo hacerlo. Se que mi único enemigo soy yo y no controlarme, no controlar la prueba, no administrar los esfuerzos.... en resumen, dejarme llevar por la euforia y faltarle el respeto al Titán.

No temo no poder. En realidad mis miedos son dos:

1- Pasarme de intensidad y perjudicar la alimentación e hidratación. Eso me haría estar condenado a no terminar...
2- Administrar demasiado la intensidad y el esfuerzo, y no llegar al tiempode corte en la bici, que es un poco exigente para ciclistas, no muy buenos (patatillas como yo).

Para lo segundo me hice un particular rutómetro de tiempos máximos ( una chuleta que llevaba a la vista en el cuadro), basado en los datos de mi visita de entrenamiento de julio.


Para lo primero, me  apunté en dicha "chuleta" la rutina de bebida y comida y fui super estricto, además de ser muy conservador.
Lleve un ritmo moderado porque lo importante era llegar  a correr sin "petar" en el Boyar.




Natación.

Fue un poco agobiante al principio pero cuando me centré y relajé, empecé  a disfrtutar. Como siempre se me hizo larga la primera vuelta y corta y fácil la segunda.
Tenía idea de salir en 38 min y salí en 38:30, así que bien.

Bici.
Super concentrado en las rutinas, en mi chuleta, en el pulso... todo medido, contado y pesado.
Pero no me olvidé de disfrutar las vistas subiendo Las Palomas y a todo aquel que me adelantaba, se lo recordaba, y le decía "Mira que gozada"

Al coronar Las Palomas, le gano ya 10 min al tiempo límite. Y sin forzar. Muy bien.
Descenso precavido. Al paso por Grazalema veo a mis padres animándome.
Estoy contento. Todo va bien.

Los kilómetros hasta el Bosque pasan rápidos, y cuando llego, le he ganado otros 10 minutos al tiempo de corte.

Un colchón de 20 minutos. Puedo subir El Boyar sin pensar en el cronometro.
Durante la subida, me encuentro con el amigo Mariano, y a él como a todos los que me cruzo, les tranquilizo con el tiempo de corte.
Vamos bien.... relajaros.
En esta larga subida, empiezo a sudar mucho, y beber menos.

Cuando corono Las Palomas por última vez, me dejo llevar por la euforia, y me lanzo al descenso sin beber....
Error. Como dije antes, dejarse llevar por la euforia, no respetar al Titán, es el principio del Fin.



Carrera.

Llego a la transición con ese comódo colchón sobre el tiempo de corte, y lo mejor es que he regulado muy bien, y tengo fuerza en las piernas para los 21 kms

Salgo a correr a buen ritmo, y me engancho a Mariano, que lleva un ritmo que me viene muy bien.
Pero sigo sin prestar atención al calor, a lo mucho que estoy sudando, y lo poco que he bebido en las últimas 2 horas.

En Algodonales, sobre el km 9 llega el enemigo de siempre. Estómago se cierra, y naúseas, por la deshidratación, geles, etc.
Toca alternar la carrera con alguna subida andando.

Me alcanza sobre el km 12 mi compañera Cristina. Impresionante su debut en esta prueba, saliendo además de una lesión.
Sus ánimos, su conversación, me hicieron correr de nuevo, bueno trotar. A mi y mas de uno que arrastraba los pies por la carretera y que con su ejemplo, y varias "consignas" que lanzaba motivaba a mas de uno a reiniciar el trote.

Así llegamos hasta la entrada de Zahara. Ya solo queda la subida a la plaza, la temible cuesta, ese kilómetro terrible...

En este punto me ha alcanzado Jose (su primer Titán), y por otro lado he dado alcance a Mariano (otra vez, lo llevo viendo desde Villaluenga).
Al fin

Así que los tres juntos recorremos ese último km, y compartimos una entrada en Meta, muy emotiva.
Cruzo la meta entre las felicitaciones de mis compañeros y de mis padres.  SOY TITÁN.


EPÍLOGO.
Es para mi una prueba muy muy especial.

Cualquiera que sienta que el triatlón está perdiendo su interés, su carácter épico. Que se está desvirtuando con drafting, marcas, dineros, intereses....
Cualquiera que piense que la esencia del triatlón se está perdiendo.
Que acuda a Zahara de la Sierra. Al Titán Sierra de Cádiz, y se reencontrará con un  Triatlón en estado puro. Conectado con  la esencia de este deporte, y con la magia de un entorno muy especial.


Mientras la gente del Titán los organizadores, los voluntarios maravillosos y los que me dejo nos sigan mimando así a los titanes y regalando esta prueba, seguiremos enganchados.


martes, 20 de agosto de 2013

Descansar sin parar



Estos días estoy experimentando el efecto del descanso.
Algo que uno se puede permitir solo en vacaciones. Que es dormir 8 horas al día, y llevar un ritmo mas tranquilo de vida, es increible como afecta al cuerpo.
De pronto entrenamientos que normalmente resultarían duros, se hacen casi con facilidad, y los asimilas tan bien, que incluso uno cree estar trabajando menos de lo que podría.

Y en esas estoy y aun me quedan por suerte bastantes días. Y mientras sueño con mi cita con el Titán, y de vez en cuando recreo la prueba en mi imaginación. 
La natación en el embalse, con el pueblo de Zahara y sus casas blancas, presidiendo en ese monumental palco natural de la Sierra.
La bici, remontando ese enorme Puerto de primera categoría que será fuerte aperitivo, y postre difícil de digerir de casi 90 km muy duros. 
Y la carrera, que le hace a uno desear, que el sol se apague, y que el terreno le ofrezca aunque sea solo algunos metros de terreno llano.

Como muestra aquí la última vez que la Vuelta Ciclista a España pasó por el circuito del Titán, en el 2002




Perico: "Una etapa mas dura, que si hubiera sido de alta montaña"
Impresionante ver a profesionales en el mismo recorrido que los aspirantes a Titanes tomaremos con mas calma. Por mi parte sobre todo los descensos.


Mi ausencia durante tres años del Titán hace que mi deseo sea aun mayor.
Tan centrado estoy en esta prueba que solo me permito escuchar algunos ecos, y noticias de lo que solo tres semanas después me espera.
El Ironman Iberman. Se empieza a decir que el circuito de bici va a ser muy duro. Y de nuevo, no me enfrento a un circuito llano. De hecho como dato ya me han anticipado que el desnivel acumulado es muy parecido al del circuito del propio Titán, sin tener ninguna subida de mas de 2 kms, lo que da una idea, del rompe piernas, o rompe ritmos que nos espera.

Pero ahora no hay que pensar en eso. Solo toca disfrutar de vacaciones y prepararse para el reencuentro.

miércoles, 7 de enero de 2009

Nuevo Año, nuevos propósitos y deseos...... y alguno no tan nuevo.


No las trajeron los Reyes, pero me ha gustado mucho recibir fotos del Titán aunque sea con retraso.

Estrenamos Año, y me llegan recuerdos de que tiene uno pendiente una revancha.

Ojalá tenga la oportunidad de volver a hacerlo.

Os pongo solo dos fotos para no aburriros, pero tengo un montón.


¡Feliz Año a todos!








lunes, 6 de octubre de 2008

Un Titán Anónimo.

No se como comenzar la crónica de la prueba mas esperada de este año para mí.

Por la que mas ilusión tenía.

El viernes salí de Sevilla, cargado de material y de nervios para Algodonales, donde fue la charla técnica, y la cena de pasta, y donde me reuniría con el resto de compañeros.
Desde ese momento ya metidos en el ambiente de la prueba, inmejorable.
Recojo mi dorsal que es realmente bonito (cuelgo foto).

En la charla, un triatleta empieza a relatarnos, apoyando su explicación con diapositivas del recorrido, los puntos dificiles de la prueba, y no paraba.
“Esto es duro, y este otro tramo tambíen, y este otro parece que no, pero.... y aquí, y bueno esto otro es una putada, y ....” y así sin fin.

Nos vamos a dormir con ese cosquilleo y esos nervios, que quitan el sueño a algunos, y amanecemos envalentonados y coordinados como guerreros antes de la batalla.
Preparamos nuestras armas y monturas, y salimos para la Presa. A preparar los boxes.

La mañana es fresca. Creo que me pondré el mallot encima del Tri traje para no pasar frío en los descensos, ni en los puertos.

Un poco de más de presión a las ruedas, coloco barritas, y geles, casco, me calzo el neopreno.

Fotos, y bromas, de los 264 participantes, que se preparan.

Y el agua esperándonos, silenciosa y quieta, opuesta a nuestro bullicio, y a la frenética actividad de los boxes.
Tranquila espera y mira hasta saberlo todo. Supongo que ese es el espejo que podría contar nuestras historias a quien supiera escuchar al agua, porque en aquel momento, nos reflejaba a nosotros, y reflejaba las imponentes moles de piedra que habrían de ser los jueces de todos, y los verdugos de algunos.

Nos lanzamos al agua, y me relajo esperando la salida. Ha llegado la hora.
Un cohete da la salida, y 264 que queremos ser Titanes, echamos a nadar.

Me pongo detrás como siempre, pero la verdad es que me paso los 500 primeros metros buscando sitio para nadar, casi todo el tiempo con la cabeza por fuera.
Sobre los 1000 m me empiezo a sentir bien, y a progresar puestos. Con 1000 m mas habría cazado a muchos mas.
Salgo del agua. La salida es complicada, porque para no enfangarse, hay que procurar poner los pies en un "pantalán" y ayudarse de los voluntarios.
Pongo el pie, cojo la mano de uno, pido otra mano. AL final casi tiro a dos voluntarios al agua, y a mi me dió un tirón en el abductor.

Total que salgo del agua.
Tengo medidos unos "tiempos objetivo", con varios puntos. Me paso de mi objetivo del agua en 1 minuto.

Transición tranquila, y salida con la bici a por el primer Puerto, Las Palomas.
Muy tranquilo, disfruto de la subida. Guardando fuerzas, pero a buen ritmo.
De vez en cuando miro montaña arriba. Llevo un grupo numeroso delante.
Mas abajo, veo también gente.

Cuando llego a lo alto, casi 1 hora después, miro el reloj. Tres minutos por debajo del objetivo.

El viento. Es la primera vez que me lo encuentro. Dificultó algunos tramos de la subida a Las Palomas, y ahora que tomo el camino al Bosque,
hace mas difícil avanzar. En este tramo me pasan varios triatletas, pienso que quizás alguno no resista el Boyar.
Tomo la referencia visual de dos del Aguaverde mucho tiempo. EN el descenso de Villaluenga, se me van. No entiendo como en un sitio donde no se dan pedales (descenso en línea recta se me pueden ir nadie).
Llego a El Bosque. Con algún minuto mas acumulado al retraso. El puñetero viento.

He comido lo planeado, pero creo que me he quedado corto. Estoy vacío cuando empiezo el Boyar, y la verdad es que sufro mucho.
Mucho.
Llegando a la cima, en el avituallamiento, tengo que bajarme. Estoy en el Alto del Boyar, cerca del cielo, y los voluntarios que me atienden, están cerca de ser ángeles.
Me cogen la bici, me ayudan a bajar, me dan aquarius, y cuando después de 5 minutos de resucitarme poco a poco, ven venir al coche escoba y la moto de la Guardia Civil, me "sugieren" que es buen momento para seguir, si aun quiero acabar esta barbaridad.

Me levanto rápido, subo a la bici, y echo a pedalear para arriba bien rápido, como un gitano de los chistes, que ve a la Guardia Civil.

Ahora a por Las Palomitas. Último Puerto.
Lo subo lento. Ya me ha cogido el coche escoba que quema embrague con la primera metida detrás mía. Temo que de un momento a otro, me retiren el dorsal.
La Guardía Civil, también en primera detrás mía. Incluso se le llegó a calar la moto de despacio que iba.
Yo pensaba la santa paciencia, que le echan los voluntarios y la Guardia Civil.
Le oigo detrás mía hablar por la radio.

- Si, si. Queda uno. Es el último.
(contestan algo)
- Le quedan unos 3 kilometros para llegar al final del Puerto.
(contestan algo)
- No, no. Seguro que llega. Un par de kilómetros.

Corono, y me lanzo al descenso, bastante rápido, pero sin arriesgar mucho. Adelanto a un triatleta de Menorca, y nos animamos.

Llego por fin a los boxes. Me calzo las zapas feliz de haber superado la bici.

Y saliendo de boxes trotando, me encuentro con el momento mas duro de la prueba.
Me anuncian que he sobrepasado el tiempo de corte, y que tengo que darle el dorsal y el chip.

Después de unas 6 horas de tremendo esfuerzo es un palo enorme.

Traía dos objetivos apoyados en mucha ilusión y algunas horas de entrenamiento.
Acabar el Titán, y hacerlo dentro de los tiempos de corte marcados.

Al pedirme el dorsal, se que cumplían con su obligación, pero me sentí algo humillado y fracasado.
Como en las películas cuando le piden el arma y la placa a un policía, o como cuando licencian con deshonor a un militar, y le arrancan los galones.
Si hubiera sido un militar japonés de película, me habría hecho el Arakiri.

Pero a falta de Katana, decido atravesarme en el cuerpo 21 kilómetros de cuestas terribles a pie, desposeído de dorsal. Sin número y sin nombre.

Decidido y seguro como no lo he estado en mi vida, a acabar y ser un Titán, sin nombre, anónimo, pero un Titán.

De esos penosos kilómetros, no puedo contar mucho, porque iba casi “en trance”. Solo seguía y seguía. Andando, corriendo, y vuelta a andar.
Pero si me daba cuenta de algunas cosas, de que los voluntarios seguían ahí después de horas.
De que los organizadores estaban al pie del cañón hasta el final. Brindándonos el apoyo y los avituallamientos incluso a los locos “fuera de tiempo”, que decidimos seguir hasta el final.
También me acuerdo, de los ánimos a cada paso, de los gritos, los bozinazos de los cohes. La impagable compañía en los últimos kms de aquel triatleta de Menorca.

Y del recibimiento en el arco de meta de mis compañeros del club, y todos los que me recibieron y animaron cuando crucé con 8h 53m en el crono.

El Titán es sencillamente una prueba DIEZ.

Disfrutar de esta prueba y compartirla con los compañeros del club, y el resto de la gente, es una experiencia que no olvidaré en mi vida.

NOTA: Es lo de menos pero estos son los tiempos.
Natación 2 Km: 47m 59s
Bici 90 Km: 5h 21m 3s
Carrera 21km: 2h 44m 33s
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TOTAL= Titán en 8h 53m 38s