miércoles, 14 de marzo de 2012

Ya es primavera.


La gente sale a la calle, porque desea salir a la calle.
Las horas de luz y el sol, mejoran su humor.
La gente cuando espera en un semáforo en la parada del autobús, cierra los ojos y dirige su cara al sol para sentir el calor en su rostro.

Deciden que estas tardes tiene una excelente temperatura para salir a correr, y las aceras y los parques se llenan de personas que desean inhalar a grandes bocanadas la primavera que se respira ya en montones de sutiles aromas de las plantas el parque, y en el incienso que se descubre en algunos rincones de esta ciudad.

A veces la Primavera, ni en pintura quiero verla.
Y la gente se muere de ganas por tomar una cerveza fresquita al sol con amigos.

Y le entran una ganas horrorosas de escaparse a la playa, lo que a su vez le recuerda la necesidad de acudir al gimnasio a arreglar un poco el cuerpo que ineludiblemente tendrá que exhibir en la la playa.

Y los chicos y las chicas, prueban a ponerse ropa de verano ya  durante alguno de estos tontos días de inicio de primavera, y pasarán frío en las mañanas y las noches que aun no mantienen una temperatura como para vestir así.

Fuera perneras, fuera manguitos, el buff se queda en casa. Hoy sin cubrebotas y con el mallot de verano.

Y la gente acude a los gimnasios que se llenan.
Y la gente ocupa las cervecerías y los veladores que se llenan.
Y las avenidas son un ir y venir de gente paseando.



Y por lo que a mi respecta me empiezan a picar la nariz, los ojos, y pierdo un buen tanto por cien de mi capacidad pulmonar, cuando no empiezo directamente a dar pitidos de asma.

Por delante tres meses de medicarme, y algunas semanas claves de exponerme lo menos posible a la agradable primavera.

No obstante. Bienvenida.
Que me gusta este momento de sacarlas de la caja.

Señoras y señores, dado que escribo poco ultimamente, aprovecho la ocasión para presentarles un nuevo juego de neumáticos. El anterior acumulaba ya demasiados kms.

La marca ha tenido a bien, respetar este año los colores de mi club y hacerme el modelo que siempre compro, a juego con el Verde de nuestras equipaciones.

Yo preferiría un patrocinio, la verdad, pero se agradece.

Los entrenamientos algo irregulares, pero creo que me van a llegar como para poder acabar le ICAN Marbella (Half), para el cual no queda mas que un mes.

Motivadísimo y como loco por swimbikerunear, que driría alguien que yo me se.




martes, 7 de febrero de 2012

En lo bueno y en lo malo.

Me bajé de la bici,  entre las sombras de un crépusculo que me venció, que llegó antes que yo.
Fin de una salida que me habá negado ni un solo kilómetro fácil, ni un solo momento de paz. Ni uno de esos instantes de otras veces, de bajar el pulso, llenar el pecho de aire, sentir el sol  encenderme las mejillas, y guiar mi vista hacia la contemplación del paisaje que atraviesa mi bici casi en silencio.
Mirar mas allá del molinillo de mis pies, de la cuneta gris, de la frontera del arcén, hacia el paisaje que no se mueve, que permanece parado brillante iluminado e inmutable. La quietud de una foto pero no por el tiempo de una instantánea, sino por el tiempo en que se crea una obra pictórica y mas aun.


Pero hoy no.
Hoy la vista no iba mas allá del molinillo de los pies, de las ruedas de perfil medio trazando eses a capricho de las ráfagas. De la inspección de mi propio interior buscando fuerzas, buenas sensaciones, y razones para estar ahí precisamente un días como ese.

Hoy la quietud del cuadro, era movimiento caótico.
Viento y frío
Banderas prisioneras estirándose torturadas por un viento atroz. Árboles  meciéndose con violencia, a veces volcándose al borde del naufragio, al borde de besar la lona. Todo se mueve, los árboles, hojas volando, ramas que caen. La silenciosa e inmutable imagen de  otras veces es ahora una caja de ruidos que cruje, aúlla y silva, cambiando a cada momento.
Todo se mueve a mi alrededor, a tanta velocidad que parece que yo apenas me moviera.
Bueno, realmente, apenas me muevo. Busco en el cambio de la  cabra, pero ya no quedan combinaciones mas fáciles.
Me esfuerzo a cada pedalada. Tranquilo Jesús dale duro. Hoy tocaba sesión intensa, no pasa nada. Descuida, que ya te divertirás de vuelta con el viento a favor.

Y si solo fuera el viento, pero es que ese frío viento del norte, movía un ambiente de menos de 7º,  y no soy yo de llevar mas ropa de la necesaria.
Claro que ¿cuanta es la necesaria?. Y ¿cuanto tardaremos en hacer la ruta con este viento?

Cada minuto de esas 3 horas me robó poco a poco la  energía y  las ganas y el calor, de la ilusión de salir con mi cabra a hacer kms.

La tarde no me concedió un solo km de tranquilidad en el trayecto de ida.
Y de vuelta, es cierto que volaba sin bajar de  30 kms/h ni un instante, pero sentía frío, y la inquietud de ver como el sol se escondía mas rápido de lo que había calculado.
¡Dale fuerte que se hace de noche!

Habrá días mas divertidos te lo prometo.
Al fin en el destino, transición. Dejo la bici, me calzo las zapatillas, y maldigo una vez mas el día que me ha maltratado, y que sin saber como mas fastidiarme, me ha acabado por negar hasta la luz. Ya solo quedan girones del día en el poniente.
Con mis zapas ya en los pies me cruzo frente al espejo, y veo una cara envejecida de quejas, malos pensamientos, y frío.
Una cara que reflejaba todo el resentimiento acumulado durante tres hora contra las inclemencias. Tan malvado y sombrío era el gesto que necesité un segundo para reconocer mi propia cara en el espejo, y primero asustarme, luego sentir un poco de pena de mi mismo. A continuación  estornudar un par de veces.

Y a seguidamente pensar:
"Que le den por culo a la carrera de transición. ¡Ya he pasado bastante frío hoy! ¡Al Carajo!"


Hoy ya he olvidado el disgusto, y quizás por tanto que pasé con ella ayer, hoy la quiero mas, y me siento mas unido a ella.

El sábado saldremos y trataremos de que todo sea  mejor pequeña....... por cierto ¿Te he dicho que se prevé otra ola de frío siberiano?



viernes, 27 de enero de 2012



II Duatlón de Sevilla.


Aunque el nombre sugiera que solo lleva dos ediciones, en realidad, se lleva haciendo muchos años el duatlon en Sevilla. Yo ya lo hice en el 2007.
Batallitas a parte, lo que si que tiene esta edición del refundado duatlón, es una participación masiva.
Creo que mas de 500 duatletas entre todas las categorías, y un recorrido muy bonito, similar al del triatlón de Sevilla.

Camaleones: ¡Izquierda! izquierda derecha izquierda..
Está bien eso de competir en tu casa. Despertarte sin demasiado madrugón en tu cama, desayunar tu comida y tu café, y salir hacia los boxes tranquilamente es una suerte.
Tan fácil todo que llego de los primeros a a zona. Muy abrigado, la espera no se me hace demasiado larga.
Preparo todo, me paseo un poco por los largísimos boxes. Me saludo con  los conocidos.
Oigo como le dicen a Maria Pujol,:

-Mira que referencia mas fácil. Nuestra bici al lado del árbol sin hojas.

Y yo que estoy cerca, tomo nota. "Atento Jesús al árbol sin hojas".

Puntualmente se da la salida, y de entrada tengo que renunciar a mi ritmo crucero de larga distancia, que es lo que me gusta, porque me quedo muy atrás.
Aquí el que no corre el km por debajo de 4 min queda muy en evidencia. Pandilla de obsesos hiperentrenados.
Hasta parece que fuera rápido
Total, que subo revoluciones y corro los 5 km primeros en unos 19 algo. Que para mi es mucho correr.

Llego a los boxes ahogaito, y mirando desorientado a los árboles del parque. De espaldas a las bicicletas buscando al arbolito.
Espero que nadie haya sacado una foto de mi cara de estupor, cuando tras hacer media docena de veces el gesto de mirar a los árboles y a las bicis alternativamente, ahí plantado como uno mas del parque, caigo en la cuenta de que cada tres árboles con hojas de la alameda, hay otro sin alopécico.
Como el peor de los globeros empiezo a buscar mi bici en los boxes en zig zag, tropezando con la gente... Eché un rato allí. Mas el tiempo que perdí poniéndome los guantes de la bici.

Salgo para la bici. Monto, y doy pedales a toda. Aunque tengo mucha sed, se que tengo que aguantarme, hasta que me asiente un poco, y baje el pulso, y quizás con suerte, pueda ponerme detrás de una buena rueda.

Esto de las pruebas sprint tiene que ser malísimo. Mi pulso no ha bajado del 90% desde que empecé.

Primera transición y ya llevo esa cara
El circuito de bici, que recorre la Isla de la Cartuja, y bordea ambas orillas del Guadalquivir, es muy bonito, pero yo no veo mas allá de las ruedas que persigo, ahora cazo, y ahora pierdo.
Pierdo un grupo muy bueno, pero para el que hacen falta mas piernas.
Uno de sus integrantes, con equipación de Movistar, sería compañero intermitente durante toda la bici.
A veces tiraba yo delante, a veces él. Lo dejaba atras y me cazaba de nuevo.
Pero en general no puedo decir que pudiera aprovechar ningún buen grupo.

Cuando quedan ya pocos kms, al doblar una rotonda veo que me va a coger un grupo numeroso, con dos o mas compañeros camaleones, pero después de tantos kms de esfuerzo, no me apetece renunciar a la ventaja, y en compañía del Sr Movistar, me voy a cazar a un Veterano/Cohete, que me ha pasado el solito, dando pedales cerca de los 40 Km/h. ¿Y este? ¿De donde ha salido?
Me custa la misma vida cogerle, en un momento que tiene de relax, en el tramo que pasa junto al río. Me la juego un poco en un par de curvas, aprieto, y ya está. Tengo su rueda. Ahora a aguantar. Y aguanto 300m.
Es lo que tardó este individuo, en girar su cabeza lentamente, como la niña del exorcista,y comprobar mirando de reojo hacia atrás que tenía un chupóptero globero a rueda.
Esa mirada fría, gélida, anticipó el siniestro sonido, clac-clac, de su cambio, y momentos después el tío volaba otra vez rozando los 40 Km/h.
¡Asocial! ¡Antipático! ¡Ea! vete tu solo.
Este tío o hizo el primer segmento andando o se le despistó su bici como a mi. Si no a ver como se explica que no haya ganado la prueba.

Llego a la T2 haciendo esta vez una transición rápida. Ya correr.
Me las apaño para llevar un ritmo que ni me sirve para adelantar, pero evita que me adelanten, y ya está.
Mejores sensaciones de lo que esperaba, y divertido.

Un placer compartirlo con la gente del club, y comprobar que cada vez hay mas gente que conozco que se ha metido en el mundillo este.





miércoles, 18 de enero de 2012


XXX Cross de Itálica


No. No me he ido. Y aunque he dejado de escribir este tiempo no ha sido por falta de ganas, sino mas bien de tiempo.

Pero aquí sigo. Sin entrenar todo lo que quisiera pero sin dejar de hacerlo.
Ahora dedicado a unas cosas, ahora a otras. Un poco a todo, no demasiado a nada.
Y aun en estas condiciones, quizás el cross mas popular.

En ese estado psicológico mío, que un amigo hace poco bautizó con nombre de psicopatía: Soy Tripolar.
Y ni sigo tratamiento ni tengo interés en curarme de eso.

No me queda otra que ser breve, por aquello de lo que me acabo de quejar de la falta de tiempo.

Llevo un invierno de catarros leves pero frecuentes. El último que aun arrastro no me ha impedido colgarme el dorsal para correr en Itálica.
De camino ya el pulsómetro advertía, 20 ppm mas de lo normal: ¡Estás malito aun!.

Además mucho frío y lluvia. Pero nada.
Yo ni caso. Me colgué el dorsal, y disfruté por segundo año consecutivo del Cross de Itálica.
Tripolar- No sigue tratamiento.
Como no estaba la cosa para correr mucho, me coloqué muy atrás, y por ello tuve que hacer los primeros 3000 m a ritmo de manifestación. Casi 6 min/km. Mucha gente, mucho barro, y mucho cuidado de no resbalar, y acabar comiendo barro.

Luego la segunda vuelta corriendo con alegría por debajo de 5 min.

Mucha gente que como yo, no se iban a perder esto, por un poco de frío, mucha agua, y barro.
Llegué al coche con material para fabricar 200 ceniceros y 10 botijos, y la excusa perfecta para lavar al fin mis zapatillas.

Volveré por aquí espero que esta vez si, en breve, para seguir contando.





miércoles, 14 de diciembre de 2011


Puente pirenaico y primera experiencia con la BTT.

Os cuento brevemente, después de demasiado tiempo sin escribir, como van las cosas.

El entrenamiento bastante bien. Mas o menos cumpliendo, aunque algo corto de carrera a pie y natación, pero de eso se trata que donde yo flojeo mas es en la bici.

Sobre la bici, cumpliendo.

El último episodio, totalmente imprevisto ha sido el pasado viernes de puente.
Como digo, cogí el viernes de puente, y estuve por los Pirineos Aragoneses.
Conocí por allí tomando una cerveza a Juan Carlos y Diego, deportistas aficionados como nosotros, que en seguida me hicieron varias preguntas sobre el Triatlón y el Ironman. Un par de horas después, al despedirnos, me invitaron a hacer con ellos al día siguiente una salida de bici.

A mi la confección de una maletita tipo Ryan Air a mi pesar, no me había dado siquiera la alternativa de incorporar equipaje deportivo. Ni unas míseras zapatillas.
Cuando se lo expliqué en seguida Juan Carlos se ofreció a prestarme todo lo necesario (Gracias una vez mas). Como el mismo me explicó, él y su familia, habían vivido toda su vida sobre dos ruedas. Con o sin propulsión, lisas o con tacos. Pero siempre ruedas.

A mi se me acababan las excusas, y además me apetecía, así que solo faltó que María se uniera a ellos animándome a aceptar.

Así fue como a las 8.00, estaba yo en una gasolinera de Biescas preparado para lo que creía sería un paseito agradable por esas preciosas carreteras de montaña.

Puede que fuera previsible, pero yo que solo tengo bici de carretera, pensaba en una salida sobre asfalto.
Me desayuné con la verdad, la ropa y la bici prestada, y la promesa de que la ruta sería asequible.

Así fue que en unos minutos me estaba dirigiendo a la montaña mas cercana por un camino de piedras que ya se me atragantó de inicio, mientras me acostumbraba a una bici Bici de Montaña.
Ya en los primeros metros tuve que bajarme de la bici, al no haber atinado a quitar el plato a tiempo en una zona de pendiente y piedras.

Me temí darles la mañana a los 5 que venían conmigo.
Quité el plato (además con carácter casi definitivo), y las cosas empezaron a ir mejor, salvo alguna confusión con el cambio invertido de la maneta derecha.

Nos dirigimos por un camino forestal, ancho aunque bastante roto hacía el pueblo de  Yesero, con una subida constante.
Entendí viendo a los demás que aquí se trataba solo de hacer el molinete y tratar de permanecer sentado. Creo que no se notó demasiado que vivo en Sevilla, y que acostumbro a llanear con una bici de carretera durante todo el año, pero por si acaso se lo advertí.

Los paisajes para mi indescriptibles. Esas montañas pobladas de bosque y salpicadas de verde oscuro. De ocres amarillos y rojos, de los árboles de hoja caduca. Con Biescas cada vez mas pequeña al fondo del valle. Era realmente bonito.
Llegamos a un alto, descendiendo a continuación hacia el pueblo de Yesero.
El Yesero, de donde veníamos al fondo
Desde allí enlazamos con la carretera para coger una nueva ruta hacía la ermita de San Bartolomé, que era parecida a la anterior en cuanto a casi nula dificultad. Un carril, algo roto con piedras, surcos, etc, pero ancho y muy asequible.
Me imagino que estuvimos allí otra hora subiendo dirección a la Sierra Tendereña, con dos pequeñas paradas para admirar el paisaje. Ahora el pueblo de Yesero  aparecía a lo lejos en la ladera opuesta del valle.

Cuando por fin acabamos de subir, Juan Carlos dijo:
- Pues ya está. Ahora viene lo divertido.

Y iniciamos la bajada por donde habíamos venido.
"Lo divertido" era tirarse por ese camino roto que habíamos subido durante casi una hora, pendiente abajo a toda velocidad.
Y la verdad es que era divertido, aunque a mi la prudencia de estar estrenando montura, y experiencia off-road, me hacían tirar de freno mas a menudo que ellos, que yo creo que solo lo tocaban en las curvas.
Me fui divirtiendo a pesar de no sentirme como digo demasiado seguro bajando por esos caminos, a veces por encima de los 50 Km/h.
A menudo se me pasaba por la cabeza, que mucha suerte tenía que tener, para que uno de mis "uys" no acabara materializándose en mi primera caída.

Pero no. Llegamos al punto de encuentro fijado, donde desviamos la ruta metiéndonos por un sendero, de entre 1/2 y 1 metro de ancho, técnicamente entretenido para un novato como yo, aunque luego mirando las rutas en internet he podido ver que no pasaban de una dificultad "media".
Yo me lo tomé con calma. Después de mas de 30 km, venía lo complicado y tocaba ser prudente. Quité plato, piñón grande y con paciencia.

El sendero era realmente bonito. Piedras, ramas sobre una alfombra de hierba verde brillante. Todo ello abrazado por el bosque que parecía tener volcada toda su energía en borrar la cicatriz que había trazado ese pequeño camino.

Increíblemente bonito para mi, un urbanita sureño muy poco paseado por naturalezas tan frondosas. Lo que estaba viendo me parecía propio de alguna trilogía sobre magos y anillos mágicos, si se me permite el desliz friki.

Bajada desde la caseta de las Bruxas
Antes de llegar al final de ese tramo, el camino perdió durante un lapso de 100 metros la vegetación para convertirse en cornisa de un metro de ancho, en todo un señor barranco.
Ni que decir tiene que aquí opte por desmontar, no fuera que un error, me hiciera caer al vacío al menos 20 metros antes de poder golpearme con nada sólido.

El final de ese tramo, era la bajada que parte de la caseta de las Bruxas, nombre que me justifica un poco el "frikismo" anterior, y demuestra que algo de mágico tenía el lugar.

La bajada muy entretenida consistía básicamente en una sucesión de terrazas  en pendiente por las que se bajaba la montaña dirección a Biescas. Al final de cada terraza un giro de 180º enlazaba con la terraza siguiente.

Al  principio me detenía en cada giro, pero poco a poco, los iba ya encadenando sin dificultad.
Y así llegué al final. Biescas a solo 500 metros. Tenía que bajar por un camino de piedras junto al Río y ya está. Debí haberme pareado a pensar eso de que hasta el rabo todo es toro, porque precisamente el final se me atragantó.
Confiado en unas habilidades que no tenía, me lancé hacia abajo esquivando las piedras hasta que no atiné con una de ellas. La rueda delantera se clavó cruzada en ella, la trasera se levantó y salí lanzado por encima. Un clásico de las caídas.
Aterrizaje sobre antebrazo y ambas rodillas. Mucho dolor, pero sin consecuencias, mas allá de unos rasguños bien repartidos, y un largo, pero poco profundo corte en la rodilla.
Un peaje barato, que supongo era inevitable pagar, por mi bautismo con la de montaña.
Mas de 40 kilómetros y caerse al final.

La caída ya olvidada con la cervecita, y los torreznos en el Bar, y ya deseando tener oportunidad de repetir.
Y muy agradecido a Juan Carlos y Diego por haberme permitido disfrutar de la experiencia.

Alguna fotos han sido sacadas de la página GPSPirineo, en la que podéis ver algunas de las infinitas rutas de esta zona.
Muy muy recomendable.

Dibujo a ojo de la Ruta seguida.




miércoles, 9 de noviembre de 2011


Comenzamos.

Llevo semanas tratando de arrancar.
Alguna semana no cuajaba porque venía mal dada.
Otra era un puente viajero con los amigos.
De por en medio 15 días de resfriado.

Total que la semana pasada parece que al fin arrancamos la temporada triatlética detenida el 16 de septiembre en el ICAN de Mallorca.

Y no se me ocurre otra cosa como sesión inagural, que quedar con un buen puñado de compañeros del Club, para hacer dos horitas de bici.
Una salidita corta.

Engañosos diminutivos para embaucarme: Una maldita emboscada diría yo.

Me encuentro con ellos al comienzo de la ruta, en una rotonda. Nos vamos saludando sin parar.
Me pasa Juan Luis y  nos saludamos, me pasa Dani nos saludamos, Iván, Jesús, me pasa otro compañero camaleón ¡que Argon mas chula! (luego supe que era Gerardo).
A lo tonto me han pasado los 10 o 12 que iban.

Y de pronto se vuelven todos locos.
El Plato, los piñones y ya tenemos la ensalada. A correr como locos.
Que hay viento en contra. Da igual.
Ejemplo de tener una pájara en la bici.
Que es cuesta arriba. Pues Mas fuerte.
Que es principio de temporada. Bueno no dejes para mañana lo que puedas machacar hoy.

Estoy indignado. Muchos de ellos tienen un entrenador, y el resto tenemos un plan de entrenamientos.
Estoy seguro, que en las instrucciones del día todos llevávamos una salida suave sin pasar del 70 % en las pulsaciones y segurísimo que íbamos todos por encima.
Porque mira que sudaba el personal.

Pues nada, antes que ceder y perder la rueda del compañero, la muerte. Antes muerto que deshonrado.

Una falta de sentido común total, de la que me dejé contagiar plenamente. Que uno tiene tanta testosterona y ausencia de luces como cualquier otro.
No sirvió mi lucha para otra cosa que para perder la moral, la honra, y que mis patas ardieran como nunca.
Vilmente descolgado por el ansia de guerra de un pelotón desbocado de compañeros.
Foto de archivo para ilustrar mi mala cara .


Pensándolo con calma, qué esperaba si en los dos últimos meses he cogido la bici solo una vez, y tampoco soy lo que se dice Contador.
Mas no por ello deja de escocer.

Pero bueno, ya está pasada la página , y por fin mis entrenamientos 2011-2012 han arrancado.
Se que poco a poco iremos a mejor.

Los contadores a cero. Propósitos, planes, objetivos e ilusiones ¡Comenzamos!!

miércoles, 2 de noviembre de 2011


Nadar es la parte fácil.

El otro día estuve hablando de la pasada edición del Titán Sierra de Cádiz y de su dureza con gente que lo había hecho este año.
He visto imágenes del efecto del fuerte viento sobre el agua del embalse y era espectacular.
Hay que estar un poco loco.
Las olas que rompían contra la orilla del embalse eran mas propias de un mar agitado que de un pacífico embalse.

Aunque , el agua en este caso si estaba para nadar.

Sin embargo le decía yo a mi amigo que cuando vamos a una prueba, y nos encontramos con que Poseidón se ha levantado con el pié cambiado, y nos anda sacudiendo el anchuroso Ponto, en estos casos digo, quien tiene que poner la cordura son los organizadores.
Porque a los participantes, entre todo lo que hemos entrenado, la adrenalina, las ganas de verse en ya en la línea de salida, estamos en un claro  estado de enajenación mental transitorio.

Si alguien nos dice, nosequé de bajo nuestra  responsabilidad, es que ni lo oimos, de cegados que estamos de olor a competición.

Ayer vi  la foto de arriba, y me pregunté ¿eran plenamente conscientes los que se metieron en el agua?

Si te concentras un momento en la imagen podrás localizar cuantos gorritos amarillos hay. Yo soy el socorrista, y si no me da un ataque de pánico me doy de baja al día siguiente por estrés.


Os dejo también el video grabado por un compañero del Club,  del estado que presentaba el pantano en la pasada edición del Titán.

sábado, 22 de octubre de 2011


Mejora.

Para aquellos que no mejoramos demasiado nuestro escaso rendimiento y modestos resultados, de vez en cuando nos ocurren cosas que nos permiten mejorar sin tener que hacer kilómetros extra, ni robarle mas tiempo a la familia o amigos.

Pues nada que me he hecho todo un estudio biomecánico. La parte bio la he puesto yo, y la parte mecánica la ha puesto mi querida Cabra.
El propósito de la experiencia es que dejáramos de ser dos seres diferenciados.
Dos seres independientes que tratábamos de entendernos en nuestros encuentros de fin de semana. Uno encima de otro, cambiando de postura a cada rato. En una búsqueda constante de darle el uno a la otra todo lo que, con más pasión y cariño que pericia,  deseo darle……. 
A ver. Me refiero a darle  Watios de potencia y velocidad a mi bici. 
¡A saber en que animalada andabais pensando!.

Pues eso, que me he puesto en manos de Salva y después de una hora y pico de trabajo con nosotros dos, puedo decir que he salido con la sensación de tener una bici a mi medida.

Posición y ajustes hasta el ICAN "a Ojo de buen globero".
¿Conclusiones? Pues que puedo decir.
 Que ojalá hubiera ido antes por allí. Ya que hace muchos meses que me hablaron de él y no me he decidido hasta ahora. Después de 2 ironman y 2 elches con la bici ajustada a ojo. A ojo de buen globero.

Iba poco convencido de si me iba a servir para algo, ya que yo en la bici de crono, no tenía ninguna molestia muscular importante.

Pero lo cierto es que tampoco acababa de encontrarme cómodo. Descansaba de ir acoplado cada ciertos kms, y sobre todo notaba que no le daba a los pedales con toda mi fuerza y que en las cuestas me quedaba ( mas de lo normal, quiero decir  )

Ayer la cogí para comprobar el resultado de los ajustes y son los 60 km mas cómodos que he hecho sobre unos acoples. Mejor en las cuestas. Músculos menos cargados al terminar. Y para remate, la posición aero (que a mi me importa un bledo) también ha mejorado.

En mi caso muy satisfecho y con la sensación de (ahora sí) tener una bici a mi medida.

martes, 18 de octubre de 2011

Cosas que quedaron por decir del ICAN.


Dejé en mi anterior entrada pendiente de valorar otras cuestiones del ICAN.

Para empezar decir que tengo un gran respeto por la gente que se mete a organizar eventos de esta envergadura, en la que hay un gran componente de “amor al  arte”.

De todos modos, respeto al margen, a la organización del ICAN tampoco hay mucho que se le pueda criticar.

Sin mucho que envidiar a un Ironman de marca, la atención fue excelente desde que pusimos el pie en el aeropuerto, hasta que nos marchamos.

Yo no guarde ninguna cola. Ni para recoger el dorsal. Ni para dejar la bici en boxes. Ni para ninguna otra cosa.

Mención especial, y en esto deberían tomar nota TODOS los organizadores, el acompañante designado al hacer la inscripción, contó con las mismas atenciones y derechos que el atleta.
Eneko hacía su última prueba antes de Hawaii
Es de locos, que en casi todos los Ironman, los acompañantes tengan que conformarse con animar al atleta sin ninguna clase de atención por parte de los organizadores.
Y una vez entra el triatleta en Meta no saber mas de él, hasta que no salga de los boxes con su bici, o bien mirarlo de lejos enganchado a una valla. A veces pasa una hora hasta que está en condiciones de irse.

María tuvo posibilidad de comer y beber, en la zona de meta mientras esperaba, y de estar conmigo desde que crucé la meta, y todo el tiempo que necesité antes de irme.

Fallos, pues alguno hubo, pero no de entidad suficiente ni para nombrarlo.
A mi me dolió especialmente que Palma de Mallorca no fuera completamente plana. Pero tampoco voy a pedirle cuentas a  Dios por haberla creado así. 
Aunque también es verdad que la organización cambió el circuito por otro mas exigente solo unos días antes. Pero vamos, que es lo que suele ocurrir, cuando los Ayuntamientos de turno dicen que si a meses vista, y cuando llega la fecha en cuestión se echan atrás. O eso se dice.

Momentos y recuerdos muchos.

El gran Urrechu. Toda una sorpresa que no me esperaba. Me lo encontré, o mas bien me encontró él, y pasamos muy buenos ratos. Un auténtico crack del que volveré a hablar seguro.

Hablando de cracks, estuvo bien poder ver por allí incluso cambiar algunas impresiones con Eneko Llanos, Alvaro Velázquez, y tantos auténticos figuras de esto que tanto nos gusta.

viernes, 30 de septiembre de 2011

ICAN Mallorca 2011 Full (3.8 - 180 - 42)


De vuelta ya de las mini vacaciones por Mallorca, dejando reposar un poco los recuerdos de la isla, y de la prueba, creo que estoy ya en condiciones de escribiros la crónica de este triatlón distancia Ironman.

Dejaré para otro momento, las impresiones de la Isla, anécdotas pre- carrera y la valoración de la organización (muy buena), y de la prueba en si.

Solo decir que como siempre tiene que haber imprevistos: Me encontré con dos.
1. “Veranillo de San Miguel adelantado”. Un calor y una humedad que nos tenían a todos paseando con una botella de agua en la mano, bebiendo continuamente.


2. Cambios sucesivos en el recorrido de bici terminaron en que una prueba anunciada como casi llana, para ir acoplado muchos kms, pasó a ser calificada como un circuito de toboganes, con algunos puntos que permitían ir acoplado, y sobre la distancia Full de 180 km unos 1500 m de desnivel acumulados a decir de algunos que llevan aparatitos.

Los dos imprevistos juntos convirtieron este Ironman, al parecer de la mayoría de participantes, en un Ironman mas bien de los duros.

LA NATACIÓN.
No hay neopreno permitido. El agua está a una temperatura deliciosa.
Es de noche, y estamos en la cámara de salida cuando aun ni clarea por el Este. Todos los de la distancia Full (ironman), con los monos y bañadores. Como los pioneros de este deporte.
Tomamos la salida cuando ya se aclara el horizonte, y el agua se vuelve cada vez mas transparente. Es una maravilla nadar en esta agua transparente de Mallorca.
Salimos. Yo como siempre prefiero meterme de los últimos en el agua.
Ahí vamos 148 aspirantes a finisher.
Nado tranquilo, cómodo y a buen ritmo. Disfruto en el agua.

Se me acaba el disfrute cuando diviso, las primeras medusas. Y yo con lo cagao que soy y sin neopreno. No son muchas. Tres antes de la primera boya. De color marrón y no mas de 15 cm. En el Atlántico no las tenemos.
Tras doblar la primera boya, un poco inquieto con lo de las medusas, por sorpresa va y me aparece en plena cara la mas gorda de todas, y le planto la mano encima.
Instintivamente encojo las piernas para frenar, por el susto, y la sorpresa.
Se me contracturan dolorosamente los gemelos y los isquios.

Aprendo la lección. Las medusas no hacen daño, si no les tocas los huevecillos.

Pero el miedo, me puede provocar un buen susto, un tirón y quizás el final de la prueba.
Me obligo a relajarme. Hago mentalmente un pacto con el mar y con la isla. En adelante nos llevaremos bien.
Termino la primera vuelta y al poner el pie en la playa noto el dolor en las piernas por el calambre. Pero nada importante.

Segunda vuelta.
Disfrutando. Fuerte pero no a tope. Reservo fuerzas.
Acabo la natación. Se me ha hecho hasta corta.

Sin neopreno y en el mar, he hecho curiosamente 4 segundos menos que el año pasado 1h 13 m 10 seg.


LA BICI.

Mi handicap. Mi bestia negra.
Entrené pensando en un circuito llano, y al final un circuito todo toboganes. Sin subidas duras, pero si cuestas continuas que acaban por hacer daño.
Son dos vueltas. Los primeros 90 km controlo mucho el ritmo. Procuro no picarme con los que va a hacer solo una vuelta (los del Half). Alguno de ellos resoplando en la subida a Randa, me dijo.
¿Y esto lo vas a hacer 2 veces?. Pues paciencia y suerte.

La verdad es que el circuito es muy bonito, y el asfalto perfecto. Pero no es la llanura que había imaginado para acoplarme sobre la cabra. Ni mucho menos.

Acabo la primera vuelta bien, pero en la segunda las fuerzas van cayendo, y el calor aumentando por encima de los 30º.

Hay una relación directa entre el calor y mis problemas de bloqueo de estómago.
Sobre el km. 130 empiezo a notar que el estómago no va.
Da igual – pienso- queda muy poco para soltar la bici.
Pero no. Fueron unos durísimos kms. Con el estómago fuera de juego, me entró una pájara de campeonato.
Me rallo: El calor no estaba en los planes, las cuestas no estaban en los planes.

No tenía fuerza para dar pedales, y en algunos momentos parecía que me iba a caer de la bici.

Mirando los datos del chip, salen que hasta el km 130 llevé unos (para mí) decentes 27 km/h de media sin forzar.

Sin embargo, en los últimos 50 km bajé a unos 20 km/h. Me arrastraba en las subidas, y me dejaba caer en las bajadas. Me pasó casi todo el mundo.


LA CARRERA.

Llegué a la transición entre aliviado, un poco cabreado y frustrado.
Decidido a salir a andar o correr despacio, y esperar si me volvían las fuerzas.
Durante la primera vuelta de 20 km, trato de trotar para ver si el estómago abre de nuevo. Pero nada. Lo de siempre, ya nos conocemos. Al no digerir, cada vez menos fuerzas y mas deshidratado.

Me da alcance un triatleta que solo caminando rápido, cubre mas distancia que yo en mis cada vez mas patéticos mini trotes.
Se llama Mike.

Me dice, con un fuerte acento alemán:
- Mejor así andando. Si no puedes correr, andando… y a veces mas rápido que corriendo. Yo no puedo correr. Es que, piernas no pueden mas.

Le cuento lo mal que ando yo de tripas.

Hablamos de lo duro que ha sido el circuito de bici, y el calor.

- Si, muy duro. Y el calor. Yo bebo en todos sitios. Muchas veces, y siempre cojo … (me señala un bidón que lleva en la mano). En todos sitios. - Entiendo que se refiere a los avituallamientos -  Sí en todos. ¿Cuántos? ¿ocho? Y cojo un bidón o mas y bebo todo. Bebo….. no se. ¿10 litros? ¿Pero cómo puede ser 10 litros y No Pipí??

Seguimos hablando de muchas cosas. Distraído y andando muy rápido, pero solo ando, llego al final de los primeros 20 kms.

Sobre el km 25 se añade a nuestro caminar rápido, Jose, triatleta catalán, que nos acompaña a buen ritmo, porque el dolor de piernas no le deja tampoco correr.

Cubrimos así algunos kms, durante los cuales noto que mi estómago vuelve a activarse. Muy poco a poco, voy digiriendo todo lo que llevaba. Coincidiendo con la puesta de sol, me encuentro realmente bien.

Jose es el primero que se atreve a preguntar:
- Yo me encuentro mejor ¿Qué os parece si tratamos de correr un poco?

Yo que me noto bastante repuesto le digo que si, y Mike pone cara de asumir sin demasiado entusiasmo nuestra decisión.

Pero los tres comenzamos a trotar.

Yo, con el estómago operativo de nuevo, bebo en los avituallamientos y como algún plátano que me sabe a gloria.

Los tres corriendo hombro con hombro. Ocupando todo el ancho del carril bici que era el circuito. Y los kms fueron cayendo, y yo tuve la esperanza de que entráramos así en meta. ¡Juntos! Me habría gustado, ya que la conversación de ellos, me ayudó un poco cuando por la cabeza me rondaban los pensamientos más sombríos que me han acompañado en un triatlón.

Pero no pudo ser. Sobre el km 32, Mike dijo que necesitaba parar y volver a andar. Nos insistió en que nosotros siguiéramos corriendo. Tras un poco de duda y con un poco de pena por disolver esta especie de sociedad nuestra de apoyo moral, seguimos corriendo Jose y yo.

Creo que subimos bastante el ritmo, casi sin querer. Yo no solo estaba bien, sino que me sentía cada vez mejor. Incluso me apetecía hablar de vez en cuando. Pero Jose seguía el camino mas lógico, que es el inverso, cada vez mas silencioso, mas callado, y mas dolorido.

Cuando nos quedaban 6 km o así, me dijo que le dolían mucho todo y que paraba.

Y yo seguí solo los últimos kms. Subí aun mas el ritmo. Estaba terminando la maratón con un ritmo impensable.

Me crucé con el director de la carrera, Jaime Menéndez de Luarca, que  en bici inspeccionaba el recorrido. Me animó:

- “Ese Camaleón de Sevilla” Vengaa…. ¡Llevas muy buen ritmo!! Vas rápido!!

Puso cara de extrañeza. Hacía solo una hora me había visto paseando con otros dos triatletas ¿?
No lo entendía, claro. Le expliqué lo de mi bloqueo de estómago. Como se había arreglado solo y me habían vuelto milagrosamente las fuerzas.
Doy estas explicaciones rápido, resumidas, sin dejar de correr, al pasar al lado de Jaime, corro de espaldas, mientras acabo de explicarme.
Estoy eufórico. Pletórico.

Aprieto, y corro más. Las pulsaciones se disparan. Las piernas están casi nuevas. Solo me arden las plantas de los pies, lo demás va bien.

Sobre el km 40, empiezo a notar que se me acaban las pilas y decido bajar un poco el ritmo.
Solo un poco mas. Veo la Meta iluminada a lo lejos.
Ahora la veo. Es ese punto mas brillante en la iluminada Bahía de Palma. En esa frontera de luz que separa la muralla de hoteles de la noche por un lado y de la oscuridad del mar por otro, ahí se distingue la Meta.

¡Ya estoy! Solo 1 km. Delante mía a unos 300 m un triatleta corre girándose varias veces para ver si yo le recortaba distancia.
¿Estás chalado? ¿Crees que te voy a disputar el puesto? ¿Después de 226 Km? Para ser mejor que otro de los últimos. ¡Que tontería!
No obstante, reconozco que apreté el ritmo, je, je…. Solo por fastidiar.
¡Ahora vas a sudar! Por agonía. Te voy a hacer correr hasta la Meta.

Los turistas me animan según voy pasando. A una señora alemana le da un ataque de risa cuando ve que a 400 m de la meta, me paso varias veces la mano por el pelo para peinarme. La verdad es que para la fornida turista teutona, debo parecer una especie de anchoa moribunda vestida de amarillo fosforito, mas preocupado por la foto de finisher que por su salud.
Supongo que tiene su gracia.

Cruzo la Meta. Una Felicidad inmensa. María está allí para ponerme la medalla. Ha estado todo el tiempo ahí. Siempre que la he buscado. Ya sabéis hasta que punto la medalla es de quien nos soporta y facilita la vida de triatleta.

En Meta. Luces. Besos. Felicitaciones. Las fotos. Y esa gran alegría.
Lo he conseguido. Mi segundo ironman. De hierro otra vez.
Y tampoco esta vez fue fácil conseguirlo.


miércoles, 7 de septiembre de 2011

Diez días.




A solo 8 días de viajar a La Isla.


En cuanto a triatlón se refiere para mi hoy por hoy no hay mas isla que la de Mallorca.
Y me da igual que cuando llegue allí me encuentre a Eneko hablándome de Hawaii, o gente que esté inscrita para Lanzarote 2012.

Solo puedo pensar en una isla, Mallorca, y en un Ironman, el ICAN.

Mis preparativos para el viaje: no os engañaré, empiezo a intranquilizarme un poco con esto.

Mis entrenamientos este verano, no me han resultado nada difíciles.
Creo que fue un acierto escoger esta fecha para mi segundo IM.

Entre los detractores de los entrenamientos veraniegos, hay razones de todo tipo, sobre todo el calor y la abundancia de actividades apetecibles y alternativas a la de ponerse horas a sudar en soledad, con un ojo en un reloj, y con otro en la receta del entrenamiento del día.

También hay detractores de mis últimos entrenamientos de carrera larga a pie.

A ningún runner o triatleta parece gustarle mis últimas salidas de domingo.
Consisten en internarme en un espeso pinar, que hay junto al mar.
Es grande pero no mucho He calculado que se puede recorrer su perímetro en un trote suave en menos de 30 min.
Su interior está formado por un espeso bosque de pinos, que se extiende por un terreno de dunas de diverso tamaño. La mas grande como un edificio de tres plantas.
No hay casi terreno llano.
El suelo es de fina arena de playa, pero está en casi todos los sitios invisible bajo un espeso y suave manto de agujas de pino secas.
Esta alfombra, al mismo tiempo que amortigua mis pisadas, tiene la suficiente consistencia para que no me hunda en la arena a cada zancada.

No hay apenas sendas, y desde luego no hay caminos.
Mi rutina consistía solo trotar a ritmo suave haciendo zigzag sin rumbo. Subiendo y bajando dunas, evitando las raíces del suelo, o jugando a seguir las huellas de algún caballo.
Dentro de este bosquecillo, ni los días mas calurosos era difícil correr. Al estar al lado de la playa, siempre llega algo de brisa del mar, y los rayos de luz tan solo alcanzan el suelo en contadísimos claros.
Aquí he vuelto a disfrutar de las tiradas largas. Solo y en silencio, acompañado solo por mis pensamientos. Arriba y abajo, mirando alguna vez el pulsómetro para asegurarme que voy suave, si es que toca ir suave, o trepo y bajo las dunas con alegría, si es que toca un poco mas de intensidad.
Sin mirar nunca cuanto queda. Ni me acuerdo.


Pues bien, este lugar no parece apetecible para correr ni para runners, ni triatletas.
Cuando pregunto me dicen, que el terreno de arena se hará duro, que es irregular, que no hay sendas para correr...

Debo ser yo el bicho raro, porque la verdad es que no me he encontrado a nadie trotando por allí dentro nunca, a pesar de ser el Puerto el lugar escogido por miles de veraneantes.

Supongo que hay gustos para todo, pero yo no cambio el lugar que os he contado, por su cercana alternativa, un paseo marítimo lleno de paseantes, corredores, y patinadores, que prefieren martillear sus articulaciones contra el duro suelo de asfalto, durante una hora o más.

Digo yo que ya habrá tiempo de recorrer un paseo marítimo durante horas en Palma de Mallorca, dentro de solo 10 días. ¡Jo! Solo Diez Días…..

miércoles, 24 de agosto de 2011



Lo último, pero no lo menos importante.

Ya estoy de vuelta de vacaciones, hace ya casi 10 días que estoy de nuevo trabajando.
Entre las dos semanas de vacaciones y estas dos últimas he desarrollado el entrenamiento mas intenso de cara al ICAN Mallorca (ironman).
He tenido con ello oportunidad de comprobar por mi mismo algo que estaba harto de leer por ahí, pero que hasta que uno no lo ve con sus ojos y lo toca con su mano, no acaba de convencerse del todo.

Todos lo hemos leído:
- La mayor parte de los atletas necesitan de 7 a10 horas de sueño por día.
- Es durante el descanso cuando el cuerpo se adapta al stress del entrenamiento y se hace mas fuerte. Sin descanso no hay mejora.
- La recuperación se obtiene con horas de sueño, momento durante el cual el cuerpo repara el daño del entrenamiento y se fortalece cada vez más. Al dormir se libera la hormona del crecimiento, necesaria para la regeneración física.


Pues bien, hasta ahora mis días de vacaciones habían sido tradicionalmente una suerte de cambiar un estrés laboral por otro estrés lúdico.
El estrés lúdico consiste en querer, ir de cenitas con los amigos, estar en la playa, salir por la noche de copas, pateos turísticos a tope y además de todo: Entrenar y competir.

Por primera vez en lo menos 20 años he tenido unas vacaciones de descanso. Unos diez días de solamente estar con la familia, descansar, e irme a dormir en horario infantil (mi sobrino me daba la pauta). Y entrenar.

Durante esos 10 días he dormido casi 9 horas de media al día cuando durante el año promedio unas 6 horas.

El resultado de este cambio de costumbres ha sido espectacular. A pesar de realizar la sesiones mas duras del año, me despertaba al día siguiente como si no hubiera hecho nada de nada.
Ni la mas mínima sensación de carga, a pesar de sesiones larguísimas o intensas, de bici y carrera.

Ha sido estupendo experimentar por unos días la vida de un Pro dedicado integramente al Triatlón. Concentrado basicamente en comer, descansar y entrenar.

Ha sido mi propio Training Camp (la foto ilustra el lugar de entrenamiento y la hora de irse a dormir).

Ya de vuelta, de nuevo dificultades y peleas con la agenda y el día a día para dormir mas de 6 h.
De nuevo los entrenamientos vuelven a pesar. Vuelvo a cansarme.
Pero no me olvido de la lección. Ya que hay que volver a luchar para "rascarle" horas al día, hay que recordar que dormir es lo último, pero no lo menos importante.

Como consuelo, esta es la última semana realmente dura que tengo de entrenos.
Mirando atrás, son bastantes semanas sumando mas diez horas.

jueves, 28 de julio de 2011

Pequeño balance y escala alternativa.

Toca una de balance de situación. Voy a contar como va mi asalto a mi 2º IM.

Falta solo un mes y medio, y estoy tan tranquilo.
Llevo unos días con la sensación de estar en mala forma, pero creo que en parte es por el calor, y que voy necesitando unas vacaciones.

Para convencerme de que no estoy tan mal, miro los datos de mis entrenamientos, y la gráfica me devuelve un dibujo en forma de dientes de sierra.
Semanas sobresalientes combinadas con otras por debajo del mínimo exigible. Y así todo el tiempo durante los últimos 2 meses. Irregular.

Unas molestias en el aquiles, me han hecho parar de correr hace un mes y empezar de nuevo con la carrera a pie, hace unas dos semanas.


Las mejores noticias:

- Creo que a pesar de todo he cogido muchísimo fondo con la natación y la bici. Y se está notando ahora que empiezo también a correr. Creo que estoy bastante mejor de forma que las sensaciones que me producen el bochorno y el calor del verano.

- Tengo tres semanas por delante, con mucha carga que coinciden con mis VACACIONES, en las que espero como dicen los que la tienen, dar el salto de calidad. En mi caso alcanzar el mínimo de supervivencia en un Ironman.

- ÚLTIMA HORA Hoy ha caído una espectacular y dura sesión de carrera con cambios de ritmo de mas de una hora con muy buenas sensaciones y muy buenos datos.


ADIVINANZA.
En qué emplea el tiempo un triatleta con un Ironman a la vista, cuando después de una escapada de fin de semana dedicado a la persona que mas lo merece en exclusiva, y sin hacer deporte 3 días, le comunican que le retrasan el vuelo de su escala en Barcelona, teniendo que comerse 6 horas entre un vuelo y el siguiente (Este vuelo de regreso lo hace solo).

A- Comprarse el último número de la revista Finisel ó Tri-talycual, y verlas 10 veces.
B- Ir probando todos los fast food del aeropuerto y gastarse el sobrante en el Duty -Free.
C- Comportarse como Viktor Navorski (Tom Hanks "La Terminal") y hacer alguna chapú de fontanería en la T-1.

D- Hacer una Transición: Camiseta, zapatillas, dejar en consigna la maleta, coger un bus a Casteldefels, y correr 1.5 horas por el paseo marítimo de Gavá. Estiramientos, bañito relajante en el mar, duchita, un rato de sol, y vuelta al aeropuerto. Y aun sobraría algo de tiempo para una pizza 4 quesos.

miércoles, 6 de julio de 2011



Un regate a la rutina.

Ahora que me estoy deslizando a los importantes volúmenes del Ironman, mis entrenamientos, siempre solitarios se hacen a veces eternos y algo aburridos.

Este año en la piscina estoy un tanto blandengue mentalmente. Cuando me aburro me marcho, siempre cumpliendo con unos mínimos eso si.

Este fin de semana me pareció una buena idea hacerle un regate a mi siempre solitaria salida larga de bici, para plantearme una excursión en bici. Con gente para variar, y con distinto escenario.

Me apunté el sábado a un descenso del Guadalquivir en bici de montaña. Pensé en paisajes agradables, una buena kilometrada, y como mi programa de entrenamiento no exige aun intensidad, podía estar bien y servirme.

Lo peor fue el madrugón un sábado, y la falta de sueño que arrastraba.

Salimos de Mairena del Aljarafe (Sevilla), dirección Coria del Rio, antes del amanecer, cuando apenas clareaba. Yo con mi bici prestada (Gracias Dani), estaba haciendo los primeros kms de MTB de mi vida, por un carril de tierra muy bacheado y casi a oscuras.

Pues si. No me montaba en una bici con ruedas de tacos desde los tiempos de la BH Bicicross, la Motoreta de GAC, y la California (nostálgico comentario de veterano)

Una vez en Coria, cruzamos en la barcaza el río, y lo siguiente fue descender el curso del Guadalquivir, a veces por caminos de tierra, otras por caminos de grava, y otras, las menos, por casi-asfalto.
Siempre, siempre mucho bache. Y las suspensiones de mi bici que estaban de adorno.
Bueno no hablaré mal de ella, que me llevó hasta el final.

La excursión tenía por destino Rota (pasando por Sanlucar de Barrameda). Unos 114 kms. Luego comida en la playa y vuelta en el Bus.

Ahora, que yo pensé que ya que "había llegado hasta allí" (que es el mismo razonamiento que hizo Forrest Gump al liarse a correr), podía seguir otros 20 kms hasta El Puerto de Santa María, y hacerle una visita a mis padres, y disfrutar de la playa mas tiempo.

En resumen: Ritmo tranquilo, temperatura mejor de lo esperado, y sensaciones magníficas hasta Sanlúcar. No me harté de bici, ni me cansé demasiado.
De Sanlucar a Rota, el calor comenzó a apretar, y pasamos por zona urbana íncomoda. Muchos parones, y mucho calor.

Y finalmente, la ansiada comida y la playa. Bueno, justo en el último km, pinchazo, que resolvimos en plan profesional: cambio de bici, por la de un compañero lesionado que iba en el coche de apoyo, y a seguir.

Lo realmente duro, fue montarse de nuevo en la bici para mis últimos 20 kms, con el calor de la tarde, y la alimentación y deshidratación, a base de tortilla, salmorejo, cervecitas y tinto.



Los demás regresaban a Sevilla sesteando en autobús, pero a mi me quedaban unos durísimos 20 km finales, con el calor de la tarde, sin agua, con la rueda trasera medio deshinchada, y la mochila a cuestas ahora que no había coche de apoyo.

Empezó siendo un paseo y acabo siendo un gran y duro entreno de fondo en bicicleta.

Misión cumplida y un buen cambio de aires.

martes, 28 de junio de 2011

Modos de hacer el Camino.

No se mucho sobre el Camino de Santiago. Se que hay varias rutas, y varios modos de hacerlo,
Caminando, o en bici. Tambien en autobús. Alojándose en albergues, o en hoteles.
Y hasta hay quien lo hace en helicóptero.

Y luego está Gerardo y los que le acompañan en su aventura.
Este compañero del Club Triatlón Camaleón, apareció el otro día mientras tomábamos unas cervezas.
Estuvo un rato con nosotros y como quien no quiere la cosa nos contó que se proponía salir el domingo para hacer el Camino de Santiago desde Sevilla.
Casi nos sonó a una invitación, por si alguien se animaba. Esa es la sensación que daba por el modo inocente y casual de contarlo.

Cuando le preguntábamos como lo iba a hacer, nos contestó con la mayor naturalidad del mundo.
- "Lo vamos a hacer varios amigos corriendo por etapas"

- Pero... ¿ Como que corriendo?

- Si en etapas de unos 60 kms.
Yo me quedé congelado (y hacía bastante calor en el bar).
¡Etapas de 60 km corriendo!

Nos estaba diciendo del modo casual con el que uno cuenta a qué parque lleva a su perro a pasear, que pensaban desde el viernes hacerse unos 1000 km de Camino, corriendo a razón de mas de 60 km por día.

Y alguno nos consideramos fuertes, por terminar una maratón de 42 km.
O ser de otra pasta porque hacemos triatlones.
O que somos hombres de hierro, por acabar un Ironman.

Y sobre todo, que cuando yo hago algo de esto, o incluso una carrera popular de 6 km, se lo acabo contando a bastantes amigos, y hasta lo publico en un blog.

Y sin embargo, hay otros como Gerardo, que si hubiera habido mucho ruido en el Bar, o no hubiera contado con la pausa adecuada en la conversación, yo creo que habría pasado tranquilamente sin contárnoslo, y quizás nos lo habría dicho con otra cerveza, ya de vuelta, una vez culminado el reto.

Poco a poco nos van llegando noticias de como va la aventura de este compañero, no muy amigo de la tecnología, el internet, y el on-line. Pero por AQUÍ , tratamos de ir contando por donde va está carrera de 1000 km.


En fin. Cada vez mas convencido que no hay límites.

viernes, 17 de junio de 2011

Deportistas AFI.

Los Pro salen antes, que si esto es Pro, que si tiempos de Pro.....

No entiendo porque los profesionales cuantan con abreviatura PRO, y los aficionados (o amateur in inglish) no usamos abreviatura. Un sentimiento muy español sería indignarse, que además está de actualidad, y sospechar en esta carencia terminológica alguna clase de marginación.
Como buen español celoso de mis derechos y envidioso de todo lo que huela a privilegio o trato especial, exijo que los triatletas como yo contemos con nuestra propia abreviatura.
Si, ya se que no sirve para nada, pero es una cuestión de principios, de mis derechos y de igualdad.

Pues eso que digo yo que seremos atletas AFI.
El hecho diferencial de los triatletas AFI que justifica el término es evidente. Tenemos entidad sufieciente, por lo numeroso de nuestro colectivo, y lo particular de nuestras características.

Hay cosas que solo puede hacer un triatleta AFI, y no están al alcance de los Pro.

Nadar a nuestro aire, disfrutando.

Hacer transiciones tranquilas "culo en tierra", sin necesidad de pelearse con el neopreno, caerse, ni saltar en marcha sobre la bici.
Ponernos calcetines tras la natación, secando antes los pies con una toalla, incluso en olímpicos o corta distancia.


Hacer la bici disfrutando del paisaje, canturreando, o parar a comer.


Detenerse en la carrera a pie a comentar con nuestros animadores / acompañantes, como nos encontramos, dar un beso, posar en una foto.

Abrir el coche al pasar corriendo junto a el para hacer hacer una llamadita de móvil.

Mil cosas, que seguro que algunos podríais contarme.

Hace poco salió a la luz esta foto del Triatlón de Sevilla que ilustra la entrada.
Terminada la primera vuelta de la natación había que subir al pantalán y saltar de nuevo.

Un compañero de nuestro club saltó al agua como solo lo podemos hacer los triatletas AFI.
Un salto "en bomba" perfectamente ejecutado.

lunes, 13 de junio de 2011

El Corazón de las TRInieblas.

Tenemos un compañero en el Club, que tras acabar el Ironman de Lanzarote, y el Desafío Doñana, ese mismo año, desapareció. Mi amigo Kurtz.

Algunos dijeron entones que desapareció absorbido por alguno de los muchos deportes que practicaba incapaz de comprometerse a fondo con el triatlón de larga distancia.
La gente decía que si el padle, que si el basket.... pero yo creo que fue el golf.

Si. Sabemos que ese mismo año Kurtz se apuntó a un curso de una escuela de golf y desapareció de las quedadas de bici, y las competiciones de Triatlón.

Este episodio incrementó mucho mi miedo al golf. Ya me habían hablado de él como una práctica sumamente adictiva. Se dice de los golfistas, que a menudo pierden la conciencia del mundo real con ensoñaciones de partidas imaginarias,
A veces los ves parados en el descansillo de una escalera practicando con sus brazos un swing que lance una bola imaginaria a través de la ventana de su edificio de oficinas.

A mi me dan mucho miedo las adicciones. Pero ya se sabe, la seducción misteriosa de algo desconocido, la atracción de la manzana que cuelga del árbol prohibido del conocimiento...y también saber. Quería respuestas. ¿Qué fue lo que apartó a mi amigo Kurtz del Triatlón?.

Me apunté en la misma escuela en la que se perdieron los pasos triatléticos de mi amigo. Solo por probar. Solo un solo día a la semana, y sin interferir en mis entrenamientos.
No se como cometí semejante fallo. Faltándome tiempo para entrenar, me apunté a otra cosa.

Y así fue como mis viernes se volvieron mu raros. MU RAROS.

Los Viernes: Es la tarde que tengo libre, y como a menudo mis fines de semana son complicados, suelo aprovechar para salir con al bici el viernes.
Es absolutamente imposible hacer una buena salida de bici, e ir a jugar al golf en la misma tarde, salvo que aproveche los trayectos en coche.

Vecinos míos me han visto en el garaje los viernes dirigirme al coche empujando mi bici con la mano derecha, en la izquiera la bimba y una bolsa de deportes.
Los pies taconeando con las botas de la bici, el mallot, y el culotte puestos, y para completar el equipo a la espalda, una bolsa con un juego completo de palos de golf.

El desconcierto de los vecinos es total, cuando me ven subir todo eso al coche. Ninguno se ha atrevido a preguntarme. Yo creo que piensan que soy el loquito del barrio.
Como poco pensarán ¿A qué coño juega este tío subido en una bici con palos de golf?

Pues si.
Muchos de mis viernes han sido: salida de bici de 3 horas. Transición 1: A correr 20 minutos suaves. Transición 2 a jugar al golf.
Que nadie se ria. Lo mismo dentro de 15 años es deporte olímpico y lo echan por Eurosport.

Mi swing sigue siendo malo, y no llego muy lejos con la bola. El otro día el profesor se me quedo mirando con cara de pena y me preguntó:
- Oye Jesús ¿Tu haces deporte? Te veo poco fuerte. ¿Estás cansado?.
Claro le tuve que decir:
- Mira, machote,¿como te lo explico?. Yo soy difícil de cansar.

Unos meses después confieso que experimento algunos síntomas de adicción, pero controlados.
No obstante sigo siendo un triatleta, sigo queriendo serlo. Uno es triatleta hasta la médula y no puede disimularlo. Se me nota en muchas cosas.

Por ejemplo en mi tendencia a correr a buscar la bola por el campo como un perro perdiguero.
Por supuesto la gorra que llevo cuando salgo al campo, pone Ironman.
O cuando una bola va al agua me dan muchas ganas de buscarla (pero me aguanto, por ese rollo de la etiqueta). ¡En peores sitios ha nadado un triatleta.
Además después de la bici y carrera suelo tener hambre, claro, así que de la bolsa de golf, suelo sacar, barritas, geles, y manzanas que consumo allí mismo.

En el tiempo que ya dura mi investigación, no he encontrado ni rastro de mi amigo Kurtz, en esta intrincada selva por más que he seguido sus pasos. Sin embargo he descubierto que allí se encuentran algunos otros triatletas perdidos. No daré nombres por si les molesta. Ellos saben quienes son.
Pero a mi todo esto me está dando ya mucho miedo.

Creo que aun puedo argumentar que soy triatleta.
Y sigo queriendo ser Ironman de nuevo.
No creo que me pierda como Kurtz.

lunes, 23 de mayo de 2011

El triatlón ese que hiciste en Alemania.....

Preguntado el otro día por uno de tantos amigos que piensan que correr es de cobardes, y que el tiempo les dará la razón de que el deporte es malo para la salud.

- Aquel triatlón de Alemania... ¿cuanto tiempo tardaste?
¿El Ironman?. Pues al final mas de 15 horas.
Pero en parte tardé tanto porque me lesioné en la carrera a pie, y apenas podía trotar a ratos y con bastante dolor. Anduve gran parte de los últimos 37 km.

- ¿Y cuanto tardó el primero?
Pues 8 horas y media o así. Pero hay muy poca gente que pueda terminar en ese tiempo.


- Pero bueno, si tu sabías que no podías correr, y que llegarías de los últimos ¿Por qué no te retiraste?
Pues verás, uno no entrena 6 meses, supera multitud de pequeñas dificultades diarias durante ese tiempo, se esfuerza en desplazarse a otro país junto con un montón de material, todo por cumplir el sueño de hacer un Ironman, y se retira sin mas, cuando surge una dificultad. Solo porque duela algo o porque va a cruzar la meta cojeando y de los últimos.

A continuación mi amigo me dijo una de las frases que mas veces me han dicho.

- Si, ya. La verdad supongo que en una prueba así "solo llegar" ya es importante.

NO. En realidad "Solo llegar" es lo único realmente importante. Es el único pensamiento que prevalece sobre todos los demás en la mente, cuando un triatlón largo se vuelve duro.
Durante todas esas horas habrá muchos pensamientos, pero conforme los kilómetros pasan y las dificultades crecen se van diluyendo todos esos otros pensamientos de alegría, de disfrutar la experiencia, de la gente, del paisaje. Todos esos "otros pensamientos", pueden ser arrancados kilómetro a kilómetro como las hojas de un almanaque.
Y lo último que debe quedar es el deseo de llegar a la Meta por encima de todo.

Si por un momento dejas que la duda o la debilidad alcancen ese último pensamiento y te lo quite: Habrás perdido.
En cambio si conservas el deseo de cruzar la Meta por encima de todo, hasta el final, podrás comprobar que todos los "pensamientos perdidos" durante la prueba, fueron a esconderse al mismo lugar: Justo detrás de la línea de Meta. Allí puedes volver a hacerlos tuyos para simpre.

Bueno, pues no os vais a creer lo que me pasó después de esto.
Tras hablar del Ironman, me apeteció recordar cosas.
Y busqué videos del ironman. Y aunque no he localizado aun el video de la prueba, encontré un buen reportaje de mas de 30 minutos.
Así que el otro día mientras cenaba me puse a ver como Faris Al sultan vencía en su propia tierra.


Y el final del reportaje era una colección de 3 minutos de momentos del Ironman.
Esos 3 minutos son los que podéis ver en este video, y en ellos queda muy claro que "solo llegar" es lo realmente importante.
Y si estáis atentos, creo que podréis ver a cierto Camaleón español contador de batallitas del triatlón.