Natación: 7
Muy, muy poca carrera de cara a Elche. Me veo andando.
No solo Triatlon contado por un triatleta que empieza.

un adicto al trabajo y al Manhatan con Blue Tropic y no le echa cuenta a su Sra esposa.
"plastinados", adquiere uno conciencia de la complejidad y perfección del cuerpo.La verdad es que me quedé con la boca abierta, viendo alguno de los expositores, o leyendo la cantidad de litros de sangre que bombea un corazón en unos pocos minutos, o que en tan solo 20 segundos, un glóbulo rojo se pega un viaje por todo el cuerpo.
lla de Hollywood.Sigo un poco a vueltas con mi pequeña lesión.
Digo pequeña porque no hay nada roto todavía, y porque se que entre los que me leéis algunos tenéis cosas bastante mas serias.
Pero es lesión al fin y al cabo, porque no me deja entrenar como me gustaría. Y porque duele.
Desde hace unos tres meses estoy metido en averiguaciones, a ver si me entero de qué pasa.
El problema es que la ciencia adelanta que es una barbaridad, y no se puede pedir a los distintos especialistas (traumatólogos, podólogos, fisios..), que sepan de todo, así que cada cual me da su particular visión del problema.
Trasladado a la Crisis de la Economía, es como si un sindicalista solo detectara un aumento de los EREs, y de la precariedad laboral. Un macroeconomista, la contracción de la demanda. Un banquero, el aumento vertiginoso de la mora. Los técnicos de la política, cambios de opinión entre los electores.
Y al ciudadano de a pié es al que le duele todo, pero no sabe muy bien como solucionarlo.
Así que acumulo información y buenos consejos de todas las áreas. Porque de nada me sirve empezar a entrenar así y romperme de buenas a primeras. Y la verdad es que estoy mucho mejor.
El otro día leí esto:
Fatiga de los Materiales: Básicamente consiste en la ruptura de un material
tras aplicarle un pequeño esfuerzo, muy inferior a su tensión máxima de rotura.
En realidad, este último tirón es la clásica gota de colma el vaso.
Para que se produzca la rotura, el material ha sufrido anteriormente gran cantidad de esfuerzos de forma cíclica.
El contexto es la historia del Haviland Comet , bellísimo y revolucionario avión, prodigio de la ingeniería, que tras dos años de brillante servicio, comenzó a tener accidentes uno detrás de otro. 
Este aparato era pionero en muchos aspectos, quizás demasiados, por eso costó bastante encontrar el problema.
Finalmente descubrieron que sus originales "ventanas cuadradas", generaban demasiadas tensiones en el fuselaje cercano a las mismas, lo que acababa produciendo grietas, descompresión y las trágicas consecuencias que lo jubilaron anticipadamente para siempre.
El aparato resultante de toda esta investigación, ya con ventanas redondas, nunca recuperó la confianza y fue un desastre comercial, a pesar de ser un avión sobresaliente.
Sin embargo yo, con todos los consejos que estoy aplicando, creo que pronto estaré volando de nuevo.
El vuelo inagural tendrá por destino Elche, dentro de tres meses, y tan seguro estoy de mis Ingenieros, que aun siendo el primero del año, será un vuelo de larga distancia.
Entre nosotros, trataré de hacer pequeños vuelos de prueba antes.
cuanta gente he pasado antes, para que no me tache nadie de hipocondriaco.Busco soluciones, saber que debo hacer para arreglarme. No me vale, el "si te duele cuando haces.... no lo hagas". De ese modo acaba uno por no subir ni las escaleras. Digo yo.¡Feliz Año a todos!

Llueve.
El domingo acudí a la pista de atletismo de mi antigua Facultad. No había un alma en la zona, no solo por las fechas. También por ser domingo. También porque diluviaba.
Yo confiaba en que se abriría un claro y podría cumplir con el plan y permanecí cerca de media hora en el interior del coche aparcado junto a la pista de atletismo.
Al final la lluvia aflojó hasta convertirse en una cortinilla de llovizna muy fina.
Salí del coche, y empecé a correr.
Me sorprendió ver en la pista a otro que como yo trotaba aprovechando la tregua, y una chica, haciendo series, que daba gusto verla. Una auténtica gacela. Un veloz ejemplo de técnica de carrera.
La tregua no duró, y p
ronto estuvimos los tres corriendo bajo una lluvia muy intensa.
Corriendo la soledad de nuestros entrenamientos, corriendo juntos la misma pista encharcada.
El poder purificador del agua es ancestral.
Mientras me empapaba completamente, pude notar que con el agua resbalaban al suelo algunos reparos, y miedos. El primero de ellos el miedo a mojarme.
Después el reparo a que se mojara la ropa, las zapatillas. Después, conforme me iba calentando y mis pulsaciones subían, se deslizó el miedo a enfriarme.
Después fue retirándose el miedo a que volviera mi dolor de la rodilla, porque se supone que aun no estoy bien, porque quizás no debía.
Después desapareció el reparo a que con la lluvia no saliera bien el test que estaba haciendo. ¡A tomar por culo el Test! . Estaba corriendo en un gran charco de 400 metros. Fuera crono.
Dejé que la euforia tomara las riendas, y desprovisto de los miedos y reparos subí las pulsaciones hasta que me pareció. Y me sentí libre y fuerte.
Hacía tiempo que estaba ya solo en la pista, cuando me decidí a parar y volver al coche.
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Ordenando libros en mi casa, me he encontrado con esta reflexión, que quizás le interese a los que se estresan en estas fechas, o los que a veces piensan que no tienen un minuto para nada, o aquellos que piensan las metas que podrían lograr si tuvieran mas tiempo para entrenar o para otras cosas.
Algo parecido preguntó Edmundo Dantés al Abate Faria:
- Pienso en la enorme inteligencia que ha necesitado para lograr la meta que ha logrado
¿Que no hubiese hecho usted estando libre?
- Posiblemente, nada; mi cabeza se hubiera ocupado solo de futilidades. Es preciso la desgracia para descubrir ciertas minas misteriosas que encierra la inteligencia humana, hace falta la presión para que estalle la pólvora. La cautividad ha reunido sobre un determinado punto todas mis facultades dispersas; estas han chocado en un espacio reducido; y ya sabe usted, del choque de las nubes resulta la electricidad, de la electricidad el relámpago, y del relámpago la luz
---- Alejandro Dumas (El Conde de Montecristo). -----
e dias, comienza a hacerme sudar, justo entonces veo un enorme nubarrón negro, pero muy concentrado. Un garbanzo negro, en un cielo razonablemente azul para lo que acostumbramos estos días.