miércoles, 23 de marzo de 2011

El Juego del triatleta



Este es el juego al que inevitablemente tenemos que jugar casi todos los triatletas. Quizás y solo quizás lo tengan mas fácil los profesionales que puedan dedicarse en exclusiva al deporte.

Desde que me dió por esto del deporte que son tres en uno, vengo jugando a este juego, de enfrentarme a la agenda como si fuera un tetris.
Yo creo que todos los triatletas, jugamos a esto de coordinar las facetas atléticas, profesionales y personales.
Somos tantas cosas, nadadores, ciclistas, corredores, hijos, hermanos, amigos al menos de los amigos, buenos empleados y profesionales....
Tantas cosas que toman la salida de cada uno de nuestros días pateando, braceando, y obligándonos a maniobrar entre espuma y bastantes dificultades.

Lo mejor es tomarlo como un juego. Trato de hacerlo así, y creo como digo que la mayoría jugamos a esto y lo tomamos como un juego. Estas dificultades pueden resultar estimulantes.
Lo difícil es estimulante, sino que nos lo digan a nosotros, con lo fácil que sería llegar a casa y freir los canales del TDT a base de zapear.


Pero por estimulante que nos resulte el juego, hay veces que el nivel de dificultad se vuelve muy alto y uno duda de si podrá pasar al siguiente nivel. Todo se acelera, el tiempo se encoje, y el juego se transforma en agobio, urgencia y estrés.

Y en ese estado llevo yo casi todo marzo. Pero empiezo a tenerlo controlado.

Pasamos al siguiente nivel.


PD. Es una pena pero llegaré a Elche cortito de bici, por este mes de marzo loco. Es parte del juego.

lunes, 14 de marzo de 2011

II Carrera Popular Memorial Victoria Domínguez.


Un compañero me dijo hace poco que cada vez que entraba en mi blog, que no sabía como lo hacía, pero siempre aparecían sitios bonitos para entrenar, y unos buenos platos para comer.

Este domingo hice una bonita carrera en un lugar en general poco bonito.
Hacía tiempo que quería hacer una carrera que me sirviera de test, para reajustar mis ritmos de entrenamiento.
La Carrera Popular Victoria Dominguez, me venía, bien, porque era cortita, y a diez minutos de coche de mi casa, con lo cual no comprometía el domingo, que planee dedicar a otras cosas.

La carrera estaba organizada por la Asociación Entre Amigos, que realizan una labor importantísima en esos barrios por los que discurría el recorrido.
La carrera nos llevaba por lugares de nuestra ciudad, en los que (seamos sinceros) la mayoría nunca entramos de día, y jamás lo haríamos de noche, y en los que esta Asociación desarrolla una labor muy importante haciendo cursos y talleres para formar y ayudar a madres de este barrio, y que se encargan de atender a niños de numerosas familias, para que asistan al colegio, cuando por sus circunstancias familiares, normalmente no lo harían. Esto entre otras muchas cosas.

Es bonito ver como en estos lugares, una barbaridad de entusiastas voluntarios, le cambian el pulso a la mañana de este sitio ignorado, y de paso ver a jóvenes del barrio que corren junto a atletas venidos de toda la provincia.
La gente miraba con curiosidad la carrera, algunos animaban, otros se sorprendían de ver corriendo a algún vecino.

Recuerdo a un chaval de unos 16 años, que se detuvo jadeando junto al cartel de 1Km, después de intentar aguantar al ritmo de los que iban a poco más de 4 min/km.
En seguida vecinos y conocidos le animaron a que siguieran, aunque el decía que no podía, y pude ver al pasar junto a él, que echó de nuevo a trotar, esta vez mas despacio.

Había poca gente viendo la carrera.

Al pasar junto a una torre de pisos, asomada al balcón una señora nos gritó a los corredores que pasamos en ese momento.
Nos gritó muy fuerte. ¡Eh!, dijo.
Una sola vez con voz potente.
Me deja un poco desconcertado.
No parece que sea animando. Parece algo así como "¡Eh! estoy aquí. ¡Mirarme!"

Respecto a mi carrera mantengo un ritmo más o menos uniforme, en torno a 4'25 que se que es el ritmo que empleais algunos para hacer un Medio Maratón, pero que para mi era ir a tope. Pude saber por esos atletas que llevan sofísticados aparatitos en sus muñecas, que al final hicimos 6.2 Km.
La humedad que hay en el ambiente, no me deja llenar los pulmones como me gustaría. No voy demasiado a gusto, pero voy cogiendo gente, y mantengo el ritmo a tope hasta el final ya que pretendo que me sirva de test.
Respecto a mi no hay mucho mas que contar.

Respecto a la organización. Una carrera muy digna, muy bien preparada, con muchos voluntarios en el recorrido, y una Meta que era una fiesta.
Charlando con gente de la asociación, me explican, que cosas como esta es un modo de convocar a la gente, de hacer algo distinto, de relacionarse con los vecinos y decirles aquí estamos, y aquí esta la Asociación.
Y de paso abrir unos barrios muy poquito permeables, por un día al resto de la ciudad.

Quizás el chico del km 1 cruzó la meta, y quizás la satisfacción de hacerlo alimente en el una sana afición, un saludable estilo de vida.

Quizás (Ojalá) pueda haber una tercera edición de esta Carrera popular, que permita a la gente de estos barrios, a la Asociación Entre Amigos, y atletas de la Provincia, asomarse cada uno a su balcón y decirle al resto: "¡Eh! estoy aquí. ¡Mirarme!"

miércoles, 2 de marzo de 2011

Desde el Puente de Andalucía.

Pues desde entonces mas o menos tengo pendiente pasar por aquí a escribir algo, sin encontrar un solo minuto para hacerlo. Desde ese 28 de febrero día de Andalucía. ¡Lástima! Perdí la oportunidad de contaros lo que pienso sobre algunas celebraciones de este día..

Pues ese día culminé una semana de entrenamientos fenomenal de mas de 10 horas, incluyendo sesiones muy interesantes, como una de ellas con nado con neopreno en el mar, seguida de 2.5 horas de bici y acabando con media hora de carrera a ritmo fuerte (que debió ser moderada, pero es que me vi con una energía y una alegría, que se me iban las piernas).
Al día siguiente mas de 1 hora corriendo por pinares, junto al mar.
Ya veis que uno no se pone a trotar por cualquier sitio feo.

La semana siguiente igualmente intensa, aunque menos pintoresca, de vuelta a escenarios urbanos.

Y así llegué a la semana de descarga, un pelín machacado. Eso y las circunstancias me han hecho tomar 3 días seguidos de descanso total.

Por lo que respecta a esta semana última vuelta a los entrenos y muchas horas de trabajo. Intensidad de nuevo, esta vez en el trabajo.. Días estresantes: me ha sobrado lo justo para comer y dormir.
Sirva todo esto de disculpa por no haberos seguido mucho a los bloggeros.

Por lo demás, acabo de hacer el cambio de neumáticos que ilustra la foto, que ya tocaba hacerse con unas zapas nuevas.
Hecha esta entrada para ponernos al día un poco, espero volver pronto para contaros cosillas. Alguna cosa, tengo para contar.....

PD. Jo, nunca os hablo de mis entrenamientos y esta vez me he pasado y solo he hablado de eso.













jueves, 17 de febrero de 2011

Retos que atrapan.



Hay retos que atrapan, que enganchan y otros que no.

La Maratón de Sevilla, ha sido hace poco.
Una Maratón es un gran reto. Un reto muy duro. Y hay muchos a quienes le engancha.

Pero en mi caso particular, una vez hice mi primera Maratón, aunque fue una bonita experiencia, ni se me ha pasado por la cabeza repetir.
No me apetece, no me motiva.
Aun así es probable que le llegue el momento a mi segunda maratón, pero de momento no lo siento así.

Sin embargo, si hay experiencias que muy poco después de terminarlas, tenía claro que quería repetir.

Alguno ya sabe la espinita que tengo clavada con el Titán. He ido dos veces, la primera acabé a base de c*j*n*s, pero llegué a Meta fuera de tiempo.
La segunda tuve que abandonar por problemas de estómago.
Mi revancha en el Titán está ahí esperándome. Se el lugar (ese sitio mágico de la Sierra de Cádiz), pero aun no se el cuando.

Del mismo modo que con el Titán hay otro reto que me ha atrapado. Que deseo repetir desde muy poco tiempo después de cruzar esa meta, de correr los últimos metros de alfombra.

Falta elegir en que lugar y que fecha iré a por mi segundo Triatlón de distancia Ironman, pero la cosa va estando clara.

En septiembre u octubre de este año, si Dios quiere. Ahora bien aun estoy dudando ...¿donde?

jueves, 3 de febrero de 2011

A mi modo de ver.

Ya se que es de perogruyo, pero como cambias las cosas el punto de vista de cada cual.

La semana pasada la salida larga de bici solo me cuadraba el viernes.

Quise pensar que el que hubiera unas 30 provincias en alerta por mal tiempo, no tenía importancia.

Quise apostar el jueves que al día siguiente haría bueno. - Que si que yo cojo la de carretera, que va lo que quieras a que mañana al final no llueve- Decía a la gente en el gimnasio.

Quise pensar que era un buen augurio que el viernes la probabilidad de lluvia bajara del 70% al 30%.

Quise apostar el viernes, a que el aguacero de las 14.30 era el último del día.

Quise pensar que el sol calentaba lo bastante como para no llevar los cubrebotas de neopreno que dejé en el coche. Como si su única misión fuera aislar del frío ¿y el agua?????

Quise apostar a que hacía las 3 horas de bici, sin que ninguna de las negras nubes que cruzaban rápidas el cielo proyectaran su sombra y su agua sobre mi.

Hasta que el el cielo se puso negro, primero a la altura de mi destino, allá en el horizonte, y poco a poco lo cubrió todo robando la luz de la tarde.

Aun pude querer pensar, o querer apostar, que era un buen día para la épica, y culminar mi entrenamiento bajo la lluvia, pero afortunadamente supe cuando parar de ser deliberadamente optimista.

Y me detuve bajo el techado de una bar de carretera, a las afueras de un pueblo a esperar mi oportunidad de volver.
Castigado por mi imprudencia de salir un día como ese, de no llevar ropa de abrigo, de no llevar ropa aislante, de no llevar cubrebotas.

Castigado a soportar el frío parado, durante media hora de enorme tormenta.
A soportar la cháchara de un peculiar personaje del que solo entendía algunas palabaras sueltas de todas con las que me acribillaba.

Ira ira... to lo negro que viene.. ji ji... andaaa..
Lluvia en 10 minutos to lo más... andaaaa...ji ji... ira ira como cae.

TOoooooooma, ji, ji (coincidiendo con un trueno).

Andaaa que toooo lo negro que viene... ji ji con la bici ... Noooooo, no, no- negaba con la cabeza-.

Ira, ira como cae, y con la bici... ji ji.

Este fue el tema durante 30 minutos.

Salvo cuando mirando al único semáforo del pueblo, eternamente en ambar me dijo:
Ira ira po allí viene Fulano.
Va a que no paran.
Efectivamente una encorvada y lenta figura se acerca despacio cruzando la carretera.

Un todoterreno, le esquiva a gran velocidad sin ni siquiera aminorar la marcha.

¿Ves ? ¿Ves? no paran, ji ji ji. Andaaa que...

El recién llegado, que a ojo diría que tiene unos 130 años y un solo diente auna fuerzas para hacerme participar en un debate de hasta cuando se pueden recoger los espárragos trigueros.
¿marzo? ¿abril? ... mientras haiga agua... aunque este año lo que piden los espárragos es sol, porque hay mucha agua.

Mira por donde los espárragos piden lo mismo que yo.- Se ríen-

Poco después el cielo me levanta parcialmente el castigo. Ha sido como sacar un 6 en el parchís. Puedo salir.
Deja de llover y emprendo la vuelta helado de frío, con los pies congelados y empapados, dándole todo a los pedales para llegar a casa cuanto antes. Hago unos 25 kms en un tiempo record sin bajar de los 30 km/h ni un solo segundo y viendo en ocasiones el 4 en el primer dígito. En mi vida fui tan rápido y con las pulsaciones tan bajas (sería por el frío).



martes, 25 de enero de 2011

Una paradita.

Eso es lo que he hechos estos días. He podido irme unos días a la montaña de descanso.

Eso suponía cambiar por unos días los tres deportes, por el esquí.

En el pueblecito del Pirineo al que voy últimamente, la gente del lugar sabe por la experiencia que dan los años y la vida al aire libre, interpretar cualquier pequeña alteración en las nubes, el viento, y la luz de las montañas, para adivinar un cambio en el tiempo.
Últimamente les basta con verme a mí llegar y bajar las maletas de coche, para saber que el tiempo va a empeorar.

Mary Popins llegaba a la casa que fuera con el viento del Este y se marchaba de nuevo cuando cambiaba.
Yo llego allí siempre acompañado de un cambio brusco de tiempo, y me voy coincidiendo con la mejora de las condiciones. La ley de Murphy que diría alguno.

En el Puente de la Inmaculada traje 3 días de lluvias ininterrumpidas y subida de la temperatura más de 10º. No quedó nada de la nieve que cubría todo a mi llegada. Las pistas cerraron.

Esta vez me he traído conmigo un viento fuerte y frío del noroeste, y unas temperaturas bajísimas.
Si la estación de esquí en cuestión no estaba cerrada, no tenía moral (por no decir h) de esquiar a -10º, y tras dos bajaditas se tenía que abrazar uno a un vaso de caldo caliente y refugiarse donde sea.

Por lo demás estos días me han venido fenomenal como descanso (mas o menos activo), y físicamente he recuperado totalmente. Venía un poquito cargadito de la semana del cross de Itálica en la que metí unas 9 h en 5 días.

Además de descansado he vuelto un poco pesado gracias al menú montañero, y me está costando esta semana ponerme de nuevo en serio.
La sesión de hoy se ha hecho durísima, en parte por uno de esos absurdos que a menudo protagonizo, y sin los cuales, mi vida quedaría irreconocible.

He programado a primera hora y en ayunas un entranmiento de carrera duro, de mas de una hora, y como preparación cené la noche anterior, un bocadillo de pringá.

He escrito bocadillo. Nada de montadito o pulguita que diría un finolis. Un señor bocata de pringá, como combustible para correr fuertecito, en vez de frutita y algo de pasta.

Lo que no se es como es que llegue a dormír.

Adjunto por otro lado, foto de menú montañero. Se que parece atún, pero amigos: se trata en realidad de "lasquitas" de Foie, bajo las que hay una abundante ración de jamón serrano y patatas fritas.

Seguiremos hablando de los entrenamientos, o en su defecto de los homenajes gastronómicos que me pego.

lunes, 17 de enero de 2011

XXIX Cross de Itálica.

Pues aprovecho un rato que tengo para contaros mi primera experiencia en un cross.

A estas alturas de mi vida solo llevo 4 carreras populares (sin contar los triatlones que ya llevo un buen puñado). Y este es mi primer cross.
Me lo he pasado fenomenal la verdad, esto de correr para arriba y para abajo, por mitad del campo es mucho mas ameno que recorrer una calle asfaltada y recta.

Y si encima se corre entre las ruinas de la primera ciudad romana de Hispania, que vio nacer nada menos que a tres emperadores, no os digo nada.
Y si añadimos un día de sol fabuloso con una temperatura primaveral: Pues ya es difícil mejorar.


Respecto a la carrera en si, mucha participación lo que hizo que en los primeros 500 mtros se formaran varios cuellos de botella en los que tuvimos que pararnos atascados.

Eran dos vueltas para un total de 6.600 m.

La primera vuelta me la tomé con calma para ver como cansa esto de correr un cross, además para dar tiempo a que la gente se dispersara un poco.

En la segunda vuelta ya corrí a buen ritmo, dando alcance a algunos compañeros del club, y quedándome al final con las ganas de cazar a alguno que otro que yo creía que tenía a tiro, pero cuya persecución me dejó sin aliento y con todas las ganas.

Aunque este año no llevo casi nada de kilometraje en las piernas (ni llego a los 20 km por semana), la verdad es que me sentí agusto.
Subiendo perdía el aliento, y en las bajadas recuperaba muy bien, lanzando las piernas sin problemas, ni calambres, ni nada.

La segunda vuelta que es la única que pude correr a mi ritmo sin atascos de corredores y bajé de 4.45 min/km que como digo a las alturas que estamos, y dado mi nivel, me doy por satisfecho.
No soy yo como esas gacelas africanas que acariciaban el suelo con sus zapatillas a 18 km/h.

Sobre todo satisfecho por las sensaciones de piernas fuertes y porque aun tengo mas de dos meses por delante hasta Elche.

martes, 4 de enero de 2011

1-1-11 Bonitos números


Empecé el año con un largo trote suave por un sitio que se ha convertido en uno de mis favoritos.
Aunque no puedo ir muy a menudo allí.

Lo disfruto tanto, que a veces me encuentro corriendo y haciéndole fotos a cada rincón como un turista japonés.
En todos sitios, en los senderos, entre los pinares, y en el puente que he rebautizado como "puente del 2011". ¿Qué paisajes creis que encontraremos al otro lado?

Y
Por otro lado, hace unos momentos estaba rellenando una inscripción, la primera del año. Me he estado peleando con el desplegable de la página web, hasta que he caído en la cuenta de que no mentía. No fallaba: ¡ Soy veterano!



Ese tonto desplegable ha provocado por unos instantes un efecto que ni mi cumpleaños: me ha hecho sentir viejo.
Pero ha sido solo un momento ¿eh?.









miércoles, 29 de diciembre de 2010

De peleas de palabras y de un milagro de navidad.

Esta mañana me he enterado de una noticia, que aunque no se produjo recientemente, los medios han tenido a bien publicarla ahora.

Se ha publicado ahora, porque supongo que son días propicios para hablar de sucesos amables, de familia, de niños y de Milagros como es el caso.

Igual que en Agosto hay que dar noticias, de olas de calor.
Hay que hablar en Enero de las Rebajas.
Hay que hablar de los ataques de los perros peligrosos.
Hay que contar una a una las muertes de mujeres (solo las mujeres son contadas) por violencia de género.

Perdón, un inciso: violencia doméstica, no de género.
Es que cada vez que oigo lo de violencia de género, me imagino a una palabra de género masculino y otra de género femenino, sacudiéndose galletas.
Imaginarse una batalla campal entre; el niño, el perro, el libro, y el viento, de género masculino, contra; la niña, la vaca, la mesa, la ventana, y la camisa, de género femenino.

O peor. Imaginarse que pierdo mi condición sexual, pero no para cambiarla por otra, ni salir de armario alguno, sino tan solo porque ahora fuera a tener género, de tal suerte que de hombre, de sexo masculino, y heterosexual pasaría a ser un sustantivo, desposeído de sexo masculino (que triste), pero con género masculino (que aburrido). ¿Qué ligo yo con un género salvo un adjetivo, o un adverbio?

En fin que volviendo al hilo y dejando al margen
memeces políticas que destrozan el lenguaje.


¡Ojo! Y no sin antes advertir que estoy totalmente a favor de mecanismos EFICACES, que protejan a hombres, mujeres y niños del maltrato en el ámbito doméstico.


Volviendo digo, os cuento la noticia que me ha llamado la atención esta mañana.

Vuelve a caminar después de 13 años en silla de ruedas.

Monique Van der Vorst, deportista, con 13 años perdió el uso de ambas piernas.
Dos años después competía en ciclismo para discapacitados, donde ha competido todos estos años, con varios e importantes logros.
Ello a pesar de sufrir varios accidentes, con traumatismos de todo tipo, e incluso una lesión medular, con la que compitió en los Juegos Paralímpicos logrando la plata.
Entre sus logros, doble subcampeona paralímpica, y ser la ganadora del Ironman de Hawai, como atleta discapacitada. (Que os creíais que no iba a hablar nada de Triatlón ¿eh?).
El último accidente sufrido entrenando en Mallorca, pareció “despertar” sus piernas.

Pinchar en la foto, para ver el video con la increible historia.

¡Feliz Navidad! Y pasarlo bien despidiendo el año.

PD. Ya otro día os cuento como van los entrenos. Voy cogiendo forma.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Finde Maño.


El fin de semana pasado estuve por Zaragoza vacunándome de fríos. Un poquito de bajo cero pero sin Cierzo gracias a Dios.
Ahora de vuelta en Sevilla después de un intenso fin de semana, me parece estar viviendo en un lugar tropical. Por la temperatura y sobre todo por las lluvias. Cuesta encontrar media hora sin aguaceros para salir a trotar.

Volviendo al fin de semana pasado, con mi hermana y toda la familia en tierras mañas, decir que fue especial.
Pasé unos buenos momentos familiares, que siempre vienen bien. Y por apenas 48 h no conocí además a mi primer sobrino "en directo", y me he tenido que conformar con conocerlo virtualmente, por ahora solo en fotos.

Las zapatillas como siempre viajaron por si acaso en la maleta, y como la del sábado parecía una buena mañana las saqué a pasear para ver las fuentes congeladas del Parque conocido popularmente como Grande, y que además lo es.
Supongo que seguirá siendo siempre "el Parque Grande", y da igual que antes de septiembre de este año se llamara Primo de Rivera y que ahora se llame Jose Antonio Labordeta. Al menos hasta que hagan otro mas grande será el Parque Grande.

Estos días se me ha ido un poco la mano recuperando fuerzas, y me he vuelto con un kilito extra de regalo, pero es que las tapas, los pinchos, las cervecitas, ¡los dulces!, esa trenza de Almudévar....... uno no es de hierro.
Hablando de eso, mención especial para El Champi. Tan sencillo como lo que se ve en la foto: cervecita alemana y tapa de champiñones. ¡¡Un auténtico vicio!!

Espero volver por aquí para desearos una Felices Navidades, pero por si acaso, eso: Felices Fiestas a todos, y no os paseis con la hidratación y la alimentación.... O mejor ¡Pasaros!

jueves, 16 de diciembre de 2010

Una visita inesperada.

Estos días se puede decir que estoy empezando a entrenar.

Ayer eché unos números, calendario en mano, y me he dado cuenta que hay que ponerse ya para llegar al Triatlón de Elche en condiciones y sin prisas ni atracones de kms.

El caso es que ayer estaba cansado, pero mi agenda decía que debía ir, por mucho frío que hiciera y cansancio que tuviera, tocaba meterme una buena sesión de piscina.

En mi piscina nadamos más o menos siempre los mismos cuatro personajes disfrazados con los habituales, gorros gafas, tubos, aletas, flotadores, y demás cachibaches.


La verdad es que si no es porque a veces los veo fuera del agua no sabría QUIEN ES QUIEN.

Yo mismo parezco un marciano, con mis pinzas en la nariz y el nuevo mp3.

Bueno, pues acababa de empezar a nadar, cuando entraron tres nadadores desconocidos.


Uno de ellos ejercía claramente de entrenador sobre los otros dos.

La verdad es que uno a fuerza de nadar solo, se vuelve un poco huraño, y la inesperada visita de los extraños me incomodó un poco. La habitual calma de mi piscina apenas la alteran los nadadores habituales, que suelen ser muy tranquilitos, y algunos bastantes mayores. Y ahora me venían estos tres (dos chicos y una chica), a pasarme por encima y a agitar el agua de mi pacífica piscina.

La sorpresa empezó a ser más de mi gusto, cuando descubrí que la chica, era una gran triatleta, que yo ya conocía por haber coincidido alguna vez con ella: Nieves Infante .

Intercambié un par de palabras con Nieves, y en seguida empezamos todos a entrenar, de modo que yo estaba flanqueado por Nieves, y por el chaval con gorro blanco, mientras el entrenador daba algunos consejos en la calle mas alejada.

La sensación de nadar con gente que si sabe nadar bien fue contradictoria. Por un lado estimulante, y por otro frustrante, cuando veía lo bien que nadaba Nieves, y sobre todo como el chavalito del gorro blanco, nadando suave, me sacaba metros y metros, de tal modo que al final pude saber que en el tiempo que yo nadé unos 2400 m, él nadó mas de 3000 m.

El caso es que termino mi entrenamiento casi a la vez que ellos y antes de irme, le pregunto al que ejercía como entrenador, si ellos dos eran también triatletas como Nieves.

Y justo ahí me enteré de quien era el chaval del gorro blanco que nadaba como un delfín.

Voy a dejar que lo adivineis: Es triatleta, triple campeón del Mundo, y su nombre empieza por Javier y acaba por Gomez Noya.

De modo que de una supuesta visita incómoda pasó a una bastante agradable y me fui a casa habiendo conocido y entrenado con el Campeón del Mundo.

Ahí es nada. Por cierto un tío muy agradable, así como su entrenador.

PD. Entre los cachivaches de la piscina no contaba con una cámara, así que no hay testimonio gráfico, de estos tres visitantes VIP. Lástima.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Vivir despacio.

Una frase de Monserrat Caballé, que se me quedó “Trabajo deprisa para vivir despacio”.
Está muy bien.
Pero no me sale. Ya está. No me sale y punto.

Pero bueno, hoy sábado he madrugado. Así al menos hoy podré vivir despacio. Y me ha funcionado, he podido pensar en algunas cosas. Como mi cumpleaños del sábado pasado. He pensado en toda la genté que me felicitó, y en el buen rato que pasé con mi familia, con mi novia. Fue un buen día. No he podido pensar demasiado en ello hasta hoy, porque siempre tengo la cabeza en otras cosas y los pies corriendo de un lado a otro. Así que haciendo una metáfora algo “gore”, se podría decir que vivo desmembrado con la cabeza en un sitio, los pies en otros, y los ojos que van a lo suyo (esto último lo aprovechan bien los magos y trileros).
Pero bueno, al menos tengo mis momentos, de juntar las piezas y volver a la calma.

Y volviendo a mi cumpleaños tuve la suerte de compartirlo con gente a la que quiero y que me quieren. Toda una suerte.
En fin que después de pensarlo un ratito me viene otra frase a la cabeza que leí en el Blog de Davidiego. “Qué suerte que justo a mi me haya tocado ser yo”.

Disfruté de una riquísima tarta. No os hacéis idea de lo buena que estaba.
También hubo regalos.
Como se que a vosotros os interesa lo que os interesa, solo os voy a hablar de uno de ello. Un Gran regalo. Un mp3 acuático para hace mas llevaderas las largas sesiones de piscina.
Cuando lleguen claro, porque de momento estoy yendo lo justo.

Lo he probado y es estupendo.
Os iba a poner una foto mía con el gorro, las gafas, las pinzas y tal. Pero a vosotros os llega la imaginación, y a mi el sentido del ridículo.
Se coloca el aparatín entre la mejilla y la oreja, y suena divinamente.

Lo he cargado de música. Y es estupendo. Las sensaciones, ¿como explicarlo? Por ejemplo, pongamos que estoy escuchando algo de Lady Gaga, mientras nado un crol suave:
Chof…. Chof…. AlejaaaaAaandro….. Chas… Chof… FernaaaaAaando……Chof.. Chas… Splash…
Y todo esto con una calidad estupenda, es como nadar en una mar de sirenas esperando que me llamen por mi nombre.
Aunque si se me apareciera esta sirena en mi piscina, llevaría un glamuroso modelo confeccionado con sardinas y boquerones, y a modo de tocado una sepia.

Es un regalo estupendo, de verdad.
Mi novia que fue quien me lo regaló, no digo a cambio, porque los regalos no son a cambio de nada, pero digamos que espera de mi, que a partir de diciembre literalmente "deje de ser Ironman y me haga Iceman".
Esto da mucho miedo viniendo de alguien con la peligrosa adicción de triturar todo el hielo que cae en sus manos para mezclarlo con ron kachaza, hierba buena, y tal.
Y aun dejando a parte el riesgo de ser canibalizado por una deboradora de mojitos, está el riesgo que supone en si mismo irse a un sitio tela de frío a dejarse caer por una pendiente helada sobre unas tablas. Ya os contaré.

PD. Estoy empezaaaando a entrenar.

martes, 16 de noviembre de 2010

Loco.

Cada año he sentido la necesidad de volver a entrenar, porque no quería volverme loco.

Tengo que correr, pensaba, si no quiero volverme loco.

Sin embargo, la verdad es que quiero volverme loco, nada me gustaría tanto como volverme loco realmente pero me temo estar lejos de poder volverme loco.

¡Quiero volverme loco de una vez! No solo quiero tener miedo de volverme loco, quiero volverme loco de una vez.

Pero estoy lejos de eso. Supongo que porque nadie se vuelve realmente loco, si acaso se decide a manifestar su locura, hacer exhibición de ella. Y normalmente lo hace de un modo inapropiado. Por eso se suele decir que Fulano se volvió loco, que suena bastante peor y mas grave que decir de alguien que, simplemente está loco.

Parece que estar loco, por ser un permanecer en su locura habitual fuera algo saludable.Y en cambio volverse loco, un cambio indeseable y nocivo.
No hay peligro. Pero nada me gustaría tanto como volverme loco realmente.

Así que si alguien me ve correr a las 6.30 de la mañana, o madrugar los domingos para pelarme de frío en la bici, o bien, un buen día cargarme de equipaje y viajar a algún lugar para recorrer 226 Km en menos de 16 horas. No debe extrañarse. Siempre desee volverme loco.

-Tri Variaciones mentales sobre un texto de Thomas Bernhard (que seguramente estaba loco). -

domingo, 7 de noviembre de 2010

¡Luces!


Hace poco que cambiamos el horario, para adaptar nuestra jornada a las horas de Luz que van menguando.

Se nos oscurecen las jornadas.

A mi en particular, la falta de sol me apaga como si yo funcionase a base de células fotovoltaícas, cuando en realidad es conocido que funciono a base de imponentes desayunos.

En pocos días lo que ahora es solo un poco de mal humor, acabará degenerando en una casi-depresión.
Todos los años me pasa.

Hay quien señala, que es solo porque cumplo años este mes y que eso me deprime.
Que va. Ni siquiera estoy muy seguro de cuantos cumplo.
Además cuantos más años cumpla mas cerca estoy de ser el veterano mejor clasificado de un Ironman, de tener descuentos importantes en hoteles y transportes, de colarme en la cola de los supermercados, poniendo cara de viejecito que no se entera.... y un montón de planes que tengo para hacer cuando sea mayor.

No, no es que vaya a ser pronto mi cumpleaños. Es que es noviembre. ¡Que feo tú!
Lo que hasta ahora era una rareza mía me encuentro que es bastante habitual. Emilio, reflexionaba el otro día sobre lo mismo- de hecho puede decirse que le he copiado el asunto de la entrada - y todos los comentarios eran para darle la razón.
Un asco de mes.

Pero bueno, yo lo que necesito es argumentos en contra, que si no, no hay manera de motivarse.

Así que después de una pequeña búsqueda...

¡Celebramos el Diwali!

¡Ole, ole, y ole! Viva el Diwali.

No soy Hindu, pero en España es costumbre adoptar como propias las costumbres ajenas, por la multiculturalidad, nuestra mentalidad abierta, y sobre todo por amor a los fiestorros.

Diwali es una alegre fiesta hindú que celebra el triunfo del bien sobre el mal e ilumina las casas y los corazones de todos los que participan de esperanza para el nuevo año.
Ahí es nada.

Cinco días de fiesta, de compartir alegrías con la familia, de luces, de encender velas (Diyas) para indicar victoria personal del bien sobre el mal y el retorno de la fe
Días de fuegos artificiales, oración y la música.

Esto es otra cosa. ¡Alegría!

Para algunos, su origen está en adorar a la diosa de la fuerza, la Madre Kali, que nos permita quizás superar grandes retos triatléticos.
Es un tiempo para purificar la casa, el alma de unos, y celebrar una cosecha abundante.

Que no, que no soy hindú, pero un poco de Diwali ¿por qué no?

Bueno no me enrollo mas, que por aquí han decidido que es tiempo de purificar la casa, concretamente el Trastero, que por lo visto “está lleno de mierdas”.

NOTA triatlética. Estoy empezando ya a moverme, algunas carreritas, retorno a la piscina. Vamos arrancando, y mi pulsómetro me chiva lo fatal que ando de forma.

lunes, 18 de octubre de 2010

Breves.



Hace 10 días. Siguiendo el consejo que alguien dejó escrito en este blog, me volví a colgar un dorsal. Fue para correr la Carrera Nocturna Guadalquivir. Casi 20.000 personas en una carrera de 12 Km ¡Que locura! Y que divertido.
Una hora antes, haciendo el burro me fastidié un músculo de la espalda, que no molesta mucho para correr, pero que no me deja nadar desde entonces.



Hace 9 días. Volviendo a casa muerto de sueño de tomar una copa con amigos, no se como, pero me acuerdo de que en una isla del Pacífico se está librando una batalla, en esos momentos.
Como tenía mucho sueño me costó un poco echar cuentas. Veamos: Son las 2.00 AM, restamos la diferencia horaria, ... saldrían a nadar sobre las 18 hora local, sumándole lo que tardo en acabar un Ironman, y restándole Tal puñado de horas...... me sale que deben estar corriendo la Maratón.
Vamos, que me conecto y a pesar del realizador me quedo enganchado a la remontada de Realert, y como acaba alcanzando a Macca hasta emparejarse con él hombro con hombro, al mismo ritmo, hacia los kilómetros finales.
Al poco de empezar a correr juntos, Macca gira el cuerpo en plena carrera y estrecha la mano de Realert. Quizás le felicita por la remontada. Quizás le desea suerte para la batalla que va a empezar.
Yo era de los creía que Macca iba a petar. No doy crédito a lo que veo cuado se produce el cambio de ritmo, ese ataque brutal. Hasta la victoria, hasta cruzar el arco de meta y celebrarlo orgulloso, mientras Realert, aun tarda un buen rato en apurar la ventaja que le ha sacado antes de entrar en la Meta agotado, bamboleante, vacío...

Y ya que estoy me quedo a ver la llegada de Virginia ¡Que garra tiene esta chica!

Así fue como pasé de llegar a casa con mucho sueño y la reserva puesta, a irme a la cama lleno de gasolina para sueños.





Hace dos días. Después de exactamente dos meses y medio, me subí de nuevo a una bici de las que se mueven (si hubo algún contacto previo con las de spinning).
Dos horas, sin relojes, sin kms, sin ritmo. Recuperando ganas y sensaciones. Y disfrutando mucho.





Hace una hora. Me preguntaba si he inventado la tortilla de spaguetis o ya existía. Una pinta un poco impresionista. Lo mismo Van Gogh se cocinó ya una tortillas de estas en su momento.


Me la apunto para la próxima Pasta Party.



viernes, 8 de octubre de 2010

Una Lata: El tendón de la Fascia Lata.



Tenía pendiente escribir sobre esto. Pero no me decidía. Que pronto se olvida uno de los malos momentos. Durante el 2008-2009, apenas pude correr unos pocos meses y con cuenta gotas, por culpa de una lesión.

Yo creía que mi lesión era rara o poco frecuente, pero al revés. Es frecuentísima entre triatletas.
Tanto es así que en la Expo del Ironman de Regensburg, pude ver que vendían un aparatito de fortalecimiento y/ o estiramiento específico para tratar esta lesión: El llamado Síndrome de la Cintilla Iliotibial.
Recientemente un compañero blogero y triatleta, se ha encontrado con este problema tan frecuente entre triatletas , y me ha hecho recordar el largo proceso hasta que encontré la solución.

Y esto fue así porque cuando eres atleta, y te duele la rodilla, no vale con que vayas a cualquier médico o traumatólogo y preguntes.Dado que tienes la mas o menos firme intención de seguir disfrutando del deporte, debes acudir a profesionales acostumbrados a buscar soluciones a las personas para que puedan seguir disfrutando de su deporte.De otro modo, fácilmente encontrarás la respuesta que me dieron varios médicos y traumatólogos: "Esto que te duele cuando corres (sea lo que sea), para evitarlo lo mejor es no correr".
Está claro que lo mejor para evitar las malas digestiones es no comer.

Lo que quiero decir, es que en la medida de los posible, hay que acudir a profesionales de la medicina deportiva, y buscar un centro en el que te hagan un estudio biomecánico. Hay algo cuando pedaleas o cuando corres, que te provoca un daño. Es eso lo que hay que solucionar.

Mi solución muy resumidamente pasó por:
1. Estudio biomecánico de la pisada, constatación de un problema en el apoyo del pie, y uso permanente de plantillas para corregir dicha pisada.
2. En mis rutinas de entrenamientos son prioritarios los ejercicios de estiramientos.Si no da tiempo a correr o pedalear lo que yo quiero, para poder estirar mis 15 minutos largos, corro o pedaleo menos.
3. Ejercicios de fortalecimiento, de determinados grupos musculares de las piernas.

Un sencillo Test que valora los Factores de riesgo (los triatletas tenemos todas las papeletas).

1. Una banda iliotibial corta y tensa........ Señores hay que estirar.
2. Un epicóndilo femoral lateral muy prominente.... ¿epi qué?? ¿No te estarás metiendo con mi nariz?
3. Problemas relacionados con el pie o la cadera....a veces el origen del problema está a medio metro de donde duele.
4. Piernas arqueadas (genu varo). Un desgaste excesivo en el borde exterior del talón de un zapato de correr (en comparación con el interior) es un indicador común de genu varo en los corredores.......Mira tus zapatillas ¿parecen una patera escorada?
5. Rotación interna de la pierna.... ¿A que no te has filmado corriendo y lo has visto a cámara lenta? Yo tampoco.
6. Aumento de pronación del pie.... no se cuanto pronaba antes ¿?
7. Disimetría de extremidades inferiores..... Estás mal hecho y tu sin saberlo.
8. Algunos deportes con movimientos repetitivos, tales como carrera, ciclismo, levantador de pesos, kárate, jugar a bolos, etc... ¡Que faena! Yo solo dejaría el Triatlón para jugar a los Bolos.
9. Correr subiendo o bajando pendientes, por superficies duras, por superficies irregulares (orilla de la carretera, pista cubierta). La pierna que se sitúa por la parte baja es la que se lesiona.... habría sido mas corto decir por donde podemos correr.
10. Técnica Incorrecta de entrenamiento... descartado. Yo siempre hago las cosas bien.
11. Carreras demasiado largas o ciclismo demasiado rápido.... Los triatletas no hacemos nada de eso ¿verdad?
12. Sobre-entrenamiento..... Tampoco nunca un triatleta ¡Que va!
13. Equipo (ej, bicicleta) que no se acople correctamente al usuario.... Yo voy bien acoplado sobre los apoya brazos, pero ¿está la bici bien acoplada?
14. Uso de calzado inadecuado para un deporte o una actividad atlética determinada... los tenis no sirven para la Maratón.
15. Uso de equipo o calzado deteriorado.... Lo que decía una patera vieja y escorada ¡Cambialas ya!
16. No hacer estiramientos ni precalentamiento correctamente antes de la práctica deportiva... y después: estira estira estira
17. Desequilibrios musculares debido a no potenciar los músculos oponentes (tales como cuadriceps y tendones de la corva)... ¡Mal hecho! ¡Amorfo!
18.La debilidad de los músculos abductores de cadera. (La potenciación de los abductores de la cadera ha conducido a la mejoría de los síntoma)... Yo en mi ignorancia me puse el primer mes a fortalecer aDDuctores. Ahora ya me ocupo de los aBDuctores.

Con esta entrada del blog quiero que quien pase por aquí y tenga ese dolorcillo normalmente cercano a la rodilla por su cara externa:
1. que se lo haga mirar por un médico deportivo.
2. Una vez le diagnostique un profesional que es un problema con el Tendón de la Fascia Lata, que le provoca el llamado síndrome de la cintilla iliotibial, que se mire esta información (facilito enlaces):
La mas COMPLETA INFORMACIÓN sobre este tema que he encontrado

Interesantes ejercicios de fortalecimiento y estiramiento

viernes, 24 de septiembre de 2010

Y es que estamos tan agustito....


Ya estoy de nuevo por aquí.

Bueno realmente no he dejado de estar. Miraba, leía, y me matenía un poco al margen.

Esperaba tranquilamente sentado a que, la necesidad vital del ejercicio, la llamada del instinto, la necesidad de un nuevo desafío, que me sentara delante del calendario a hacer planes, a abordar nuevas ilusiones.

Bueno sigo esperando. Ningún año me había pasado esto.

Todos los años me tenía que aguantar las ganas, ponerme firme y decir: "No, Jesús, dijiste que un mes de descanso y te tienes que aguantar haciendo otros deportes otras cosas".
Y me resultaba muy difícil.
Pero este año no.
He acabado absolutamente satisfecho después del Ironman. He elegido la palabra satisfecho, pero confieso que he dudado también entre usar harto o hastiado, pero al final no me han parecido las más adecuadas.

Vamos, y mas claramente que se me entienda.... que estoy "super perro" para volver a entrenar.
Llevo dos meses haciendo solo lo que me apetece. Sin agenda deportiva, haciendo lo que apetece. ¡Y me encanta!


Por fin ya he empezado a hacer ejercicio, eso si muy poco, solo lo que quiero. Y así estoy muy a gusto.

Lo único que ocurre es que comienzo a darme cuenta que aun estado relajado, tranquilo y satisfecho, aunque de momento me baste con salir a pasearme por el gimnasio, o correr media hora el domingo, en el fondo, algo empieza a llamarme a picarme para que abandone la comodidad de la isla de Ogigia, la isla de la ninfa Calipso, para embarcarme en una balsa. Hacia algún lugar.


Así que poco a poco ya juego en la cabeza con horarios y planes.
Ya he entrado en la web de alguna prueba. Pero solo para mirar. Solo por curiosidad y para mirar.... de momento.

Por cierto, hoy me he asomado a ver mis bicis (que penita de ellas), y la Goka que no cogía desde el Califas en junio, tenía la cubierta hecha polvo, con un chichón y todo.
Va a ser la primera vez que las cambie.
Pues se pone uno a mirar en los foros y se vuelve loco con las opiniones. cada cual crucifica la marca con la que él se ha caído o ha pinchado. Gustos de todas clases.

Si yo usaba unas Michelin Dynamic, que me han durado años y que les metía menos presión que a los manguitos de los niños.

Si yo solo quiero una cubierta que me dure y que no me vaya a caer con ella. Tan difícil no puede ser.

viernes, 27 de agosto de 2010

Un punto en el camino.


Hace ya algún tiempo que volví de vacaciones.
Sin embargo, ahora que muchos regresais de las vuestras, me acuerdo de mi regreso.

Fue en coche, un día de mucho calor. Madrid-Sevilla, echando de menos la radio del coche que me volvieron a robar. Solo en compañía de mis pensamientos y mis recuerdos.

Muchos de esos pensamientos volaban hacia los momentos vividos, en Regensburg, en mi primer Ironman. Un logro difícil de olvidar que en aquel momento aun estaba fresco en mi cabeza.
A algún amigo ya le ha servido para rebautizar mi "nick" en el foro del Club, en el que siempre he sido Guadiana, y ahora he sido rebautizado como IronGuadiana. Un exceso, creo yo, pero se lo agradezco.

Yo no se si he esta experiencia me ha cambiado en algo, pero yo creo que si.
Tengo la fuerte impresión de que es así. Que este es un punto especial del camino, algo que merece señalarse en la larga sucesión de kilometros y momentos de una vida.





Solo un lugar. Solo un kilómetro mas, pero un kilómetro especial.



Para mi coche es un perfecto, simétrico y muy divisible 88.888.

Para mi un lugar especial en mi mente, al que volver para coger fuerzas cuando vengan las dudas.


Hablando de recuerdos. La entrada de hoy de Talín, se refiere a un ilustre triatleta que participó precisamente en el Ironman de Regensburg, aunque yo no lo he sabido, hasta que lo leí hoy mismo en dicho blog. (No cuento mas, para que os paseis por este magnífico Blog a leerlo).

He tirado de memoria y de las fotos, y mira por donde fijaros el par de ilustres triatletas que se sentaron al lado mío en el Briefing.




Nada menos que Dave Orlowski y Tom Knoll. Respectivamente el tercer y sexto clasificados en aquel mítico primer Ironman de Hawaii, en el que tomaron parte 15 pioneros, llegando 12 finisher. 32 años después ahí siguen.

sábado, 14 de agosto de 2010


Algunas IM-ágenes.





Una playa muy pequeña para 2400 aspirantes.





Tierra firme por fin.





¡Uy!, Una cámara. Pataaaata.




Al final estas subiditas harían mella.

Comienzo de la maratona. El gemelo derecho acecha....





Saboreando el momento.




Indescriptible.




El día después fue muy duro... ¡Ay!como sufro.




Pese a las escaleras es obligada la visita a Walhala, a agradecer a los dioses que en ella moran haber permitido culminar mi particular Odisea....




.....porque tengo la certeza de que la protección y auxilio de cierta deidad, me ha dado fuerzas y ha alentado mi ánimo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Ironman de Regensburg.

Ahora que tengo un poco de tranquilidad puedo hacer ya contaros que pasó en Regensburg.

Podría escribir, y escribir, pero trataré de ser breve, aunque no creo que lo consiga.

El ambiente de un Ironman es deslumbrante. La infinidad de gente de todos los rincones del Mundo que se reúnen para poner a prueba sus límites en algún lugar donde el reto del Ironman los ha convocado tiene auténtica magia. Es algo emocionante desde los días previos, hasta el final. Toda la parafernalia y ceremonia que rodea a la prueba es deslumbrante.

Hablemos de Regensburg. El Ironman nuevo de la franquicia. La primera edición de un IM que tiene el éxito garantizado. Y se que mas de uno dirá que con que criterio juzgo si solo conozco un Ironman. Este desde luego es perfecto.
Quien conozca los paisajes y gentes de la Baviera, ya sabe de lo que hablo.

El día de la prueba.
El Hotel nos pone el desayuno a decenas de triatletas de todas las procedencias y edades. Desayuno bien fuerte. Son las 4.00 AM.
Cojo la bolsa con las ropa y salgo andando camino de la plaza de la que salen los autobuses puestos por la organización.

Camino solo con la bolsa por las calles desiertas de Regensburg. La mañana fría como son por aquí en esta época. Rondamos los 10º. A los pocos metros veo aparecer otros dos triatletas, con sus bolsas blancas. Les mantengo la distancia en silencio, mientras cruzamos el puente sobre el río Regen, que comparte con el Danubio la culpa de la humedad de esta preciosa ciudad.
Conforme voy llegando a la plza de los autobuses, surgen de cada esquina silenciosas figuras con su bolsa blanca que llevan mi mismo camino, así hasta la plaza, donde ya me encuentro con unos 200 triatletas que esperan el autobús.

Durante el camino a Neutbraling donde esta el lago Guggenberger y la T1 es tranquilo. Muchos triatletas duermen en el autobús.

Mi encuentro con la bici, y todos los preparativos previos son rutinarios, muy parecidos a cualquier otro Triatlón. Solo que todo el mundo me parece muy grande, muy fuerte. Soy el mas canijo y el mas bajito de los boxes. Eso creo yo.

No estoy nada nervioso. No se por qué, pero estoy muy tranquilo.

Entro a calentar algo en el agua, nado unos metros, durante 5 minutos, y por megafonía indican que en solo 10 minutos saldremos.
En la orilla mucha expectación. Mucha gente. Un grupo de japoneses se hace fotos antes de salir.
Una chica baila la canción de megafonía.
Yo mientras elijo mi sitio para salir. Casi siempre salgo muy detrás y muy abierto, pero es increíble la cantidad de gente que hay en esa zona. Demasiada. Todos pensamos lo mismo.
Así que decido, seguramente equivocadamente situarme pegado a la línea de corcheras, en la zona corta. Supongo que fue un error.
Me echo a nadar y me encuentro rodeado de brazos de piernas, de gente que nada realmente mal. Progreso como puedo, recibo manotazos. De pronto estoy rodeado de japoneses, y de verdad que parecía que jamás hubieran ido a una piscina. Manoteaban salpicaban, era agobiante.
Recibo un golpe en la nuca muy fuerte. Ahora empiezo a sentir miedo.
A los pocos metros el nadador al que sigo se desorienta, se detiene levantando la cabeza, e inicia la marcha con una patada de braza que me impacta la cara. Y además toda esa gente grande que vi en los boxes tienen unos pies bestiales, así que casi me deja atontado ese 45 en la cara.

Tengo bastantes momentos de tensión y miedo en los primeros metros, porque es angustiante recibir, palos, y no poder ni adelantar, ni pararte porque los de detrás pasan por encima.
Viene muy bien tener mucha sangre fría para nadar en un Ironman.

Poco a poco como es normal, la cosa mejora, los nadadores se dispersan, y puedo ocuparme solo de nadar.

Salgo del agua un poco mareado después de casi 1 hora y cuarto, de nadar. Recuerdo la sensación al enfilar el arco de salida. Pensaba: “Tío, de momento has sido capaz de acabar la natación de todo un Ironman, ya no te vas de vacío”.

Me voy a cambiar de ropa completamente, pero me paso la tienda/ vestuario, porque hay uno que me pregunta en inglés que qué tiempo hemos hecho. Le contesto, pero no hay manera de que me entienda.

Me cambio y salgo con la bici. Estoy disfrutando mucho de cada momento.

Al poco de empezar el recorrido tenía planeado comer, pero la barrita no me acaba de entrar y al final no me sienta del todo bien.
En pocos minutos estamos cruzando el puente sobre el Danubio y dirigiéndonos a las suaves colinas repletas de bosques que hay en este margen del río.
El recorrido de la bici, son unos 40 km en este terreno de colinas, y los otros 40 en zona casi llana. Dos vueltas.

Me equivoqué al valorar el perfil de la prueba. Me parecía una tontería muy asequible, pero la verdad es que era una zona de sube – baja bastante dura. Nada de suaves colinas. Además esta zona llegaba a los pocos minutos de salir del agua. No me da tiempo a coger ritmo.
Subo atascado y con malas sensaciones. En los descensos me enfrío (aun es temprano) y empeora mis sensaciones que son malas hasta el km 60.

Procuro comer con disciplina, y beber y beber. Solo tomo agua, y una vez acabo el bote de isotónico que llevo no tomo mas que agua, porque no entiendo a los voluntarios de los puestos de avituallamiento. Ofrecen a gritos como en un mercado “banana, guasa, iso…” Termino entendiendo que “guasa” es agua. En otro de los puestos cojo “Iso”, pensando que era isotónica, y me pasan algo que sabe a geles disueltos, así que lo tiro.
(mi estómago no tolera los geles).

La animación en cada pueblo en cada cuesta es increíble. Gente aplaudiendo, animando en cada subida. En los pueblos la gente en la calle con sillas chiringuitos improvisados, las omnipresentes campanas, mil modos de animar.
En uno de los pueblos por los que paso, sobre el km 130, unos vecinos han sacado unos bafles y tienen puesto música de ACDC a tope, me anima un montón y cuando paso junto a ellos meneo la cabeza al ritmo de su rock and roll, lo que sirve para que aumente aun mas sus ánimos y las fiestas.
La gente anima en todos los idiomas y de todas las formas.

A falta de 40 km estoy harto de bici, pero me mantengo acoplado y tratando de mantener una cadencia decente. Tengo las piernas muy machacadas. No se que pasará cuando tenga que correr.
En los últimos kms, paso justo delante del hotel, sin mirarlo, para no pensar en la cama y comida que promete.

Llego a la T2. No hay que buscar el dorsal. La bici se deja secuencialmente por orden de llegada. Ya están casi todas las barras ocupadas, pero al menos hay un 15% aun sin bicis. Me da una idea de cómo voy. Plaza para Hawai no pillo.

Hago una transición cambiando de nuevo completamente la ropa. En transiciones perdí casi 20 minutos.

Y arranco a correr. Estoy sorprendido tengo fuerzas. Voy bien. Debo haber comido bien en la bici.
Primer avituallamiento tomo un plátano, agua e isotónica.

Sigo corriendo y llega el Km 4. Un dolor nace y crece poco a poco, en el gemelo derecho. A los pocos metros me obliga a parar. Estiro, meto los dedos en el músculo, masajeo. Pero nada. Al poco de correr otra vez duele “in crescendo” hasta que tengo que parar.
Es un poco frustrante, y da un poco de vértigo pensar que estas en esas condiciones y aun quedan 38 Km por delante.
Pero no estoy cansado.

Así que tomo la decisión de imponerme una disciplina mas alla del sufrimiento. Trotaré 2 minutos, y tomare otro minuto para descansar del dolor, antes de empezar de nuevo a trotar.
Así hago la Maratón. Parando cada 2 miutos a estirar, meter los dedos en el músculo y masajear. Un juez en la segunda vuelta me invita a pasar a la ambulancia cuando me ve cojear y echar mano cada pocos metros al gemelo. En la ambulancia, me remiten al puesto médico, y en el puesto, un tío, me soba suavemente el gemelo durante 5 minutos, y me pregunta poco esperanzado si eso me hace sentir mejor. Le digo que si para que me deje en paz, y poder seguir la carrera.
Y sigo. Exctamente igual. Dolorosos trotes cada 2 minutos.
Me encuentro con un español, Constantino, residente en Suiza (Tante), que manda recuerdos para mi compañero Michi, y me asegura que con paciencia acabaré. Él ya está en su última vuelta.

En un puesto de avituallamiento descubro sobres de sal y galletitas saladas. Pruebo a tomar la galletita, y por poco me ahogo con la boca seca. Cojo un sobre de sal, y creo que me sienta fenomenal. A lo tonto apenas he tomado un poco de isotónica, y llevo mas de 10 horas de competición.

Mi penitencia de 42 km sigue igual. Trotar-andar-masajear.trotar.
El paso por el casco antiguo de Regensburg, es espectacular. La gente anima con auténtica pasión como si fuéramos ídolos del Tour de Francia, es alucinante.

Poco a poco quedan menos atletas en el recorrido, pero la gente sigue animando igual, leen mi nombre dicen ‘Bravo Yesus” y me dicen algo así como “Siupar”, que por lo que me dijo un hispano alemán es “ Chevre, Estupendo”.
Unas chicas al ver mis mono dicen “Ey! Is a Camilion”. Si señoritas: Un Camaleón from Sevilla.

Durante la primera vuelta no vi a María. Estaba preocupada por mi, preguntando en el puesto de información. En la segunda si la vi, y su ánimo y sus gritos terminaron de convencerme de algo que ya sabía. Sería finisher. No sabía en cuanto tiempo ni cuanto más me costaría. Pero lo sería.

La última vuelta es ya de noche. Gran parte del recorrido a pie es por un parque oscuro. En el avituallamiento previo me dan un fluorescente para que me lo cuelgue. Bromeo sobre ello con los voluntarios. Les digo como puedo en inglés. “Ah, muchas gracias. Esto es cojonudo para los mosquitos”. Y sigo mi camino.
Cuando por fin digieren la parrafada en mi mal inglés y captan la ironía se tronchan a carcajadas.
Los mosquitos de Regensbur son feroces, pero la verdad es que me respetaron (A María no).

El recorrido por el enorme parque a las orillas del Danubio, está señalizado con mas fluorescentes cada 10 metros hay uno. Se ve cual es el camino, pero no se ve apenas el suelo. No es muy seguro correr, pero sigo trotando.
El camino es como una pista de aterrizaje en mitad de la noche, solo que llena de curvas y rodeados de árboles imensos que solo se intuyen en grandes sombras oscuras. No se ve nada, y solo se oye el sonido del agua del río y mis pasos. Es precioso.
Cada puesto de avituallamiento es un oasis de luz, en mitad de una nada negra, de una oscuridad absoluta. Los voluntarios me hacen una fiesta cada vez que llegamos triatletas de última hora a los puestos.
Me adelanta una japonesa de paso corto, y coincido con una americana, que no puede correr, pero que camina a un buen paso de marcha. Pasa junto a mí, lleva un vaso vacío de plástico en la mano y lo estruja rítmicamente marcando el ritmo de su marcha. Una especie de 1-2, 1-2, 1-2… me mira un momento y me dice “My Music”.
Tantas horas, creo que se le ha ido la olla.

Mientras estiraba me ha adelantado, y ha llegado antes que yo al penúltimo puesto de avituallamiento, aun en la oscuridad del parque.
Un voluntario agita un fluorescente en el aire, a modo de saludo, o para que les veamos, no se. La americana, se detiene. Se descuelga del cuello el suyo, coge otro de los del suelo, y con uno en cada mano comienza a hacer señales como la que hacen los pisters para en los aeropuertos para los aviones.
Definitivamente a esta chica se le fue la olla.

No. Lo que realmente pasa es que estamos en el km 37 mas o menos. Ella y yo sabemos ya que vamos a ser finisher, y estamos muy contentos.

Faltando 3 kms, Fran del Club Triatlón Doñana aparece y me da ánimos, me pide que no pare, que siga corriendo. Le explico, lo mucho que me duele el gemelo.
El último Km, mi novia corre unos metros conmigo, animándome.

Y después el pasillo de meta, con toda esa gente animando. Es muy emocionante. Corro por la alfombra los últimos metros, aplaudido por la gente. Cruzo la meta con los voluntarios haciendo la ola, me dan la medalla, la foto de entrada en Meta. Estoy rodeado por los voluntarios y alguien me toca en el hombro. Es Constantino, ese español de Suiza que conocí en la Maratón. Irontante. Me hace una foto con su móvil y me felicita.

La voluntaria, que me asignan como asistente, me pregunta ¿Cómo pudiste correr tan rápido sobre la alfombra? La verdad es que yo tampoco me lo explico. Era como estar en una nube. Ya no dolía nada. Era finisher de un Ironman. Había terminado una prueba durísima, y haciendo la Maratón lesionado.
Pero ya tenía mi medalla.
Agotado y Feliz.

Hoy solo Feliz.